OSCURIDAD

"Señor, Padre mío,
que en este momento
de oscuridad y dificultades,
obre conforme a tus enseñanzas.
No permitas que no vea la luz,
que me domine la desesperanza,
que se instale en mí el miedo,
la rebeldía o la amargura.
Protégeme,
mantente a mi lado,
no me dejes caer al abismo,
dame la gracia del entendimiento.
Es verdad que vivo lo inesperado,
el despropósito de la indiferencia,
el puñal del individualismo,
la valoración cero del ser humano.
Pero quiero enfrentar el momento
de tu mano,
apoyado en tus criterios por sobre los míos,
con tu gracia y dignidad,
sabiéndome por Ti amado”.
(Hernán Opazo Delpiano, 12 de octubre de 1999).