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PALABRAS La
idea de recopilar estas Palabras fue surgiendo inexplicablemente, y
su realización, también.
A.M.D.G.
“Nadie
conoce al Hijo sino el Padre, ni al Padre le conoce nadie sino el Hijo,
y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar”. “Para
Dios, nada será imposible”. “El
que me ha visto a Mí, ha visto al Padre”. “Yo
soy el alfa y la omega, dice el Señor Dios, el que es, el que
era y el que ha de venir, el Señor del Universo”. “Hay
un Dios y Padre de todos, que está sobre todos, actúa
por medio de todos y está en todos”. “Dios
es un fuego que consume”. "Para
nosotros hay un solo Dios: el Padre. De Él vienen todas las cosas
y para Él existimos nosotros. Y hay un solo Señor, Jesucristo,
por quien existen todas las cosas y también nosotros". “Es
cierta esta afirmación: si somos infieles, Él permanece
fiel, pues no puede negarse a sí mismo”. “Dios
es Amor”. “Dios
dijo a Moisés. <<Yo soy el que soy>>. “De
igual modo, que se esconde, dejará que lo encontremos. “Pues
bien, Yahvé, Tú eres nuestro Padre; nosotros la arcilla,
y Tú el alfarero: todos nosotros somos hechura de tus manos”. “Tú,
Yahvé, eres nuestro Padre, tu nombre es <<Él que
nos rescata desde siempre>>. “Yo
soy el que es. Tú eres la que no es”. “El
Señor es misericordioso; mi alma lo sabe, pero no es posible
describirlo con palabras. Es infinitamente dulce y humilde, y si el
alma le ve, se transforma en Él, se hace todo amor para con el
prójimo, se hace humilde y dulce también ella”. “Hallar
a Dios en todas las cosas”. "Aunque
no se dijera absolutamente nada más en las páginas de
las Sagradas Escrituras y solamente oyéramos de boca del Espíritu
Santo que Dios es amor, nos bastaría". “¡Dios
mío, si te conocieran los hombres!”. “Dios
es lento”. "Dios
mismo es el más profundo fondo de nuestro ser". “Dios
es Padre: he ahí la Buena Noticia que vino Jesús a traernos;
y el creer en ella no sólo con la mente, sino también
con el corazón, lo cambió todo”. “El
Calvario significa que el corazón del Padre quedó despedazado”. “El
amor de Dios en Jesús, tiene por así decirlo, dos manos:
la primera es la del perdón, gracias a la cual jamás nos
abandona, ni siquiera a pesar de toda nuestra culpabilidad; la otra
mano es la de la resurrección, la cual nos revela que Dios nos
sostiene incluso más allá de la muerte”. “Justicia
y santidad son cualidades tan esenciales de Dios que se les considera
nombres suyos”. “Dios
es amor, precisamente ese amor incondicional por el que nuestros corazones
suspiran”. “Nosotros
sentimos amor, pero Dios es amor”. “He
ahí la razón principal por la que no encontramos a Dios:
porque no lo deseamos con la suficiente ansia. Nuestras vidas están
atestadas de muchísimas otras cosas y podemos arreglárnoslas
perfectamente sin Dios, que ciertamente no nos resulta tan esencial
como el aire que respiramos”. “Decimos
que Dios está primero, pero vivimos en un mundo al revés,
donde Dios, de hecho, es el último”. “En
la Biblia Dios se nos manifiesta como Creador, Señor y Padre”. “El
Amor no es Amado”. “Dios
es inocente, Dios es la inocencia”. “Propio
de lo divino es no estar encerrado en lo mayor y, sin embargo, estar
contenido en lo menor”. “Aquel
que me busca mientras yo me escondo”. “El
misterio insondable de Dios es que Él es el Amor que quiere ser
amado”. “A
Dios lo encontramos y lo conocemos en la debilidad”. “Dios
es siempre más grande que cualquier expectativa humana”. “El
Dios del que habla Jesús es un Dios que siempre permite volver
a comenzar”. “El
señorío de Dios abraza todo el hombre y la vida. No existe
lo sagrado como lugar separado y exclusivo de lo divino, y no existe
lo profano como lugar en que Dios está ausente y del que se desinteresa...”. “Dejar
que Dios sea Dios”. “Amor
y verdad son las dos caras de Dios. La verdad es el fin; el amor, el
camino". "(Dios):
Está en medio de nuestra vida, más allá". “El
hombre encuentra a Dios detrás de cada puerta que la ciencia
logra abrir”. “Dios
es sobre todo amor. Don permanente, don absoluto. Miremos lo que ha
hecho: ha creado un ser, un hombre, hecho de nada solidificada, del
vacío convertido en nieve. Como ese ser no tiene ninguna conciencia,
se da entonces a él y lo transforma en <<alguien>>”. “El
Dios verdadero que Jesús anuncia es,..., el Padre de la parábola
del hijo pródigo”. "¡Tú,
a quien yo no conozco, pero a quien pertenezco! "El
Dios verdaderamente absoluto tiene que trascendernos y abrazarnos al
mismo tiempo". “Yo
soy el que da por puro amor”. “God
is Spirit, and those who worship him must worship in spirit and truth”. “Dios
es Aquel sin el cual nada existe”. “El
Dios en quien yo creo no nos manda el problema, sino la fuerza para
sobrellevarlo”. “Dios
es aquel que está con nosotros cuando sentimos la tentación
de creer que el mundo nos ha abandonado”. “Él
es aquel que está con nosotros cuando nos sentimos solos en oscuras
quebradas”. “Dios
es aquel que está con nosotros cuando sentimos la tentación
de creer que el mundo nos ha abandonado”. “Él
es aquel que está con nosotros cuando nos sentimos solos en oscuras
quebradas”. “Todo
lo que divide no es de Dios. “Dios nos habla desde la vida si lo sabemos escuchar”. “Nube de lo Desconocido”. “The cloud of Unknown”. “Empeñémonos
en conocer a Yahvé”. "¿No
es el hijo del carpintero? ¿No se llama María su madre?". "Luego
comenzaron a escupirle la cara y a darle bofetadas". "Tú
eres mi Hijo, el Amado; tú eres mi Elegido". “This
man welcomes sinners and eats with them”. “Éste
acoge a los pecadores y come con ellos”. “En
el principio existía la Palabra y la Palabra estaba junto a Dios,
y la Palabra era Dios”. “Y
la Palabra se hizo carne, y puso su morada entre nosotros”. “Ese
es el Cordero de Dios”. "Jesús
les dijo: Yo soy el Pan de Vida. El que viene a Mí nunca tendrá
hambre, el que cree en Mí nunca tendrá sed". “Yo
soy el pan que ha bajado del cielo”. “Yo
soy el pan vivo bajado del cielo; el que coma de este pan vivirá
para siempre. El pan que Yo daré es mi carne, y la daré
para vida del mundo”. "Yo
soy la luz del mundo. El que me sigue no caminará en tinieblas,
sino que tendrá luz y vida". “Cuando
hayáis levantado al Hijo del hombre, entonces sabréis
que Yo Soy”. “Yo
soy la puerta de las ovejas”. "Yo
soy la puerta: el que entra por Mí está a salvo". "Yo
soy el Buen Pastor. El buen pastor da su vida por sus ovejas". “Yo
soy el Buen Pastor; y conozco a mis ovejas y las mías me conocen
a Mí”. “Por
eso me ama el Padre, porque doy mi vida, para recobrarla de nuevo. Nadie
me la quita; Yo la doy voluntariamente. Tengo poder para darla y poder
para recobrarla de nuevo”. “Yo
y el Padre somos uno, (...). El Padre está en Mí y Yo
en el Padre”. "Yo
soy la resurrección. El que cree en Mí, aunque muera,
vivirá". “El
que me ve a Mí, ve a Aquel que me ha enviado”. "Yo
soy el Camino, la Verdad y la Vida". “Ego
sum Via Veritas Vita”. “El
que me ha visto a Mí, ha visto al Padre”. “Yo
soy la vid verdadera, y mi Padre el viñador”. “Yo
soy la vid y vosotros los sarmientos. El que permanece en Mí
y Yo en él, ése da mucho fruto”. "Fui
hallado por quienes no me buscaban; me manifesté a quienes no
preguntaban por Mí". "Él
es la imagen del Dios “En
Él reside corporalmente toda la plenitud de la Divinidad”. “(Jesús)
es reflejo de la gloria (de Dios) impronta de su ser”. “Acuérdate
de Jesucristo, resucitado de entre los muertos: Él es nuestra
salvación, nuestra vida para siempre”. “Aunque
nosotros no somos fieles, Él permanece fiel, pues no puede negarse
a sí mismo”. "Él,
siendo de condición divina, "Yo
soy el Lucero radiante del alba". "Nacido
de María Virgen, se hizo verdaderamente uno de nosotros, semejante
en todo a nosotros menos en el pecado". “Dios
se hizo hombre para que el hombre se hiciera Dios”. “Para
que nosotros pudiéramos hacernos portadores de su Espíritu,
el Verbo se hizo portador de nuestra carne”. “Jesús
es el comienzo, es el medio y es el fin de todo y en primer lugar de
nuestra existencia humana”. “Jesús
se presenta a nosotros como la Verdad para ser transmitida, la Vida
para ser vivida, la Luz para ser iluminada, el Amor para ser amado,
el Gozo para ser dado y la Paz para ser repartida”. “El
Padre lo era todo para Él”. “Toda
su vida fue un descenso: descendió al encarnarse; descendió
al hacerse pobre y débil; descendió al verse rechazado,
perseguido y hasta ejecutado; descendió al ponerse siempre en
el último lugar”. “A
veces nos encontramos con personas que no parecen cansarse nunca, que
rebosan energía y jamás dan muestra alguna de cansancio.
Jesús no era así”. “El
compendio de la Buena Noticia no consiste ante todo en que Jesús
es Dios, sino, sobretodo, en que Dios es tal como aparece en Jesús”. “El
éxito no es una característica de Jesús”. “La
teología pagana dice: <<Si eres el Hijo de Dios, baja de
la cruz>>. El Evangelio dice: <<Porque soy el Hijo de Dios
me quedo en la cruz>>”. “La
actitud profunda de su ser era la de querer y cumplir lo que su Padre
esperaba de Él”. “Cristo
es nuestro verdadero yo”. "Él
es las Bienaventuranzas". “Nace
Dios, la potencia humana está estupefacta, el Señor de
los cielos se desnuda, el fuego se aplaca, el fulgor se vuela, el Infinito
se pone fronteras”. “Jesús
era alegre... Ahora bien..., no hay imágenes de Jesús
sonriendo o riendo”. “Me
parece evidente que el pecado del mundo, y no sólo el de X o
Y, el de Pilatos o el de los sumos sacerdotes de Jerusalén, es
el responsable de la muerte de Jesús. En un mundo que ignorara
el mal o el pecado, no le habrían crucificado. No, me incomoda
la idea, demasiado difundida, de que era preciso que muriera para que
su Padre nos perdonara. ¿Cómo es posible que Dios, amor
infinito, necesitara el sacrificio de su propio Hijo para reparar, perdonar
mis faltas? ¿Acaso Dios estaría comprometido en el asesinato
de su Hijo? ¿Él, que perdona setenta veces siete, en otras
palabras siempre, habría querido, por la muerte de su propio
Hijo, es decir de sí mismo, saciar no sé qué necesidad
de reparación? Es comprensible que los primeros discípulos
de Jesús interpretaran su muerte de ese modo: estaban acostumbrados
a considerar a Dios como Alguien a quien se debe ofrecer sacrificios.
Y el mismo Jesús, aunque vino a abolir los sacrificios, empleó
un poco ese razonamiento, ese lenguaje. Porque era pedagogo: utilizó
imágenes - el cordero pascual, por ejemplo - que podían
comprender los hombres de su tiempo. Pero no murió por complacer
a su Padre, para equilibrar nuestras faltas en la balanza divina. Lo
que no quiere decir que no haya muerto por nosotros. Sí, murió
por nosotros: porque se hizo uno de nosotros (sin dejar de ser Otro,
por cierto) y aceptó, para revelarnos que era Dios, morir como
nosotros e incluso sufrir mucho más que la mayoría de
nosotros, pues le martirizaron”. “No
es raro que Jesús de Nazaret “Algunos
textos de devoción parecen sugerir que la fe cristiana representa
en la Cruz a un Dios cuya justicia inexorable exigió un sacrificio
humano, el sacrificio de su propio Hijo. Esta imagen es tan común
como falsa”. “Jesús
es el <<hombre para los demás>> en la medida en que
lo exige su misión”. "Lo
que constituye a Jesús en el Señor del Universo y de nuestras
vidas es su resurrección". "Nada
quiere que no quiera su Padre. Nada habla que no haya escuchado de su
Padre. No se preocupa de su propia gloria, puesto que ya su Padre se
preocupa de ella. Tiene un alimento, en fin, que los demás no
conocen: hacer siempre la voluntad de su Padre". “Donde
quiera que estemos, el Resucitado nos busca infatigablemente y siempre
viene a nosotros. ¿Le escuchamos cuando llama a nuestra puerta
y nos dice: ¡ven y sígueme!”. “Jesús
es eso: alguien que ama, que permanece, y que quiere que se permanezca
con Él”. “Su
mayor alegría es estar con alguien que encuentra su alegría
en Él”. “Jesús
es la revelación del rostro más seductor de Dios, el de
su misericordia” “La
Resurrección es una ruptura con la muerte. Inaugura una vida
donde la muerte no tiene poder”. "Cristo
es como un diamante con mil facetas. El es la unión en plenitud
de todo lo divino y todo lo humano, de manera que las exploraciones
de lo divino en todas las religiones y las exploraciones de lo humano
en todos los humanismos, - incluidos los humanismos que pretenden ser
ateos - pueden revelarnos algo del misterio de Cristo". "Los
cristianos sólo conocemos a Dios tal como Éste se nos
ha revelado en Jesús". “Jesús
es esencialmente el que da”. “Al
revestirse de nuestra humanidad, la palabra de Dios ha asumido todas
sus debilidades”. “Jesús
nació como laico, vivió como laico y murió como
laico”. “Dios
se hizo presente en el mundo como sarx. En aquel tiempo, hablar de la
carne (sarx) era lo mismo que hablar de lo más débil de
la condición humana”. “Dios
es Jesús”. “El
asunto de Dios y de Jesús no se resuelve aplicándole a
Jesús los atributos infinitos del Dios que hemos construido los
hombres, a fuerza de pensar, sino que se resuelve aplicándole
a Dios lo que nos enseñó Jesús con su vida, sus
costumbres y su manera de comportarse con todo el mundo, tal como lo
cuentan los Evangelios”. “La
seguridad que Jesús experimentaba en su misión con el
Padre le hizo extremadamente abierto y le permitió relacionarse
con los demás de manera abierta, acogedora y amorosa”. “Jesús
es Dios - para nosotros - , Dios - con nosotros - , Dios - dentro de
nosotros“. “Cristo
ha ocupado de tal manera el último lugar que nadie ha podido
arrebatárselo nunca”. "No
olvides que Jesús es Dios". "Iesus Homo Salvator". “Jesús (en hebreo Yehosu’a) quiere decir Yahveh salva”. “Si
muero en la cruz como un gusano, de modo que ya no soy ni siquiera un
ser humano, entonces descubriréis en Mí al Dios cuyo nombre
no se debe pronunciar”. "El
viento sopla donde quiere y tú oyes su silbido; “Este
es el Espíritu de Verdad, que el mundo no puede recibir porque
no lo ve ni le conoce. Pero ustedes saben que Él permanece con
ustedes, y estará en ustedes”. "Pero
cuando llegó la plenitud de los tiempos, Dios envió a
su Hijo, el cual nació de mujer y fue sometido a la Ley, con
el fin de rescatar a los que estaban sometidos a la Ley; para que así
llegáramos a ser hijos adoptivos de Dios. Ustedes ahora son hijos;
por esta razón Dios mandó a nuestros corazones el Espíritu
de su propio Hijo que clama al Padre: ¡Abbá!, o sea: ¡Papito!
Así, pues, ya no eres esclavo, sino hijo, y tuya es la herencia
por gracia de Dios”. "...el
fruto del Espíritu es caridad, alegría y paz, paciencia,
comprensión de los demás, bondad y fidelidad, mansedumbre
y dominio de sí mismo". “El
Espíritu Santo no está ausente de ninguna persona”. “Cristo
promete el don del Espíritu a aquellos que lo buscan en la oración”. “El
Espíritu de Dios está continuamente trabajando en nuestro
interior”. "Sucede
con más frecuencia de lo que solemos pensar que, a partir de
una frase de la Escritura, el que ora experimenta ese estremecimiento
íntimo que se expresa espontáneamente en un grito: <<¡Padre!>>.
No lo dudes: es el Espíritu Santo quien habla en ti,...". "...el
Espíritu sólo le es dado a quienes esperan; a quienes
día tras día, abren sus corazones a Dios y a su palabra
en la oración, a quienes invierten horas y horas en lo que, para
nuestras mentes obsesionadas por la productividad y el rendimiento,
parece una simple pérdida de tiempo". “Si
es verdad que el Espíritu de Jesús sopla donde quiere,
entonces no hay nadie que no pueda transmitir ese Espíritu”. “Dios
da el Espíritu Santo a cada uno, sin excepción, pero deja
la libertad para rechazarlo”. “La
gracia es la presencia del Espíritu de Dios en nosotros, presencia
gratuita y por tanto, no necesariamente condicionada a querer o buscar
la experiencia de Dios”. "El
que tiene el Espíritu de Cristo "La
Trinidad: aquí está nuestra morada, nuestro hogar, la
casa paterna de la que jamás debemos salir... Me parece que he
encontrado mi cielo en la tierra, puesto que el cielo es Dios y Dios
está en mi alma. El día que comprendí eso todo
se iluminó para mí". "Es
tu rostro, Señor lo que yo busco, "Oh
Dios, restablécenos, muestra tu rostro alegre y nos salvaremos". "Sediento
estoy de Dios, “¡Muéstranos,
oh Dios tu rostro alegre!”. “Oigo
en mi corazón: <<Busca mi rostro>>. “Yo
haré pasar ante tu vista toda mi bondad y pronunciaré
delante de ti el nombre de Yahveh; pues hago gracia a quien hago gracia
y tengo misericordia con quien tengo misericordia. Y añadió:
Pero mi rostro no podrás verlo; porque no puede verme el hombre
y seguir viviendo. Luego dijo Yahveh: Mira, hay un lugar junto a Mí;
tú te colocarás sobre la peña. Y al pasar mi gloria,
te pondré en una hendidura de la peña y te cubriré
con mi mano hasta que Yo haya pasado. Luego apartaré mi mano,
para que veas mis espaldas; pero mi rostro no se puede ver”. "Señor,
no apartes de mí tu rostro". "Yahvé
te bendiga y te guarde. “El
amor no descansa mientras no ve lo que ama; por eso los santos estimaban
en poco cualquier recompensa, mientras no viesen a Dios. Por eso el
amor que ansia ver a Dios se ve impulsado, por encima de todo discernimiento,
por el deseo ardiente de encontrarse con Él. Por eso Moisés
se atrevió a decir: <<Si he obtenido tu favor, muéstrame
tu rostro>> (Ex 33, 13) [...]. Por eso también se dice
en otro lugar: <<Déjame ver tu rostro>> (Sal 79,
4). "¡Santo
Rostro de Jesús, mírame!". “Si,
pues, vosotros, siendo malos, sabéis dar cosas buenas a vuestros
hijos, ¡cuánto más vuestro Padre que está
en los cielos dará cosas buenas a los que se las pidan!”. "Tanto
amó Dios al mundo que entregó su Hijo Único, para
que todo el que crea en Él no se pierda, sino que tenga vida
eterna". “Habiendo
amado Jesús a los suyos que estaban en el mundo, los amó
hasta el extremo”. “Como
el Padre me ha amado, así os amo Yo”. “As
the Father loves me, so I also love you. Remain in my love”. "Ustedes
no me escogieron a Mí. Soy Yo quien los escogí a ustedes
y los he puesto para que vayan y produzcan fruto, y ese fruto permanezca.
Y quiero que todo lo que pidan al Padre en mi Nombre, Él se lo
dé". “El
Cordero que está en medio del trono los apacentará y los
guiará a los manantiales de las aguas de la vida. Y Dios enjugará
toda lágrima de sus ojos”. "De
modo que ya no eres esclavo, sino hijo; y si hijo, también heredero
por voluntad de Dios". "El
ojo no ha visto, "Hermanos,
fíjense a quiénes llamó Dios. Son pocos los de
ustedes que pasan por cultos, y son pocas las personas pudientes o que
vienen de familias famosas. Pero Dios ha elegido lo que el mundo tiene
por necio, con el fin de avergonzar a los sabios; y ha escogido lo que
el mundo tiene por débil, para avergonzar a los fuertes. Dios
ha elegido a la gente común y despreciada, ha elegido lo que
no es nada para rebajar a lo que es. Y así ningún mortal
ya podrá alabarse a sí mismo delante de Dios". “Y
más aún: juzgo que todo es pérdida ante la sublimidad
del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor, por quien
perdí todas las cosas, y las tengo por basura para ganar a Cristo,
y ser hallado en Él”. “Ni
la muerte ni la vida ni los ángeles ni los principados ni lo
presente ni lo futuro ni las potestades ni la altura ni la profundidad
ni otra criatura alguna podrá separarnos del amor de Dios manifestado
en Cristo Jesús Señor nuestro”. “Por
eso doblo mis rodillas ante el Padre, de quien toma nombre toda familia
en el cielo y en la tierra, para que os conceda, según la riqueza
de su gloria, que seáis fortalecidos por la acción de
su Espíritu en el hombre interior, que Cristo habite por la fe
en vuestros corazones, para que, arraigados y cimentados en el amor,
podáis comprender con todos los santos cuál es la anchura
y la longitud, la altura y la profundidad, y conocer el amor de Cristo,
que excede a todo conocimiento, para que os vayáis llenando hasta
la total Plenitud de Dios”. “Vean
qué amor singular nos ha dado el Padre: que no solamente nos
llamamos hijos de Dios, sino que lo somos”. “En
esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino
en que Él nos amó primero”. “Dios
nuestro Salvador ha manifestado su bondad y su ternura para con los
hombres”. “He
aquí que el Señor viene con poder... como un pastor conduce
a su rebaño; recoge en brazos a los corderillos, en el seno los
lleva, y trata con cuidado a las ovejas que amamantan a sus crías”. “Ahora,
así dice el Señor tu creador, el que te ha formado: No
temas, que Yo te he rescatado, te he llamado por tu nombre y eres mío.
Si pasas por las aguas, Yo estoy contigo; si por los ríos, éstos
no te anegarán. Si andas por el fuego, no te quemarás,
ni la llama prenderá en ti.(...). Porque eres precioso a mis
ojos, eres estimado, y Yo te amo. No temas, que Yo estoy contigo”.
“¿Acaso
olvida una mujer a su niño de pecho, sin compadecerse del hijo
de sus entrañas? Pues aunque ella pudiera olvidarse, Yo no te
olvido, pues te llevo tatuado en las palmas de mis manos”. “Porque
los montes cambiarán de lugar y las colinas se desplazarán,
pero mi amor no se apartará de tu lado, y mi alianza de paz no
se moverá: así dice el Señor, que tiene compasión
de ti”. "Y,
sin embargo, Yahvé, Tú eres nuestro Padre, nosotros somos
la greda y Tú eres el alfarero, todos nosotros fuimos hechos
por tus manos". “Tu
amor vale más que la vida”. “El
Señor es tierno y compasivo, tardo a la cólera y lleno
de amor”. “Yo
soy de mi Amado y Él me busca con pasión”. “Mira
voy a seducirla, llevándomela al desierto y hablándole
al corazón”. “El
Señor tu Dios está en medio de ti, ¡un poderoso
Salvador! El exulta de gozo por ti, te renueva por su amor; danza por
ti con gritos de júbilo, como en los días de fiesta”. “Los
voy a llevar a los arroyos por un camino plano para que nadie se caiga”. "Pues,
Tú, Señor, formaste mis entrañas, "Mis
huesos no escapaban a tu vista "Yo
te he engendrado, dice el Señor, “Soy
buscada, soy amada”. "Quedenme
y olvideme, “Dios
está más cerca de uno que uno mismo”. “Me
creaste porque me has amado”. “Creasti
me quia amasti me”. “Cuando
nuestra alma llega a creer en ese <<gran amor con que Dios la
ama>> (Ef 2, 4) se puede afirmar de ella lo que se dijo de Moisés:<<Permaneció
inquebrantable su en su fe como si hubiera visto al invisible>>
(Hb 11, 27). Un alma así, no se preocupa de gustos, ni de sentimientos.
Le importa poco sentir o no sentir a Dios, recibir de Él gozos
o sufrimientos. Ella cree en su amor. Cuanto más sufre, mayor
es su fe porque supera, por decirlo así, todos los obstáculos
para descansar en el seno del Amor infinito que sólo puede realizar
obras de amor”. “¡Qué dulces y llenas de amor son las obras de Dios en nosotros! Si alguno pudiera conocerlas, se encendería tal fuego de amor en su corazón que, si pudiese extenderse y realizar su obra como lo hace el fuego material, en un instante consumiría todo lo que puede arder. Hablo así viendo la vehemencia inexplicable del divino amor”. (Santa Catalina de Génova, “Le Libre Arbitre”). “Considerad
conmigo esta maravilla del amor de Dios: el Señor que sale al
encuentro, que espera, que se coloca a la vera del camino, para que
no tengamos más remedio que verle. Y nos llama personalmente,
hablándonos de nuestras cosas, que son también las suyas,
moviendo nuestra conciencia a la compunción, abriéndola
a la generosidad, imprimiendo en nuestras almas la ilusión de
ser fieles, de podernos llamar sus discípulos”. “El
sol ilumina al mismo tiempo los cedros y cada florecilla, como si estuviera
sola en la tierra; nuestro Señor se interesa también por
cada alma en particular, como si no existieran otras iguales”. "Dios
está sediento del amor de sus criaturas. El mismo Dios es nuestro
mendigo. Démonos a Él. No seamos mezquinos, porque Dios
es todo bondad y generosidad para con nosotros. El mismo Dios es nuestro
mendigo...". “[...]
ninguna prueba de la caridad divina hay tan patente como el que Dios,
creador de todas las cosas, se hiciera criatura, que nuestro Señor
se hiciera hermano nuestro, que el Hijo de Dios se hiciera hijo de hombre”. “Dios
no puede sino dar su amor”. “El
amor de Dios se siente como un fuego en el corazón”. "Llegará
un día en que veremos que Dios fue la canción que meció
nuestras vidas". "Si
Dios va en busca del hombre, creado a su imagen y semejanza, lo hace
porque lo ama eternamente en el Verbo y en Cristo lo quiere elevar a
la dignidad de hijo adoptivo. Por tanto Dios busca al hombre, que es
su propiedad particular de un modo diverso de como lo es cada una de
las otras criaturas. Es propiedad de Dios por una elección de
amor: Dios busca al hombre movido por su amor de Padre. "¡Cristo
nos ama y nos ama siempre! Nos ama incluso cuando lo defraudamos, cuando
no correspondemos a lo que espera de nosotros. El no nos cierra nunca
los brazos de su misericordia". “Dios
es libre en todo menos en el amor”. "El
verdadero Dios nos observa en cada momento, no para pillarnos en alguna
falta o pecado, sino para sostenernos en el hueco de su mano y calentarnos
con el soplo de su amor". “Dios
da, porque simplemente ama”. “El
Amor de Él es lo que sostiene; el nuestro es vacilante”. “Dios
me llama por mi nombre. Me ve y me comprende tan perfectamente como
me ha creado. Sabe lo que hay en mí: mis sentimientos y mis pensamientos,
mis inclinaciones y mis gustos. Me ve en mis momentos de alegría
y en mis momentos de pesar. Conoce cuál es mi fuerza y cuál
es mi debilidad. Se interesa en mis esperanzas y en mis recuerdos. Mira
mi rostro cuando sonríe y cuando llora, en la salud y en la enfermedad.
Escucha mi voz, los latidos de mi corazón y hasta mi aliento.
No me amo yo más a mí mismo de lo que Él me ama”. “El
Padre nos ama con el mismo amor que ama a su Hijo”. “El
Hijo nos ama con el mismo amor que ama a su Padre”. “...,
es muy importante que ames a Dios; pero es mucho más importante
que Dios te ame a ti”. “No
basta con haber sido alcanzado por el amor a Dios. Debemos, además,
tomar y mantener agarrada la mano que se nos tiende. Debemos hacer nuestra
morada en ese amor y estar firmemente convencidos de él; vivirlo
en todas las dimensiones y en todos los momentos de nuestra vida. Tiene
que convertirse en algo así como nuestra propia respiración”. “El
valor último es el amor que Dios nos tiene a mí y a mi
prójimo tal como somos”. “Si
yo me sé amado por Dios, su amor llenará mi corazón
y se desbordará, porque un corazón humano es demasiado
pequeño para contenerlo todo entero”. “Dios
desea y solicita nuestro amor; más aún, aspira ardientemente
a que su amor sea aceptado y desea hacer de nuestro corazón su
morada”. “¡Dios
nos ama más de lo que nosotros nos amamos!”. “¡Dios
quiere conseguir nuestro amor!”. “El
amor de Dios, que es el origen de nuestra vida, no puede ni ganarse
ni perderse; es incondicional; su dimensión la asume desde sí
mismo, no desde nosotros, y menos aun desde nuestra productividad”. “El
amor que Dios nos tiene a cada uno de nosotros, tal como somos, es el
contenido de nuestra fe. No podemos merecerlo. Tampoco podemos perderlo.
Dura toda la eternidad. Nos hace libres. Si creemos verdaderamente en
Él, ya no tenemos nada que perder y somos seres libres, como
Jesús lo fue. En la medida que creamos en este amor, nos aceptaremos
también a nosotros mismos. Esta es la fuente de la auténtica
libertad”. “Dios
sólo puede amar totalmente, al cien por cien”. “Dios
me acepta como soy, como yo soy, y no como debería ser”. “Dios
no me ama por lo que soy, sino que soy porque Dios me ama”. “El
amor de Dios no se basa en nada, no puede ser destruido. No puedo perderlo,
porque no se debe a ningún logro mío. Sea cual sea mi
comportamiento, ese amor permanecerá”. “El
amor de Dios es un don gratuito. Me da libertad, paz y felicidad”. “La
Buena Nueva es ésta: saberse amado por Dios. Esto es lo sustancial
de nuestra fe. Si permitimos que ese amor llene nuestros corazones hasta
el borde, se desbordará en nuestro prójimo”. “Emet
es algo así como el amor incondicional de Dios, o sea, el fundamento
absoluto, el amor de Dios que nadie puede merecer, pues precede a nuestra
existencia. Ya estaba aquí cuando yo aun no había llegado.
Y tampoco lo puedo perder. Por mal que me porte, no lo puedo perder.
Permanece durante toda la eternidad. Lo único que puedo hacer
es impedirle la entrada. Eso sí lo puedo hacer. Tengo libertad
para ello. Pero, aún entonces, permanece. Permanece aunque yo
lo rechace”. “He
conocido a demasiadas personas, cristianas o no, que han perdido la
confianza en sí mismas y están aprisionadas en sentimientos
de tristeza y sentimientos de culpa. Es como si tuvieran enormes barreras
en torno a sí. Son hombres y mujeres que no creen en verdad que
Dios les ama. Cuando la primera cosa que Cristo nos dice es: <<Tú
eres precioso, tienes un valor, eres importante>>”. "Sea
quien seas, Dios se fija en ti a título individual. <<Te
llama por tu nombre>>. Te ve y te comprende tal como te hizo.
Sabe lo que hay en ti, conoce todos los pensamientos y sentimientos
que te son propios, todas tus disposiciones y gustos, tu fuerza y tu
debilidad. Te ve en los días de alegría y también
en los de tristeza. Se solidariza con tus esperanzas y tus tentaciones.
Se interesa por todas tus ansiedades y recuerdos, por todos los altibajos
de tu espíritu. Ha contado hasta los cabellos de tu cabeza y
ha medido los codos de tu estatura. Te rodea con sus cuidados y te lleva
en sus brazos; te alza y te deposita en el suelo. Ve tu auténtico
semblante, ya esté sonriente o cubierto de lágrimas, sano
o enfermo. Vigila con ternura tus manos y tus pies; oye tu voz, el latido
de tu corazón y hasta tu respiración. Tú no te
amas a ti mismo más de lo que Él te ama". “El
amor del Padre no fuerza al amado”. “Toda
la vida y predicación de Jesús estuvo dirigida a un único
fin: revelar el inagotable e ilimitado amor materno y paterno de su
Dios y mostrar el camino para dejar que ese amor dirija nuestra vida
diaria”. “Dios
no es el patriarca que se queda en casa inmóvil, esperando a
que sus hijos vuelvan a Él, se disculpen por su comportamiento,
pidan perdón y prometan cambiar. Al contrario, abandona la casa,
sin hacer caso de su dignidad al correr en su busca, ignorando las disculpas
y promesas de cambiar, y los conduce a la mesa magníficamente
preparada para ello”. “Lo
más importante que podemos decir del amor de Dios es que nos
ama no por algo que hayamos hecho para merecer su amor, sino que Él,
de forma totalmente libre, ha decidido amarnos”. “El
ser humano es el sueño de Dios desde la eternidad”. “...
la verdad fundamental sobre el ser humano no es tanto su condición
de creatura cuanto que esta creatura es infinitamente amada por Dios”. “La
verdad fundamental que marca la vida de todo cristiano es que, en definitiva,
Dios lo ha escogido y lo ama de manera totalmente gratuita”. “Dios
no quiere a la persona porque es buena sino simplemente la quiere”. “La
prueba de que Dios nos ama es que Cristo, siendo nosotros todavía
pecadores, murió por nosotros”. “Para
Dios cada uno significa muchísimo”. “Realmente,
parece increíble poder afirmar que Dios ama al ser humano igual
que a su propio Hijo, Jesús”. “El
amor divino no es una actividad, sino su manera de ser”. “Dejemos
que Dios ame a través de nosotros”. “Dios
dirigió a nuestro mundo su última, más profunda,
más hermosa palabra, en la Palabra hecha carne. Y esta palabra
dice: te amo a ti; a ti mundo; a ti, ser humano. Estoy aquí:
estoy contigo. Soy tu vida. Soy tu tiempo. Lloro tus lágrimas.
Soy tu alegría. No tengas miedo. Si no sabes cómo seguir
adelante, Yo estoy contigo. Estoy en tu miseria y en tu muerte, pues
hoy he empezado a vivir y a morir contigo. Yo estoy en tu vida. Te prometo:
tu meta es la vida. También para ti se abre la puerta”. “Hacer
la señal de la cruz es reconocer que soy propiedad de Dios”. “Cuando
Dios habla al hombre, no le dice más que una cosa: <<Te
amo. Quiero encontrarte. Quiero estar en comunión contigo>>”. “En
Jesucristo, tenemos la prueba formal de que Dios está en connivencia
con el hombre, y que está implicado en la historia y la vida
de los hombres”. “Para
percibir el amor loco de Dios, que asedia nuestro corazón, utilizando
como única arma de persuasión, la fuerza terrible de la
humildad y de la dulzura, hay que romper nuestro circuito, pararse y
escuchar”. “Es
que nuestro Dios se hizo prójimo de los desolados, los tristes,
los dañados, los no cotizados, los que no tienen éxitos,
en una palabra de todo lo inútil”. "¿Quién
nos separará del amor que Cristo nos tiene? Ni siquiera nuestros
pecados". “Somos
amados por Dios como somos, no como pensamos que deberíamos ser”. "Cuando,
en la fiesta de Navidad, proclamamos con inusitada alegría que
el Verbo se hizo carne, estamos afirmando creer que Dios está
aquí de un modo absoluto. Que ha venido para siempre. Que se
llama Jesús de Nazaret. Por medio de este Niño dice Dios
definitivamente al mundo y al hombre: yo te amo. En nuestra noche se
enciende una Luz que no se apaga nunca. Dios dice a nuestra soledad,
a nuestras lágrimas, a nuestro consuelo, a nuestras flaquezas:
yo te amo". "Santiago
nos llama <<adúlteros>>, porque nos desviamos hacia
la <<amistad del mundo>>, mientras Dios, <<el Espíritu
que habita en nosotros nos codicia con celos>>". "El
Señor prefiere a la gente corriente, por eso ha hecho tanta". "El
Señor la tomó para sí y la instruyó: como
a la niña de los ojos la cuidó. Sólo el Señor
fue su guía". "La
diferencia entre el Antiguo y el Nuevo Testamento es que, en el Antiguo,
Dios ama al justo y castiga al pecador, mientras que en el nuevo ama
a los dos". “El
Señor me agarró de la mano y no me soltó”. “El
amor de Dios que es siempre real no siempre resulta evidente para nuestra
percepción inmediata: muchas veces el mal y el dolor se interponen
como un nubarrón espeso y puede parecernos todo lo contrario”. “Te
quiero a ti. Siénteme”. “El
amor de Dios es tan inmenso, que es exclusivo”. “El
Señor me ama, es evidente. “Dios
nos ama tanto que nos hizo libres”. "El
Señor no sólo dice; me lo dice. “El
Señor cariñoso acompaña nuestras vidas”. “Contempla
los salivazos de mi cara, que he soportado para devolverte tu primer
aliento de vida”. “Así, todo es Amor”. "Nada podrá separarnos del amor que Dios nos ha mostrado en Cristo Jesús nuestro Señor". "Yo
no elegí a Dios. “El Señor nos busca sin descanso”. “Si Dios cuenta nuestros cabellos, también cuenta nuestras lágrimas”. "Dios
ama a la criatura formada a su imagen y, como el pastor diligente de
la parábola (Lc 15, 4 - 7), no se cansa de buscarla ni siquiera
cuando se muestra indiferente o, incluso, molesta por la voz divina,
como la oveja que se ha alejado del rebaño y se ha extraviado
en lugares inaccesibles y peligrosos". “Él
es bueno con los desagradecidos y perversos”. “Éste
acoge a los pecadores y come con ellos”. “Rejoice
with me because I have found my lost sheep”. “I
tell you,... there will be more joy in heaven over one sinner who repents
than over ninety – nine righteous people who have no need of repetance”. "El
Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que estaba perdido". "For
the Son of Man has come to seek and to save what was lost". “El
Señor es compasivo y misericordioso, perdona los pecados y salva
en tiempo de desgracia”. “Señor,
Tú te compadeces de todos los hombres, porque lo puedes todo.
Cierras los ojos sobre los pecados de los hombres para que se conviertan.
Amas a todos los seres, y nada de lo que hiciste aborreces, porque,
si algo odiases, no lo habrías hecho. ¿Y como habría
permanecido nada si no lo hubieras querido? ¿Cómo habría
conservado la existencia lo que Tú no hubieras llamado? Mas Tú
con todos los seres eres indulgente, porque son tuyos, Señor
que amas la vida; Tú cuyo soplo incorruptible anima todos los
seres”. “¿Qué
Dios hay como Tú, "Yahvé,
Yahvé, Dios misericordioso y clemente, tardo a la cólera
y rico en amor y fidelidad". “No
puedo dejarme llevar por mi indignación y destruir a Efraím,
pues soy Dios y no hombre”. "El
Señor es compasivo y favorable, "El
Señor es clemente y compasivo, "Dios
no se porta como tirano con los hombres, ni os juzga con dureza inexorable;
considera su flaqueza, y no mide por la inmutabilidad de su divina sustancia,
la inconstancia y fragilidad de la humana naturaleza: como es justo
y moderado, solamente pide al hombre aquello de que es capaz su naturaleza
con la gracia”. “Lo
más grande que yo hallo en Dios, y lo que yo alabo y admiro en
su poder, no es el haber formado el cielo, pues es poderoso; no el haber
fundado la tierra, pues es la misma fuerza; no el haber arreglado el
año con el curso de los astros, pues es tan sabio; no el haber
animado al hombre, cuando es la misma vida; sino el ser misericordioso
siendo justo; el ser clemente siendo Rey; el ser sufrido siendo Dios;
y esto es lo que se comprende en estas palabras: <<Contarán
lo excesivo de vuestra benignidad, y celebrarán con alegría
vuestra justicia>>”. “Yo
soy muy aficionada a San Agustín, porque el monasterio a donde
estuve seglar era de su Orden; y también por haber sido pecador,
que en los santos que después de serlo el Señor tornó
a si, hallaba yo mucho consuelo, pareciéndome en ellos había
de hallar ayuda; y que como los había el Señor perdonado,
podía hacer en mi; salvo que una cosa me desconsolaba, como he
dicho, que a ellos sola una vez los había el Señor llamado
y no tornaban a caer, y a mi eran ya tantas, que esto me fatigaba. Mas
considerando en el amor que me tenía, tornaba a animarme, que
de su misericordia jamás desconfié; de mi, muchas veces”.
"Siempre
ha estado lejos de mi pensamiento eso de que la misericordia de Dios
está circunscrita a los límites de la Iglesia visible.
Dios es la verdad. Y quien busca la verdad, busca a Dios". “El
abismo de malicia, que el pecado lleva consigo, ha sido salvado por
una Caridad infinita. Dios no abandona a los hombres”. “Tristeza,
apabullamiento. No me extraña: es la nube de polvo que levantó
tu caída. Pero, ¡basta!: ¿acaso el viento de la
gracia no llevó lejos esa nube?”. “El
corazón de Dios está devastado por la pasión de
la misericordia”. “Nuestra
miseria y nuestros sufrimientos ejercen sobre el corazón de Dios
un atractivo que le empuja a encarnarse en Jesucristo para revelarnos
su rostro más misterioso, el de su Misericordia”. “Se
desvivía por acoger a aquellos que estaban oprimidos por la culpa
y no abandonaba a nadie”. "Donde
nosotros vemos una falta a condenar y castigar, Dios ve primariamente
una miseria a socorrer". "Si
te sientes pecador y débil tienes derecho especial a estar entre
los brazos de Jesús". “El
padre del hijo pródigo no espera que éste se arrepienta,
se convierta en su sirviente, se arrodille a sus pies e implore perdón.
No le espeta un discurso del tipo <<ya ves, hiciste lo que querías...ya
te lo había advertido>>. Llora de alegría y abraza
al hijo que ha vuelto. Lo único que espera de él es que
se alegre con la bondad de su papá. ¡Y que empiece la fiesta!". "O
God, be merciful to me a sinner". "Dios
ya estaba presente ante nosotros antes de que nosotros lo experimentásemos". "La
experiencia de Dios se distingue de la simple presencia de Dios por
la atención que le prestamos". "La
experiencia de Dios ocurre en el momento en que volvemos el rostro de
nuestra inteligencia, de nuestra atención, de nuestra capacidad
perceptiva, hacia la presencia de Dios". "La
experiencia de Dios supone, de nuestra parte, atención y cultivo,
apartando los impedimentos y desarrollando nuestra sensibilidad espiritual". "La
experiencia de Dios es gracia". "Quédate
con nosotros, porque cae la tarde y se termina el día". "Me
has seducido, Yahvé, y me dejé seducir por Ti." “Y
si lo que ama no lo posee totalmente, tanto sufre cuanto le falta por
poseer [...l. Mientras esto no llega, está el alma como en un
vaso vacío que espera estar lleno; como el que tiene hambre y
desea la comida; como el enfermo que llora por su salud; y como el que
está colgado en el aire y no tiene dónde apoyarse.”
“La
medida del amor a Dios es amarlo sin medida”. “Amamos
a Dios y al prójimo con la misma caridad. Pero debemos amar a
Dios por si mismo, y al prójimo por Dios”. "El
amor a Dios es la razón suprema de todas las cosas". “El
que ama a Dios ama también inevitablemente al prójimo”. "Fuego
que abrasa, luz ardiente, fuente que apaga la sed, tesoro que contiene
en sí "Y
éste es el índice para que el alma pueda conocer con claridad
si ama a Dios o no, con amor puro. Si le ama, su corazón no se
centrará en sí misma, ni estará atenta a conseguir
sus gustos y conveniencias. Se dedicará por completo a buscar
la honra y gloria de Dios y a darle gusto a El. Cuanto más tiene
corazón para sí misma menos lo tiene para Dios".
“Los
grandes santos han trabajado por la gloria de Dios, pero yo, que no
soy más que un alma pequeñita, trabajo por agradarle,
por satisfacer sus <<fantasías>>, y me sentiría
dichosa de soportar los más grandes sufrimientos, aun sin que
Él lo supiera, si fuese posible, no para procurarle una gloria
pasajera – aun esto sería demasiado hermoso – sino
sólo para hacer florecer una sonrisa en sus labios... hay ya
bastantes que quieren ser útiles. Mi sueño es el de ser
un juguetito inútil en las manos del Niño Jesús...;
soy un <<capricho>> de Jesusín...”. “El
amor tiene esta propiedad: ni se busca a sí mismo, ni se reserva
nada. Todo se lo entrega al Amado”. “Amó
a Dios como un niño querido ama a su padre, con demostraciones
de ternura increíbles. Durante su enfermedad llegó a no
hablar más que de Él, tomó una palabra por otra
y le llamó <<papá>>. Nos echamos a reír,
pero ella replicó toda emocionada: ¡Oh, sí, Él
es en verdad mi <<papá>>! ¡Y qué dulce
es para mí darle ese nombre”. "Sin
el día del Señor no podemos vivir". "Pidamos
a la Virgen que nos dé su corazón, su corazón tan
bello, tan alegre, tan lleno de amor y de humildad, de manera que nos
haga capaces de recibir a Jesús en el Pan de Vida, de amarlo
como ella lo amó, y de amarlo bajo el aspecto adolorido del más
pobre entre los pobres".
"Si
tu corazón ha sido abrasado por el rostro de Jesús, queda
en ti una cicatriz que solo curará en el cielo". “La
cuestión no es: <<¿Cómo puedo encontrar a
Dios>>, sino: <<¿Cómo puedo dejar que Dios
me encuentre?>>. La cuestión no es: <<¿Cómo
puedo conocer a Dios?>>, sino: <<¿Cómo puedo
dejar a Dios que me conozca?>>. Y, finalmente, la cuestión
no es: <<¿Cómo voy a amar a Dios?>>, sino:
<<¿Cómo voy a dejarme amar por Dios?>>”. “Dios
aguarda pacientemente que yo me digne finalmente consentir en amarlo.
“Has
querido que nosotros te amáramos, porque en rigor no podíamos
conseguir la salvación más que amándote. Y nosotros
ni podíamos amarte, a menos que este amor viniera de Ti. Como
lo afirma tu apóstol predilecto, Tú nos amaste primero
y Tú amas primero a los que te aman pero nosotros te amamos por
la caridad y el amor que Tú mismo has puesto en nosotros”. "Dios
ocupa en nuestra estima el lugar que ocupa en nuestro tiempo".
"Dios
me ama a través de la Paz". "Cuánto
más amaríamos a Dios, si entendiéramos que somos
sus creaturas". “No
pierdas el tiempo. Ama a Jesús, ahora”. “El
amor auténtico se expresa finalmente en la fidelidad”. “La
gloria de mi Padre está en que deis mucho fruto, y seáis
mis discípulos”. “¿No
tenía que padecer eso (El Mesías) para entrar en su gloria?”. “Así
es como entiende Dios la glorificación; no como una carrera en
la que se compite por el primer lugar, por ser más rápido,
más listo, más importante, mejor, más eficaz y
tener más éxito que los demás, sino que se trata
de una carrera descendente en la que, deliberadamente, se acepta el
lugar más bajo”. “Cuando
Jesús habla de su glorificación, se refiere a su vergüenza,
su fracaso, su muerte en la cruz...”. “Dios
eligió revelarnos su gloria en su humillación”. “Cuando
Jesús habla sobre la glorificación y el dar gloria, siempre
se refiere a su humillación y muerte”. “Jesús
da gloria a Dios, recibe gloria de Dios y nos da conocer la gloria de
Dios”. “Nunca
se puede separar la gloria de la resurrección de la gloria de
la cruz”. “Jesús
sabía que, si apartaba sus ojos de la gloria y la alabanza del
Padre, serían muchas las iniciativas que encontrarían
una justificación so pretexto de que estaban al servicio de la
misión que había recibido. Pero el Reino que Él
predicaba se convertiría entonces en algo de este mundo, y la
realización de su misión se convertiría en un medio
de servirse a sí mismo. Si el Hijo no buscaba glorificar al Padre,
buscaría glorificarse a sí mismo... El Espíritu
le instruyó en lo que debía aprender; la diferencia entre
ser un signo y ser un espectáculo; entre señalarse a sí
mismo y dar testimonio del Padre: entre rescatar a la humanidad elevándola
y escapar a lo humano refugiándose en el espiritualismo; entre
las fuerzas utilizadas por sí mismas y las que se utilizan por
el Reino”. "Y
el Verbo se hizo carne, y habitó entre nosotros". “Pero
vosotros conocéis (al Espíritu), porque mora con vosotros
y estará en vosotros”. “Aquel
día comprenderéis que Yo estoy en mi Padre y vosotros
en Mí y Yo en vosotros”. “Permaneced
en Mí, como Yo en vosotros”. “Si
alguien me ama, guardará mis palabras, y mi Padre lo amará
y vendremos a él para hacer nuestra morada en él”. “Whoever
loves me will keep my word, and my Father will love him, and we will
came to him and make dwelling with him”. “Mira
que estoy a la puerta y llamo; si alguien escucha mi voz y me abre,
entraré a su casa a comer. Yo con él y él conmigo”. “Así
pues, ya no sois extraños ni forasteros, sino conciudadanos de
los santos y familiares de Dios, edificados sobre el cimiento de los
apóstoles y profetas, siendo la piedra angular Cristo mismo,
en quien toda edificación bien trabada se eleva hasta formar
un templo santo en el Señor, en quien también vosotros
con ellos estáis siendo edificados, para ser morada de Dios”. "¿No
saben ustedes que son Templo de Dios, y que el Espíritu de Dios
habita en ustedes? Al que destruye el Templo de Dios, Dios lo destruirá.
El Templo de Dios es santo, y ese templo son ustedes". “¿No
saben que su cuerpo es templo del Espíritu Santo, que Dios mismo
puso en ustedes?”. “Quien
guarda sus mandamientos mora en Dios y Dios en él; en esto conocemos
que mora en nosotros: por el Espíritu que nos ha dado”. “Si
nos amamos unos a otros, Dios mora en nosotros y su amor ha llegado
en nosotros a la perfección”. “En
esto reconocemos que moramos en Él y Él en nosotros: en
que nos ha dado su Espíritu”. “Si
uno confiesa que Jesús es el Hijo de Dios, Dios mora en él
y él en Dios”. “Dios
es Amor: “Hospédame
siempre en tu tienda, “Una
cosa he pedido al Señor, "Esta
es la morada de Dios entre los hombres; fijará desde ahora su
morada en medio de ellos y ellos serán su pueblo y él
mismo será Dios con ellos. Enjugará toda lágrima
de sus ojos y ya no existirá ni muerte, ni duelo, ni gemidos,
ni penas porque todo lo anterior ha pasado". “Dios
está encima de lo más alto que hay en mí y está
en lo más hondo de mi intimidad”. “Dios
golpea sin cesar las puertas de nuestro corazón. Siempre está
deseoso de entrar. Si no penetra, la culpa es nuestra”. "El
Verbo de Dios ha habitado en el hombre y se ha hecho Hijo del hombre
para acostumbrar al hombre a comprender a Dios y para acostumbrar a
Dios a habitar en el hombre, según la voluntad del Padre". “Oh,
pues, alma hermosísima entre todas las criaturas, que tanto deseas
saber el lugar donde está tu Amado, para buscarle y unirte con
Él, ya se dice que tú misma eres el aposento donde el
mora y el retrete y el escondrijo donde está escondido; que es
cosa de grande contentamiento y alegría para ti ver que todo
tu bien y esperanza está tan cerca de ti, que está en
ti, o por mejor decir tú no puedes estar sin Él”. "Él
me inició en la vida de unión con Él. Al principio,
me parecía que Él iba a mi lado, caminaba cerca de mí.
Después, yo lo encontraba en mí. Me gustaba conversar
interiormente con Él cuando yo salía sola por la calle.
Luego, Él me dio su Espíritu para reemplazar el mío;
su juicio para apreciar los objetos, los acontecimientos, las personas
de la manera que Él deseaba. Después, Él puso su
voluntad en lugar de la mía; yo experimentaba entonces una fuerza
poderosa que me impulsaba al bien, que me obligaba a no negarle nada".
"Creer
que un ser que se llama El Amor habita en nosotros en todo instante
del día y de la noche y que nos pide que vivamos en sociedad
con El, he aquí, os lo confío, lo que ha hecho de mi vida
un cielo anticipado". “Estoy
habitada”. “Puesto
que Él permanece en ti, que le posees en lo más íntimo
de tu ser, puedes encontrarle muy cerca dentro de ti misma, a cualquier
hora del día o de la noche, en tus momentos de alegría
o de dolor. Este es el secreto de la felicidad y de los santos. Ellos
sabían perfectamente que eran templos de Dios (1 Cor 3, 16) y
que uniéndose a ese Dios se llega a ser un mismo espíritu
con el cómo dice San Pablo (1 Cor 6, 17). “Esta
es nuestra vocación: ser morada de Dios”. "...y
por eso, cuando (Dios) ve algún alma que se ha despojado de todas
sus posesiones, apegos y gustos, se apresura a llenar esa alma con su
presencia y su poder". “Estoy
llamado a entrar en mi propio santuario interior donde Dios ha elegido
hacer su morada. La única forma de llegar a ese lugar es rezando,
rezando constantemente. El dolor y las luchas pueden aclarar el camino,
pero estoy seguro de que es únicamente la oración continua
la que me permite entrar allí”. “Cuanto
más me alejo del lugar donde habita Dios, menos soy capaz de
oír la voz que me llama <<mi hijo amado>>, y cuando
menos oigo esta voz, más me enredo en las manipulaciones y juegos
de poder del mundo”. “¡Soy
la casa de Dios!” “Desde
su resurrección, Cristo vive en cada uno de nosotros, por medio
del Espíritu Santo; es más, está «unido a
todo ser humano, sin excepción». ("Gaudium et Spes"). “El
contemplativo que quiere permanecer en Dios debe aceptar el perder su
propia voluntad vaciándose de ella, para dejarse invadir por
la voluntad del Padre”. “Aquellos
que son habitados por el Espíritu de Dios experimentan los deseos
del Espíritu”. “La
fe nos asegura que Dios ha llegado al fondo del corazón del hombre
y allí ha hecho su morada”. “Al
entrar en la propia interioridad, uno se da cuenta de que se trata de
una interioridad habitada”. “Abrid
la puerta de vuestro corazón al mendigo del amor que llama”. "Deseo
Señor que habites plenamente en mí". "Señor
me has dicho que quieres acunarte en mi pobre alma. “Señor,
lléname con tu Espíritu”. “En
efecto, todos los que son guíados por el Espíritu de Dios
son hijos de Dios. Pues no recibisteis un espíritu de esclavos
para recaer en el temor; antes bien, recibisteis un espíritu
de hijos adoptivos que os hace exclamar: ¡Abbá Padre!”. “Mirad
qué amor nos ha tenido el Padre para llamarnos hijos de Dios,
pues ¡lo somos!”. "El
Reino de Dios está en medio de ustedes". “La
semilla es la palabra de Dios”. "El
que escucha mi palabra, pero no la practica, se parece a un hombre que
construye sobre tierra, sin cimientos". “Ciertamente,
es viva la Palabra de Dios y eficaz, y más cortante que espada
alguna de dos filos. Penetra hasta las fronteras entre el alma y el
espíritu, hasta las junturas y médulas; y escruta los
sentimientos y pensamientos del corazón”. "La
hierba se seca y la flor se marchita, “Verbum
Dei non est alligatum” "Es
sobre todo el Evangelio lo que me ocupa durante mis oraciones; en él
encuentro todo lo que es necesario a mi pobre alma. En él descubro
siempre nuevas luces, sentidos escondidos y misteriosos". "La
comprensión de las palabras divinas crece con su reiterada lectura". "...pues
desconocer la Escritura es desconocer a Cristo...". “Es
algo propio del discípulo tanto la actitud de silencio y de escucha
ante su maestro, como también la voluntad de atesorar sus palabras”. "La
palabra de Dios es para producir fiesta". “Dejar
a Dios ser Dios, a través de lo que nos dice por los demás”. “El
Señor habla. De ello somos testigos”. “La
palabra de Dios está hecha para el corazón, y éste
esta hecho para acoger la palabra”. “Jesús
se alimenta de la palabra de Dios; su alimento es cumplir la voluntad
de su Padre y da a la gente su palabra como alimento”. "Dios
murmura en la cascada y canta en el poeta". "La
Biblia es el libro más revolucionario y radical que existe. Si
quienes gobiernan con injusticia y tiranía hubiesen de prohibir
un libro, tendría que ser la Biblia. Los blancos nos la trajeron
y nosotros nos la tomamos en serio. Por fin todos nosotros somos libres,
negros y blancos juntos, somos el arco iris del pueblo de Dios."
“Cuando
lees la Biblia debes decirte constantemente a ti mismo: Él está
hablándome a mi y acerca de mi". “Quien
deja penetrar en sí una sola palabra del Señor y la deja
realizarse en su vida conoce más el Evangelio que aquel cuyo
esfuerzo se queda en la meditación abstracta...”. "Cuando
escuches la palabra de Dios, ve como ella a ti aplica, mas que intentar
explicarla". "Abbá,
o sea, Padre; para Ti todo es posible; aparta de mi esta copa. Pero
no, no se haga lo que Yo quiero, sino lo que quieras Tú". “Yo
no busco hacer mi voluntad, sino la voluntad del que me ha enviado”. “Yo
no he bajado del cielo para hacer mi voluntad, sino la del que me ha
enviado”. “Cuando
hayáis levantado al Hijo del hombre, entonces sabréis
que Yo Soy, y que no hago nada por mi propia cuenta, sino lo que el
Padre me ha enseñado, eso es lo que hablo”. “El
que me ha enviado está conmigo; no me ha dejado solo, porque
Yo hago siempre lo que le agrada”. “Mi
alimento es hacer la voluntad del que me ha enviado y llevar a cabo
su obra”. “Cristo
en los días de su vida mortal ofreció su sacrificio con
lágrimas y grandes clamores. Dirigió ruegos y súplicas
a aquel que lo podía salvar de la muerte, y fue escuchado por
su religiosa sumisión. Aun siendo hijo, aprendió en su
pasión lo que es obedecer; y llegado a su propia perfección,
pasó a ser el que trae la salvación eterna a todos aquellos
que le obedecen”. “Por
eso, al entrar en este mundo dice: Sacrificio y oblación no quisiste;
pero me has formado un cuerpo. Holocaustos y sacrificios por el pecado
no te agradaron. Entonces dije: <<He aquí que vengo –
pues de mí está escrito en el rollo del libro –
a hacer, oh Dios, tu voluntad>>. “Pondré
mis leyes en su mente y las grabaré en su corazón”. "Así
dice Yahvé, el que te salva, el Santo de Israel: <<Yo soy
tu Dios y te enseño lo que es provechoso, indicándote
el camino que debes seguir>>". “Porque
no son mis pensamientos vuestros pensamientos, ni vuestros caminos son
mis caminos - oráculo de Yahveh - . Porque cuanto aventajan los
cielos a la tierra, así aventajan mis caminos a los vuestros
y mis pensamientos a los vuestros”. "Señor,
enséñame el camino de tus mandamientos, que yo lo seguiré
hasta el fin. “¿Quién
puede conocer tu voluntad, si Tú no le das la sabiduría
y le envías el Espíruitu Santo desde el cielo?”. “Cualquier
cosa que te suceda recíbela como un bien, consciente de que nada
pasa sin que Dios lo haya dispuesto”. “Cuando
un alma se abandona enteramente a la voluntad de Dios, el mismo Señor
comienza a guiarla”. “Pedir
a nuestro Señor la gracia de no ser sordo a su llamada, sino
dispuesto y solícito a cumplir su santísima voluntad”. “El
Señor conoce mejor que el hombre lo que conviene en cada momento,
lo que ha de otorgar, añadir, quitar, aumentar, disminuir, y
cuándo lo ha de hacer”. “Si
algo acontece en contra de lo que hemos pedido, tolerémoslo con
paciencia y demos gracias a Dios por todo, sin dudar en lo más
mínimo de que lo más conveniente para nosotros es lo que
acaece según la voluntad de Dios y no según la nuestra”. “Y
ya que en su voluntad está la vida, no podemos dudar lo más
mínimo de que nada encontraremos que nos sea más útil
y provechoso que aquello que concuerda con el querer divino. Por tanto,
si en verdad queremos conservar la vida de nuestra alma, procuremos
con solicitud no desviarnos en lo más mínimo de la voluntad
de Dios”. “¿Qué
quieres que haga? Palabra breve, pero muy llena, viva y eficaz, y digna
de ser atendida. ¡Qué pocas personas se encuentran en esta
disposición de obediencia perfecta, que hayan renunciado a su
voluntad hasta el punto de que su mismo corazón no les pertenezca!
Se encuentran muy pocos que en cada momento busquen, no lo que ellos
en particular quieran, sino lo que Dios quiera, y que le digan: ¿Qué
quieres que haga?, o estas palabras de Samuel: <<Habla, Señor,
que tu siervo escucha>> (1 Sam 3, 10)”. “¿De
dónde procede esta inquietud general de los espíritus,
sino de un cierto disgusto que sentimos hacia la sujeción, y
una bajeza de espíritu que nos hace pensar que cada uno está
mejor que nosotros? Pero todo es lo mismo: el que no está plenamente
resignado, vuélvase donde se vuelva, no hallará reposo.
Los que tienen fiebre no encuentran ningún lugar cómodo,
apenas duran quince minutos en una cama y ya querrían otra; y
no es defecto de la cama sino de la fiebre que los atormenta. Una persona
que no tiene fiebre pasa bien con todo, con tal que Dios sea servido
no se preocupa de la dignidad en que Dios lo emplea: con tal de hacer
la voluntad divina, todo le es igual”. “No
hay que llevar la cruz de los demás, sino la propia; y para llevar
cada uno la suya, nuestro Señor quiere que cada cual renuncie
a sí mismo, es decir, a su propia voluntad. Preferiría
esto o aquello; estaría mejor aquí o allí: son
tentaciones. Nuestro Señor sabe muy bien lo que hace: hagamos
lo que quiere, continuemos donde nos ha puesto”. “La
perfección consiste en hacer su voluntad, en ser lo que Él
quiere que seamos”. "Dios
no inspira deseos imposibles. No tengo que hacerme más de lo
que soy, sino aceptarme tal como soy, con todas mis imperfecciones". “Nos
hacía notar que este abandono imitaba la oración de la
Santísima Virgen que, en Caná, se contenta con decir:
<<No tienen vino>>.Del mismo modo Marta y María dicen
juntas: <<El que amas está enfermo>>. Exponen sencillamente
sus deseos, dejando a Jesús libre para hacer su voluntad”. “Nuestra
conformidad con la voluntad divina debe ser entera, sin reserva y constante.
Esta es la cima de la perfección, y a ella, repito, deben tender
todas nuestras acciones, todos nuestros deseos, todas nuestras oraciones”. “Un
acto de perfecta conformidad con la voluntad divina basta para hacer
un santo. Ved a Saulo: cuando él avanza como perseguidor de la
Iglesia, Jesucristo le ilumina y lo convierte. ¿Qué hace
Saulo? ¿Qué dice? Sólo una cosa, se ofrece a la
voluntad de Dios: <<Señor, ¿qué quieres que
haga?>> (Hech 9, 6). Y en seguida el Señor le proclama
vaso de elección y apóstol de las naciones, (Hech 9, 15”). “Santa
Catalina pone en labios de Cristo las siguientes palabras: «No
es la voluntad del hombre, sino mi voluntad, la que obra en ellos y
en ti.... Mi voluntad no quiere más que vuestro bien, y cuanto
doy o permito, lo permito y lo doy para que consigáis vuestro
fin, para el cual os crié»”. “Renunciar
a la propia vida significa no buscar nunca la propia voluntad, sino
la voluntad de Dios, y hacer del querer divino la norma única
de la propia conducta”. "Espíritu
divino, vida divina, amor divino, equivale a esto: quien hace la voluntad
de Dios, ése conoce a Dios y le ama. En verdad, en el momento
en que hacemos con dedicación interior lo que Dios pide, la vida
divina se hace nuestra vida, Dios se encuentra en nosotros". "No
tengo ningún otro deseo sino el que se cumpla en mí y
a través de mí la voluntad de Dios". “La
voluntad del Creador es siempre la misma: unir e identificar consigo
a la criatura”. “Jesús,
lo que Tú «quieras»... yo lo amo”. “Hay
que abrir los ojos, hay que saber mirar a nuestro alrededor y reconocer
esas llamadas que Dios nos dirige a través de quienes nos rodean”. “La
aceptación rendida de la Voluntad de Dios trae necesariamente
el gozo y la paz: la felicidad en la Cruz. Entonces se ve que el yugo
de Cristo es suave y que su carga no es pesada”. “La
paz del cristiano proviene de estar unido a la voluntad de Dios”.
“Por
encima de todo, conservad la paz del corazón, que es el mayor
tesoro. Para conservarla, nada ayuda tanto como el renunciar a la propia
voluntad y poner la voluntad del Corazón Divino en lugar de la
nuestra”. "El
alma que se conforma siempre y en todo con la voluntad de Dios, le da
más gloria que las que hacen mucho extraordinario sin la conformidad
perfecta." "Dios
no me ha pedido ser exitosa; me ha pedido ser fiel". “¡Con
qué ligereza hablamos de la voluntad de Dios como de algo que
hemos discernido con absoluta certeza!”. “En
Cristo no hay preocupación por sí mismo. Su corazón
ha encontrado la paz perfecta a través de su entrega a la voluntad
del Padre. Ése es su alimento (Jn 4, 34). Significa todo para
Él”. "No
toda moción que viene de Dios significa que sea voluntad de Dios
que realicemos aquello para lo que ella nos mueve". "Para
percibir lo que Dios quiere de nosotros, necesitamos una <<connaturalidad>>
con Él. Esta nos es dada por el clima de oración". "Nunca
podré decir con verdad: <<Disponed a toda vuestra voluntad>>,
si, día a día y pacientemente, no dispongo humildemente
mi corazón para que deje actuar a Dios". "Dios
no impone su voluntad". “Jung
insiste cada vez más en que, más que cualquier otro fundador
de religiones, Jesús ha retado a cada uno a ser positivo consigo
mismo y a vivir su propia vida, a seguir, independientemente de la voluntad
de sus padres, sólo la voluntad de Dios, la voz interior de la
conciencia”. “Dios
sabe más. Los hombres entendemos poco de su modo paternal y delicado
de conducirnos hacia Él”. "De
ahí que el Perfecto Hombre llevara a Getsemaní una voluntad
y una voluntad fuerte, de escapar al sufrimiento y a la muerte, siempre
que esto fuera compatible con la voluntad del Padre, y combinada con
una disposición perfecta a obedecer, en caso que no lo fuera". “El
silencio nos es necesario para hacer la voluntad de Dios”. “A
la gente buena le suceden cosas malas en este mundo pero esas cosas
no se deben a la voluntad de Dios”. “Los
infortunios no vienen de Dios”. “El
Señor no pide nada que no podamos hacer”. "Hacernos
indiferentes a todo, menos a la voluntad de Dios". “No
hay que confundir la voluntad de Dios con el mal que nos sucede. La
esperanza está en que Dios no nos abandonará”. “Hacer
la voluntad de Dios es abrirse a la inspiración del Espíritu
Santo. No es tanto hacer determinadas cosas sino hacer todo inspirado
por el Espíritu, así, casi sin darse cuenta. Esto nace
de una vida de oración”. "Señor, haz que mi conducta sea justa y que siga derecho tu senda". "La
brújula de mi actuar a de ser la voluntad de Dios". “Entonces
en el exceso de mi alegría delirante exclamé: <<Oh,
Jesús, amor mío... Por fin, he hallado mi vocación,
¡Mi vocación es el amor!...>>”. “Hay
cosas que, en cuanto se las expone al aire, pierden su perfume, y hay
sentimientos del alma que no pueden traducirse al lenguaje de la tierra
sin que pierdan su sentido íntimo y celestial. Son como aquella
<<piedra blanca que se dará al vencedor, en la que hay
escrito un nombre que sólo conoce el que la recibe>> (Ap
2, 17)”. “En
el corazón de la Iglesia, yo seré el amor”. “Al
llamarnos a ser, Dios inscribe en nosotros un <<nombre propio>>
que corresponde a una vocación: <<Al vencedor le daré
el maná escondido y una piedra blanca y en la piedra escribiré
un nombre nuevo que sólo conoce el que la recibe>> (Ap
2, 17)”. “No
puede ser revelada más que por la luz del Espíritu Santo”. "¿A
dónde te escondiste, "Dios
está siempre presente, siempre nos habla, aun con su silencio.
Comprender esta verdad tiene una importancia tal que afecta toda nuestra
relación con Dios". "<<Clavado
en cruz y escarnecido>>. El se asemeja a esta multitud de hombres
y mujeres que perdieron la esperanza y la alegría de vivir. El
experimenta el silencio de Dios y sufre la tristeza infinita de ser
hombre, frágil y vulnerable". "Somos
templos de Dios. Sabemos que estamos habitados por Él, por su
gracia, y que en nuestros cuerpos vive el Espíritu Santo. Pero
con frecuencia olvidamos que el mejor camino que tiene Dios para crecer
en nosotros, para vivir más plenamente en nosotros, es el silencio.
Dios se calla y creemos que Él está ausente. Dios se queda
en silencio y pensamos que lo hemos perdido. No podemos perderlo y Él
no puede alejarse de nosotros y la gran posibilidad de Dios para hacernos
crecer es entrar en su silencio que lleva perspectivas nuevas y transforma
nuestra vida de fe". “A
menudo la voz de Dios le llega al hombre en un soplo de silencio”. “El
que come mi carne y bebe mi sangre permanece en Mí, y Yo en él”. “Yo
estoy en mi Padre, ustedes en Mí, y Yo en ustedes”. “I
am in my Father and you are in Me and I in you”. “Permanezcan
en Mí y Yo permaneceré en ustedes”. “Si
alguien permanece en Mí, y Yo en él, produce mucho fruto,
pero sin Mí no pueden hacer nada”. “Que
todos sean uno como Tú Padre, estás en Mí, y Yo
en Ti. Sean también uno en Nosotros...”. “El
que se une al Señor, se hace un solo espíritu con Él”. “...el
que dice: “<<Yo permanezco en Él>>, debe portarse
como Él se portó”. “Los
que fuimos sumergidos por el bautismo en Cristo Jesús, fuimos
sumergidos con Él para participar de su muerte. Pues, por el
bautismo, fuimos sepultados juntos con Cristo para compartir su muerte,
y, así como Cristo fue resucitado de entre los muertos por la
gloria del Padre, también nosotros hemos de caminar en una vida
nueva”. “Hemos
sido injertados en Él y participamos de su muerte en forma simbólica;
pero también participaremos de su resurrección”. "Mira
que estoy a la puerta y llamo; si alguien escucha mi voz y me abre,
entraré a su casa a comer, Yo con él y él conmigo". "¡Oh
Dios, Tú eres mi Dios; desde el amanecer ya te estoy buscando,
mi alma tiene sed de Ti, en pos de Ti mi ser entero desfallece cual
tierra de secano árida y falta de agua”. “No
me buscarías si no me hubieras ya encontrado”. “Acaso
porque sin Ti no existiría nada de cuanto existe, resulta posible
que lo que existe te contenga. ¡Y yo existo! Por eso deseo que
vengas a mí, pues sin Ti yo no existiría. Yo no estoy
en los abismos, pero Tú estás también allí.
Y yo no sería, absolutamente no podría ser, si Tú
no estuvieras en mí. O, para decirlo mejor, yo no existiría
si no existiera en Ti, de quien todo procede, por el cual y en cual
existe todo”. “Aquí
está un retazo de un diario espiritual: <<Y abrí
mi corazón, pero esperé y me sentí suspendida en
medio del aire porque mi único deseo era abrazarle y sentía
como que Él no venía. Yo sufría y sufría
y sólo quería experimentarle con esta sobreabundancia
de su gracia. Luego, su gracia cubrió mi alma fatigada y Él
habitó en mí de una forma realmente maravillosa. El Esposo
se me dio a conocer y luego se sentía como si esta intensidad
se había ido, pero la memoria constante de ese momento cuando
Él íntimamente se unió a mí estaba enraizada
firmemente y para siempre, mientras yo me siento y espero ese día
en el que experimentaré la plenitud de mí misma existiendo
sólo en Él. Ansío tener la unidad e indivisibilidad
con el Divino Maestro, el Novio de mi alma. Te amo Jesús, ven
a mí, para que te conozca más íntimamente. Abraza
mi alma y lléname de tus dones. Deseo experimentar la más
profunda unión contigo, mi Novio, Jesucristo, Salvador del mundo,
Cordero de Dios. A través de mi unión contigo, Jesús
mío, deseo experimentar la más profunda unión con
el Padre en el Espíritu Santo>>." "Dios
está con nosotros con toda la Trinidad. Si en el fondo del corazón
construimos una celda bien protegida en la que nos retirarnos lo más
a menudo posible, no nos faltará nada en cualquier situación
que nos encontremos". “Alma
de apóstol: esa intimidad de Jesús contigo, ¡tan
cercana de Él, tantos años! ¿no te dice nada?”. “Desear
a Dios es ya vivir unido a Él”. “Dios
en mí, y yo en Él”. “Si
no habéis llegado a la intimidad con Cristo, el verdadero deseo
de estar con Él, entonces no podréis ser felices”. “El
único criterio auténtico de nuestra intimidad con Cristo
es el deseo siempre mayor que tenemos de buscarlo. Cuanto más
aumenta en nosotros el deseo de Dios, más nos enraizamos en Él”. “Es
siempre Jesús el que enseña a Teresa desde dentro y le
muestra el camino que debe seguir. Y, desde fuera, la Escritura viene
a confirmar esta palabra interior”. “Si
el matrimonio carnal une dos seres en una sola carne, con mayor razón
la unión espiritual lo une en un solo espíritu”. “El
Espíritu permanece con nosotros, en la medida en que le deseamos
de verdad, le obedecemos sin discutir y suspiramos por su compañía”. “La
única manera de <<poseer>> a Dios es caminar con
su compañía”. “La
unión con Dios de la hermana Teresa era simple y natural, igual
que su forma de hablar de Él. Cuando yo le pregunté si
alguna vez perdía la presencia de Dios, ella me respondió
sencillamente: <<¡Oh, no! Creo que jamás he estado
ni siquiera tres minutos sin pensar en Dios>>. Yo le testimonié
mi sorpresa de que tal dedicación fuera posible y ella me dijo:
<<Se piensa de manera natural en quien se ama>>”. “Llegamos
a la verdadera intimidad con Cristo si nos unimos a Él en su
propio lugar: el último”. “El
deseo orientado hacia Dios es la única fuerza capaz de hacer
subir al alma. O, más bien, es Dios quien viene a recoger el
alma y a elevarla, pero es el deseo lo que obliga a Dios a bajar. Dios
sólo viene a aquellos que se lo piden, y no puede dejar de hacerlo
cuando se le pide con frecuencia, ardientemente y de forma prolongada”. "¡Ay
Señor, cómo trabajas en mí!". “Estoy
unido a Jesús y Él en mí, por la oración
y la misión”. “Si
alguien me hubiera vaticinado lo que experimento contigo, oh Dios, lo
habría rechazado como un delirio. Todavía ahora, cuando
la experiencia abarca toda mi persona, lo que vivo supera mi capacidad
de comprensión. Camino a través del fuego y no me quemo.
Llevo una pesada carga, y no me oprime. Lo que me infundía pavor
ha ocurrido y, aún así, sigo viva. Estás conmigo,
y puedo soportar la incertidumbre, asumir el dolor. Yo, que soy impaciente,
puedo esperar confiada, desprenderme de mí y de todo lo mío.
Tú luchas por mí. Como un sello, tu obra debe dejar su
impronta en mi alma, de modo que ya nunca olvide lo que puedes hacer”. “La
vida propia es una historia de amor entre Dios y yo, y la muerte es
la revelación”. “Tú
en mí y yo en Ti, formamos una sola e indivisible persona”. “Estas
son las preguntas que cada uno debe plantearse: ¿conozco a Jesucristo?
¿Lo conozco verdaderamente? ¿Lo conozco bastante? ¿Cómo
podría conocerlo mejor? Nadie puede responder de manera satisfactoria
a estas preguntas, no sólo porque el conocimiento de Cristo plantea
tales problemas y supone tales profundidades que sólo la ignorancia,
y no la inteligencia, puede pretender tener una idea satisfactoria de
Cristo, sino también porque cualquier progreso realizado en el
conocimiento de Cristo, en lugar de calmar nuestra sed de conocimiento,
la hace más viva. La experiencia de quienes estudian, y todavía
más la de los santos, está ahí para enseñárnoslo”. “El
signo que muestra que hemos comenzado a conocer a Dios es el deseo de
conocerlo más”. “La
persona del Señor no puede ser verdaderamente conocida más
que en la oración, la meditación silenciosa de la Palabra
de Dios y el amor verdadero a los otros”. “No
hay conocimiento íntimo del Señor sin oración intensa
y prolongada”. “Hay
muy pocas personas, si es que hay algunas, que comprendan perfectamente
cuánto estorbamos a Dios cuando Él quiere obrar en nosotros
y todo lo que haría en nuestro favor si no lo estorbáramos”. “A
lo que Jesús fue llamado a Nazaret fue al heroísmo de
lo ordinario, a esa rutina cotidiana que exige su propia forma de coraje”. “En
la processio, según el cual el Hijo procede del Padre, está
el origen de la misión”. “Al
llegar la plenitud de los tiempos, la processio se convirtió
en missio: el Hijo fue enviado a este mundo”. “La
misión del Hijo era mostrar que el amor de Dios es más
grande que nuestra culpa; que, aunque hayamos pecado, somos aceptados”. “No
fue el Padre quien exigió la cruel muerte de su Hijo. Fue la
humanidad la que lo hizo... El hombre presionó hasta ese extremo”. “El
camino de Dios no es arrancar, sino asumir”. “Jesús
ha sido enviado por el Padre para cumplir una misión, a saber:
transmitir la buena nueva de la salvación, y llevar de nuevo
a los hombres que Dios le ha dado a la morada del Padre, después
de haberlos rescatado”. “Olvidamos
a menudo que Jesús no ha venido para los sanos, sino primero
para los pecadores, los enfermos, en una palabra para los pequeños
y los que no se encuentran bien debajo de su piel”. II "Alégrate
llena de gracia, el Señor está contigo". "Yo
soy la servidora del Señor; hágase en mí, lo que
has dicho". “Verdaderamente,
ella fue fuerte y tierna, dulce y firme a la vez, olvidada de sí
misma y generosa con nosotros. A ella es a quien conviene amar y reverenciar
por encima de todas las cosas, después de la Trinidad Suprema”. “La
presentan inaccesible. Habría que presentarla imitable; hacer
resaltar sus virtudes; decir que vivía de fe, como nosotros;
probarlo por el Evangelio donde se lee: <<no comprendieron lo
que se les decía>>. está bien hablar de sus prerrogativas,
pero es necesario, ante todo, que se la pueda imitar. Ella prefiere
la imitación a la admiración. Y su vida fue muy sencilla”. "El
nudo de la desobediencia de Eva lo desató la obediencia de María.
Lo que ató la virgen Eva lo desató la Virgen María
por su fe". "Este
es el Cordero sin voz; el Cordero inmolado; el mismo que nació
de María, la hermosa cordera". "Nos
proclamamos a María Santísima Madre de la Iglesia". “María
es el modelo perfecto de la criatura humana que, colmada desde el inicio
de la gracia divina que sostiene y transfigura a la criatura (cf. Lc
1, 28), elige siempre, en su libertad, el camino de Dios. En cambio,
en su gloriosa Asunción al cielo María es la imagen de
la criatura llamada por Cristo resucitado a alcanzar, al final de la
historia, la plenitud de la comunión con Dios en la resurrección
durante una eternidad feliz". "La
respuesta de María al mensaje evangélico fue clara: <<He
aquí la esclava del Señor; hágase en mí
según su palabra>>. Nunca en la historia del hombre tanto,
dependió, como entonces del consentimiento de la criatura humana". “En
su Inmaculada Concepción, María es el modelo perfecto
de la criatura humana que, colmada desde el inicio de la gracia divina
que sostiene y transfigura a la criatura, elige siempre, en su libertad,
el camino de Dios”. “Nosotros,
seguramente nunca habríamos puesto los ojos en ti, pobre aldeana
de Nazaret, porque a los hombres nos interesan las personas importantes
que tengan riqueza y poder; nos gustan los triunfadores”. “Lo
propio de María es eclipsarse para dejar que Dios sea Dios en
nosotros”. “María
ha ofrecido a Dios un corazón pobre, humilde y sobre todo confiado
hasta el infinito – un espacio de libertad absoluta – en
el que su Palabra ha podido hacerse carne”. “Por
su pobreza, su humildad y su confianza María ha agradado al Altísimo”. “María
es la única criatura que se ha fiado de Dios, apoyándose
únicamente en su palabra, y rechazando todas las evidencias humanas”. "Cierto
día, llegada la plenitud de los tiempos, habiendo expirado el
plazo de espera, Dios se aproximó a una Virgen pura. Llamó
mansamente a su puerta. Le pidió que le permitiera habitar y
vivir en la casa de los hombres. Y María dijo si. Y como en su
posada había lugar para él, el Verbo se hizo carne en
el seno de la Virgen. Y la vida divina comenzó a crecer en el
mundo. Y he aquí que, una noche, se cumplió el tiempo.
En el silencio de la cueva, puesto que no había lugar para él
en la posada de los hombres, nació Dios entre el rebuzno del
asno y el mugido del buey. Aquél a quien nadie había visto
jamás, aquél a quien los hombres suplicaban: Señor
muéstranos tu rostro, se mostró tal cual es. “Cuando
contemplamos a María, corremos el peligro de imaginarnos que
en ella todo fue fácil y transparente, que ella lo sabía
todo... pero los Evangelios no nos pintan semejante idilio. Al contrario,
nos presentan a María caminando en la oscuridad de la fe... Ella
no lo comprendía todo, sino que tenía que asumir los caminos
misteriosos de Dios. Pero confiaba. Su fe iba creciendo con la ayuda
de la reflexión y de la meditación”. "No
sé que tiene María. Allá donde ella se hace presente
se da una presencia clamorosa del Espíritu Santo. Esto acontece
desde el día de la Encarnación". "María
evidencia la interioridad habitada por la conciencia del amor de Dios,
capaz de mantener, aún en los momentos más dramáticos,
como la muerte del Hijo, una actitud de fidelidad y adhesión
a su voluntad, fruto de una confianza ciega, sólida y perseverante".
“Tu
pobreza es pequeñez, es humildad, vida escondida, existencia
ordinaria, pertenencia a la más común humanidad. Dios
escoge a los débiles de este mundo para hacer resplandecer su
poder”. "Asumió
un cuerpo semejante al nuestro. Por eso existe verdaderamente María,
para que de ella tome el cuerpo, y, como propio lo ofrezca para nosotros...
El ángel Gabriel lo anunciaba con cautela y prudencia, diciéndole
no simplemente que nacerá en ti - para que no creyese que se
trataba de un cuerpo introducido desde el exterior - sino de ti, para
que creyéremos que lo que se engendraba había tomado origen
en ella... Era por naturaleza humano lo que nació de María,
era verdaderamente el cuerpo del Señor". “La
madre de Jesús es una presencia constante al lado de su Hijo,
tanto como mediación, cuanto como inspiración y modelo
de respuesta a su llamada y de colaboración en su misión”. “Una
madre es algo tan grande y tan hermoso que hasta Dios mismo quiso tener
una.....María!”. “Ven”. III "Pero
yo les digo a ustedes que me escuchan: Amen a sus enemigos, hagan el
bien a los que los odian, bendigan a los que los maldicen, rueguen por
los que los maltratan. Al que te golpea en una mejilla, preséntale
la otra. Al que te arrebate el manto, entrégale también
el vestido. Da al que te pide, y al que te quita lo tuyo, no se lo reclames". “Les
doy este mandamiento nuevo: que se amen unos a otros. Ustedes se amarán
unos a otros como Yo los he amado. Así reconocerán todos
que ustedes son mis discípulos: si se tienen amor unos a otros”. “Mi
mandamiento es éste: Ámense unos con otros como Yo los
he amado. No hay amor más grande que éste: dar la vida
por sus amigos”. "Tengan
un mismo amor, un mismo espíritu, un único sentir, y no
hagan nada por rivalidad o por vanagloria. Al contrario, que cada uno,
humildemente, estime a los otros como superiores a sí mismo.
No busque nadie sus propios intereses, sino más bien el beneficio
de los demás". "Tengan
entre ustedes los mismos sentimientos que tuvo Cristo Jesús. “Si
yo hablara todas las lenguas de los hombres y de los ángeles,
y me faltara el amor, no sería más que bronce que resuena
y campana que toca”. "El
amor es paciente, servicial y sin envidia. No quiere aparentar ni se
hace el importante. No actúa con bajeza, ni busca su propio interés.
El amor no se deja llevar por la ira, sino que olvida las ofensas y
perdona. Nunca se alegra de algo injusto y siempre le agrada la verdad.
El amor disculpa todo; todo lo cree, todo lo espera y todo lo soporta". "El
amor nunca pasará". “Ahora
tenemos la fe, la esperanza y el amor, las tres. Pero la mayor de las
tres es el amor”. “Todo
el que ama ha nacido de Dios y conoce a Dios. "El
que ama al Padre ama a todos los hijos de ese Padre". "En
todo amar y servir". “El
amor se debe poner más en las obras que en las palabras”. "Ama
y haz lo que quieras". “La
medida del amor es amar sin medida”. "Aprueba
a los buenos, tolera a los malos y ámalos a todos". “Porque
somos amados, amamos; y porque amamos, nos hacemos dignos de un mayor
amor”. “El
aprovechamiento del alma no está en pensar mucho, sino en amar
mucho”. "Entendí
que sólo el amor es el que impulsa a obrar a los miembros de
la Iglesia, y que si faltase este amor, ni los apóstoles anunciarían
ya el Evangelio, ni los mártires derramarían su sangre.
Reconocí claramente y me convencí de que el amor encierra
en si todas las vocaciones, que el amor lo es todo, que abarca todos
los tiempos y lugares, en una palabra que el amor es eterno. Entonces,
llena de alegría desbordante, exclamé: Oh, Jesús,
amor mío, por fin he encontrado mi vocación: mi vocación
es el amor. Sí, he hallado mi propio lugar en la lglesia, y ese
lugar es el que Tú me has señalado, Dios mío. En
el corazón de la Iglesia, que es mi madre, yo seré el
amor: de este modo lo seré todo y mi deseo se verá colmado". "Y
este es uno de los puntos más importantes de la vida espiritual:
desamparar al menor de nuestros hermanos es desamparar a Cristo mismo;
aliviar a cualquiera de ellos es aliviar a Cristo en persona. Por eso
nos dijo Cristo que todo el bien o el mal que hiciéramos al más
pequeño de sus hermanos a Él lo hacíamos. Luego
no amar a los que pertenecen o pueden pertenecer a Cristo por la gracia,
es no aceptar y no amar al propio Cristo...Por eso Juan nos dice: <<Si
no amamos al prójimo a quien vemos ¿cómo podremos
amar a Dios a quien no vemos? Si no amamos a Dios en su forma visible,
¿cómo podremos amar a Dios a quien no vemos?>>.
Si no amamos a Dios en su forma visible ¿cómo podremos
amarlo en sí mismo?". “Debemos
amar sin esperar nada a cambio, hacer las cosas por amor, no por lo
que puedan aportarnos”. “Amar
a alguien es tener siempre esperanza en él. Desde el momento
en que comenzamos a juzgar a alguien, limitamos nuestra confianza en
él; desde el momento en que lo identificamos con lo que sabemos
de él y, por tanto, lo reducimos a ello, dejamos de amarlo y
él deja de ser capaz para mejorar. Deberíamos esperarlo
todo de todos. Debemos atrevernos a ser amor en un mundo que no sabe
cómo amar”. "Podemos
estar ya ahora con Dios en el cielo; podemos ser felices con Él
en este preciso instante, si amamos como Él ama, si ayudamos
como Él ayuda, si damos como Él da, si servimos como Él
sirve". "Amar
es lo contrario de utilizar". “El
amor al prójimo es el mismo amor a Dios que, al colmar mi corazón
hasta el borde, se derrama hacia mi prójimo. Es su amor el que,
a través de mí, fluye hacia los demás. Puede verificarse
que se trata de su amor si realmente incluye a mis hermanos y hermanas
más pequeños”. “Un
ser humano que se ama poco a sí mismo, sólo puede amar
poco a su prójimo”. “Solo
hay un modo de que finalmente podamos aceptar a todos, incluso a las
personas difíciles o imposibles. Y ese modo es la oración”. “El
amor y el servicio cristianos consisten en lavarnos mutuamente los pies
y buscar el último lugar”. “Hay
una profunda intuición en el dicho que el amor es entre iguales.
Es la lógica de la encarnación: Jesús no se aferra
a su rango divino sino que se despoja de todo privilegio para ser uno
de tantos (Fil 2,6-7). Por eso habla Jesús de venderlo todo y
dárselo a los pobres (Mt 10,27)”. “En
la profunda soledad es donde encuentro la bondad con la que puedo verdaderamente
amar a mis hermanos... la soledad y el silencio me enseñan a
amar a mis hermanos por lo que son, no por lo que dicen”. “Nos
hacemos personas maravillosas cuando damos lo que podemos dar: una sonrisa,
un apretón de manos, un beso, un abrazo, una palabra de amor,
un regalo, una parte de nuestra vida... o toda ella”. “Cuando
alguien es apreciado por lo que hace, entonces deja de ser único
porque alguien más puede venir y hacer lo mismo, quizás,
hasta mejor; pero cuando es amado por lo que es, entonces llegará
a ser único e irremplazable”. "En
todo amar y servir... "Cuando
a un hermano le veo más cosas malas que buenas, es señal
que no lo quiero". "Cristo
vino para lo que nos creemos incapaces de amar como Él amó". "Ama
con un corazón como el de Cristo, creando fraternidad a tu alrededor
por tu acogida, tu cordialidad, tu bondad, tu respeto". “Cuando
el ojo está despejado, el resultado es la visión. Cuando
el corazón está despejado, el resultado es el amor”. “No
se llega al amor por espíritu de sacrificio, sino que se llega
al espíritu de sacrificio por el amor”. “La
confianza y nada más que la confianza nos lleva al Amor”. “El
amor se expresa antes en estar con una persona que en el hecho de hacer
algo por ella”. "Sólo
quien ama entiende que cuanto más grandes somos en la humildad,
más cercanos nos hallamos de la verdadera grandeza!... ¡Sólo
quien ama sabe dejar paso al sol, y se oculta como la luna!... ¡Sólo
quien ama besa con cariño, como Dios, las cosas pequeñas,
para que la persona amada pueda encumbrarse a la altura!... ¡Sólo
quien ama da gracias a la llama por su luz, y acaricia la lámpara
que, en la sombra, sostiene esa llama!... ¡Sólo quien ama
prepara en la noche las flores, y deja al día que se lleve el
agradecimiento!... ¡Sólo quien ama en silencio logra escuchar
las palabras de amor que el mundo entero y la vida le están susurrando
incesantemente al oído!... ¡Sólo quien ama, en fin,
acepta ser como las estrellas, que no temen parecer en la noche gusanitos
de luz, con tal de alumbrar al viajero en su camino!". “El
amor sin admiración sólo es amistad“. “Amor
no es mirarse el uno al otro, sino mirar los dos en la misma dirección
“. “El
que ama de verdad no es el que enciende el fuego, sino el que lo conserva”.
"El
amor es como el fuego; si no se echa leña se apaga". "Sólo
habremos vivido el tiempo en que hemos amado". "Donde
se pronuncia una palabra de amor; donde se hace un acto de caridad,
allí Cristo vuelve a resucitar". "El
amor es la única prueba de que somos auténticos cristianos".
"Cuanto
más amemos y nos demos, tanto más valor y sentido tendrá
nuestra vida". "Amar
es alegrarse con la alegría de los demás". "Sólo
se vive cuando se ama". "El
amor es como el fuego; si no se echa leña se apaga". “Lo
que una vez disfrutamos, nunca lo perdemos. Todo lo que amamos profundamente
se convierte en parte de nosotros mismos”. “El
amor no pide reconocimiento”. “El
amor auténtico se expresa finalmente en la fidelidad”. "El
amor es el único tesoro que se multiplica al dividirlo". “No
se trata de cuanto hacemos, sino de cuanto amor ponemos en lo que hacemos”. "Ver
es amar, "Hombre,
tú has sido creado según la imagen de un Dios que es amor. “The
faith of Jairus was put to a twofold test: “Do
not be afraid; just have faith”. "Todo
es posible para el que cree". "Everything
is possible to one who has faith". "¡Creo,
pero ayuda mi poca fe!". "I
do believe, help my unbelief!". (Abraham) "Creer
es un acto del entendimiento que asiente a la verdad divina por imperio
de la voluntad motivada por Dios, mediante la gracia". “La
fe nos sirve de pies para caminar hacia Dios”. “En
cambio la falta de fe parece que ata las manos de Dios”. "El
hombre de fe es el hombre que se sabe amado y que responde con amor
porque está centrado en Dios. Siente el clamor de Dios. El fariseo
no se sabe amado, cumple con la ley para salvarse y no responde con
amor porque está centrado en sí". "Creer
significa saber no sólo con la cabeza, sino también con
el corazón, que Dios me ama creándome, cariñosamente,
inalterablemente, con amor seguro, lleno de respeto". “<<Creer>>
significa <<comprender>> - no sólo con la mente,
sino, sobre todo, con el corazón que Dios me ama de una manera
creadora, íntima, única, fiel y respetuosa. Creadora significa
que su amor se halla en el origen de mi existencia, que por su amor
soy lo que soy. Intima: que su amor llega allá donde yo soy más
yo, a lo que hay de más profundo en mí. Única:
que su amor me abraza tal como soy, no tal como se piensa que soy o
debería ser. Fiel: que su amor no me ha de abandonar ni ha de
dejarme caer jamás. Respetuosa: que el corazón del amor
es el respeto sin el cual el amor se convierte en condescendencia o
en manipulación”. “La
fe es la convicción de que Dios nos ama tal como somos”. “La
religión es lo más elevado que un ser humano puede alcanzar
sobre la puntas de sus pies. La fe, en cambio, viene de Dios, es divina
y, para el ser humano, inalcanzable por sí misma. La fe nos es
dada por Dios”. "Creer
no es coleccionar certezas, sino ser capaz de dudar". "Yo
creo, que creo". “La
fe de todos los días es humilde, frágil, difícil,
temblorosa como unallama en las manos frías de la noche”. “La
fe es un don de Dios y crece mediante la oración, como la esperanza
y el amor, que son las tres virtudes principales de la vida interior”. "La
fe es la respuesta del hombre a la buena noticia de que el mal y el
dolor han sido vencidos por Dios en Jesucristo". “La
fe no significa creer en la existencia de Dios. Significa creer en la
confiabilidad de Dios, creer que se puede contar con Dios”. “El
valor de aceptar la aceptación (de Dios)”. “Creer
en Dios no significa no tener dudas”. “Dios
con nosotros, sin lugar a dudas”. "Necesito
tener más fe. “La
fe es ante todo una invitación a un banquete”. "Tener fe es creer que Dios dice sí a mi persona, a mi existencia, que Él me ama". "Y pensaba, al contemplar la fe de María que la fe de un cristiano sólo se hace madura y probada cuando hace cosas que afectan su existencia, porque Dios se las pide y sin comprenderlas". “Aunque
a veces no te comprendo Señor, me dices que por fe te siga, aunque
a veces, no sé el por qué ni el cuándo, me dices
que confíe, ¡mucho me pides Señor...! Hasta que
te veo en la Cruz diciéndome: ¡Padre, perdónale
porque no sabe lo que hace...! Entonces me doy cuenta, Señor,
que solo necesito creerte y así... ¡podré comprenderte!”. "Todo
es gracia". “La
gracia actúa en nosotros en la medida en que nos encuentra abiertos
y disponibles a su acción”. “Todos
los hombres son trabajados por la gracia en un grado más o menos
importante”.
"...al
obedecer, una creatura racional ejerce conscientemente su róle
de creatura, invierte el acto por el cual cayó, desanda los pasos
de Adán y retorna". "La
paz es un bien tal, que no se puede desear otro mejor, ni poseer otro
más útil”. “A
veces buscamos la paz de Dios y lo que hay que buscar es al Dios de
la Paz”. “No
hay caminos para la paz; la paz es el camino”. “Si
tú estás en paz contigo mismo, al menos hay un lugar pacífico
en el mundo”. “El
cielo es paz”. “Paz
no significa estar en un lugar sin ruidos, sin problemas, sin trabajo
duro o sin dolor. Paz significa que a pesar de estar en medio de todas
estas cosas permanezcamos calmados dentro de nuestro corazón.
Este es el verdadero significado de la paz”. “¿No
se venden dos pajarillos por un as? Pues bien, ni uno de ellos caerá
en tierra sin el consentimiento de vuestro Padre. En cuanto a vosotros,
hasta los cabellos de vuestra cabeza están todos contados. No
temáis, pues; vosotros valéis más que muchos pajarillos”. “Miren
los lirios, que no hilan ni tejen. Pues bien, Yo les declaro que ni
el mismo Salomón, con todo su lujo, se vistió como uno
de ellos. Y si Dios en el campo da tan lindo vestido a la hierba que
hoy florece y mañana se echa al fuego, cuánto más
hará por ustedes, gente de poca fe”. “No
estéis angustiados. Confiad en Dos, confiad también en
Mí. En la casa de mi Padre hay sitio para todos; si no fuera
así, os lo habría dicho; voy a prepararos un sitio”. “Nuestro
sumo sacerdote no se queda indiferente, por haber sido sometido a las
mismas pruebas que nosotros, pero que a Él no lo llevaron al
pecado. Por lo tanto, acerquémonos con plena confianza al Dios
de bondad; Él tendrá piedad de nosotros y nos recibirá
en el momento oportuno”. "El
Señor está cerca, no se inquieten por nada". “Confiadle
todas vuestras preocupaciones, pues Él cuida de vosotros”. "Ningún
ojo ha visto que un Dios, fuera de Tí, hiciera tanto en favor
de quien confía en Él". “Bendito
quien se fía de Yahvé, “Guíame
en tu verdad, enséñame Tú, que eres mi Dios y Salvador.
Todo el día ando confiado, esperando tus favores, Señor”. "Confía
en el Señor, ¡ánimo, arriba!, “Pero
yo Señor, confío en Tí, recuerdo que eres mi Dios”. "El
Señor está cerca de las almas que sienten aflicción
y salva a los de espíritu abatido". "Esperaba
en el Señor con gran confianza, "Feliz
el hombre que pone en Dios su confianza". “El
día que temo, en Ti confío. “Yo
sé que Dios está por mí. "Señor,
Dios de los cielos, "Mi
amparo, mi refugio; "Confiar
en Dios como si todo dependiera de Él. "Esta
sea la primera regla de tus empresas: confía en Dios, como si
todo el éxito de ti dependiera enteramente y no de Dios; pero
pon todo tu esfuerzo como si el éxito no dependiera de ti, sino
todo de Dios". “Hacer
lo que podamos en nuestra debilidad y abandonarnos a la Divina Providencia…”. “Cuando
emprendía algo, muy frecuentemente parecía no contar con
ningún medio humano, sino que se apoyaba solamente en la Providencia
divina; pero al llevar adelante el proyecto hasta su plena realización,
procuraba todos los medios para conseguir el éxito”. “Él
me ha garantizado su protección, no es en mis fuerzas donde me
apoyo. Tengo en mis manos su palabra escrita. Este es mi báculo.
Esta es mi seguridad, éste es mi puerto tranquilo. Aunque se
turbe el mundo entero, yo leo esta palabra escrita que llevo conmigo,
porque ella es mi muro y mi defensa. ¿Qué es lo que ella
me dice? Yo estaré siempre con vosotros hasta el fin del mundo.
Cristo esta conmigo, ¿qué puedo temer? Que vengan a asaltarme
las olas del mar y la ira de los poderosos; todo eso no pesa más
que una tela de araña”. "Vivamos
conscientes de nuestra debilidad, pero confiando en Dios hasta la audacia". “Lo
que ofende a Jesús, lo que le hiere en el corazón, es
la falta de confianza”. "¿Estás
alarmada por la inmensidad que los “Qui
habitat in adiutorio Altissimi, in protectione Dei coeli commorabitur.
(Sal 90, 1), habitar bajo la protección de Dios, vivir con Dios:
esta es la arriesgada seguridad del cristiano. Hay que estar persuadidos
de que Dios nos oye, de que está pendiente de nosotros: así
se llenará de paz nuestro corazón”. “Cuando
imaginamos que todo se hunde ante nuestros ojos, no se hunde nada, <<
porque Tú eres, Señor, mi fortaleza (Sal 42, 2)>>.
Si Dios habita en nuestra alma, todo lo demás, por importante
que parezca, es accidental, transitorio; en cambio, nosotros, en Dios,
somos lo permanente”. "¡Felices
aquellos que, en medio de la oscuridad de una noche, creyeron en el
resplandor de la luz!". "La
pasión de Cristo es fuente de fuerza y de confianza". "Siempre
nos quedan estrellas por descubrir". “Abraham
está en la antípodas del que quiere lograrlo todo por
sí mismo; es el padre de todos los creyentes”. “Debemos
confiar en Él simplemente, ocurra lo que ocurra”. “Nuestra
confianza es que Dios cumple sus promesas”. "Al
final...todo todo saldrá bien". “Confía
en el tiempo, que suele dar dulces salidas a muchas amargas dificultades”. “No debes desconfiar de Dios ni desesperar de su misericordia; no quiero que dudes ni que desesperes de poder ser mejor: porque, aunque el demonio te haya podido precipitar desde las alturas de la virtud a los abismos del mal, ¿Cuánto mejor podrá Dios volverte a la cumbre del bien, y no solamente reintegrarte al estado que tenías antes de la caída, sino también hacerte más feliz de lo que parecías antes”. (Rabano Mauro, “Tres Libros a Bonosio”). “Si
posees a Cristo, serás rico y con Él te bastará.
Él será tu proveedor y fiel procurador en todo, de manera
que no tendrás necesidad de esperar en los hombres. Pon en Dios
toda tu confianza y sea Él el objeto de tu veneración
y de tu amor. Él responderá por t. y todo lo hará
bien, como mejor convenga”. “Dame
Señor la gracia de vivir el <<Sólo Dios basta>>”. “Confiarme
es saber que Dios me ama”. "Al
que tiene a Dios, aunque no tenga nada más, no le puede faltar
nada, porque Dios es el bien supremo y universal, y con Dios poseemos
todos los otros bienes". "Omne
verum, a quocumque dicatur, a Spirit Sanctu est". "Toda
verdad, dígala quien la diga, viene del Espíritu Santo". "Nunca
me ha gustado pensar que la misericordia de Dios se pueda detener en
las fronteras de la Iglesia visible. Quien busca la verdad busca a Dios,
lo sepa o no". "La
búsqueda de la verdad es en sí misma, en un sentido muy
profundo, búsqueda de Dios". “<<Verdad>>
significa, como siempre en la Escritura, la fidelidad del amor de Dios
al hombre tal cual es”. “Nunca
se alcanza la verdad total, “La
verdad es aquello ante lo cual se desvanece la opinión”. "Yo
no soy más que un buscador de Verdad. Pretendo haber encontrado
un camino que conduce a ella y hacer todo lo que está a mi alcance
para alcanzar la meta. Pero confieso no haber llegado a ello". “Intento
comprender la verdad, aunque esto comprometa mi ideología”. “El
corazón tiene razones que la razón ignora”. "Se
me debe exigir que busque la verdad, pero no que la encuentre". "La
verdad, sea cualquiera la boca que la diga, es del Espíritu Santo".
“Y
sabed que Yo estoy con vosotros hasta el fin del mundo”. "Vengan
a Mí los que se sientan cargados y agobiados, porque Yo los aliviaré". “…
mientras que a los que esperan en Yahvé Él les renovará
el vigor, subirán con alas como de águilas, correrán
sin fatigarse y andarán sin cansarse”. "Los
pobres y los humildes buscan agua pero no encuentran, y se les seca
la lengua de sed. Pero Yo, Dios de Israel, no los abandonaré.
Yo, Yahvé, los escucharé". “Espera
en Yahveh, ten valor y firme corazón, espera en Yahveh”. "El
Señor da su mano "El
Señor está cerca "El
Señor es mi seguro defensor, “Tu
siervo espera que le sonrías, sálvame por tu misericordia”. “Sólo
en Él poner nuestra esperanza”. “Esperar
es también querer esperar”. “La
esperanza es, al final, un regalo de Dios para sostenernos en los momentos
difíciles”. “La
esperanza es precisamente para los momentos difíciles”. “¿Dónde
está la fuente de esperanza y de alegría? Está
en Dios que nos busca incansablemente y encuentra en nosotros la belleza
profunda del alma humana". “La
esperanza es la madre de la paciencia”. “Sería
un error identificar la esperanza con el optimismo, porque la esperanza
se fundamenta en la fe mientras que el optimismo es simplemente un rasgo
psicológico”. “El
optimismo exagera los aspectos positivos de la vida, ignorando o minimizando
sus aspectos negativos, mientras que la esperanza se fundamenta en el
amor de Dios tal como se encarnó en la vida, muerte y resurrección
de Jesús” “La
esperanza implica confiar en la promesa de Dios”. “Desde
ese día, no me he desolado ya al verme siempre al pie de la escalera.
Conociendo mi impotencia para elevarme tan solo un grado, dejo a los
demás que suban y me contento con levantar sin cesar mi pieciecito
con continuos esfuerzos. Espero así en paz el día feliz
en que Jesús mismo baje para llevarme en sus brazos. “Si
el Señor es nuestro pastor, ¿por qué muere y sufre
gente inocente? Dios no promete, no puede prometernos un final feliz
en un mundo donde las leyes de la naturaleza y la crueldad humana doblan
su campanada diaria. La prom,esa de Dios no es que estaremos seguros,
sino que nunca estaremos solos”. “Nos
lastimaremos, pero nuestras heridas cicatrizarán. Sufriremos,
pero volveremos a estar enteros. Así como el rebaño necesita
un pastor porque hay lobos en el mundo, encontraremos que el mundo es
un lugar menos temible y más habitable porque <<Tú
estás conmigo>>”. “Si
hay espacios vacíos en nuestra vida, sueños que jamás
se cumplen, gente que estaba y ya no está, el propósito
de esos espacios vacíos no es frustrarnos o rotularnos como perdedores.
Los espacios vacíos tal vez estén ahí para darnos
un lugar para crecer, para soñar, para anhelar, y para enseñarnos
a apreciar lo que tenemos porque tal vez no estaba ahí ayer y
tal vez no esté allí mañana”. “La
esperanza es el sueño del hombre despierto”. "La
noche más larga, eterna no es". "El
recuerdo y la esperanza, “Por
muy larga que sea la tormenta, el sol siempre vuelve a brillar entre
las nubes”. “Si
supiera que el mundo se acaba mañana, yo, hoy todavía,
plantaría un árbol”. “Si
ayudo a una sola persona a tener esperanza, no habré vivido en
vano”. “Siempre
es amanecer en alguna parte del mundo”. "Cada
criatura, al nacer, nos trae el mensaje de que Dios todavía no
pierde la esperanza en los hombres". “Esperanza
es saber que Dios tiene la última palabra”. "La
tempestad es capaz de dañar las flores, pero incapaz de dañar
las semillas". “Yo
para esto he nacido “Si
somos infieles, Él permanece fiel, pues no puede negarse a sí
mismo”. “El
Señor es fiel: Él los fortalecerá y los preservará
del maligno”. “La
fidelidad consiste en ponernos al paso de Dios, día a día,
con suficiente visión – fruto del discernimiento –
para ir adelante, y con bastante disponibilidad para cambiar de camino
cuando el soplo del Espíritu nos conduce a donde quiere y como
quiere”. "Se
fiel a la Verdad, aunque en tu entorno el pecado sea aplaudido y la
virtud ridiculizada". "Es
necesario que busquemos ser inquebrantablemente fieles ante todo a Jesús
y su Evangelio y que el Señor nos purifique de lo que hay de
pecado en nosotros". “El
único objetivo de la vida de Cristo es convencernos de la fidelidad
del amor del Padre”. “En
la cruz, como en los acontecimientos más ordinarios de su vida,
Cristo muestra que lo único que importa es la fidelidad a la
entrega de todo nuestro ser a Dios, aun en medio de las tentaciones”. “Lo
fundamental en la vida del creyente es permanecer en Dios (cf. Jn 15,
4)”. “La
Cruz es la intersección del amor de Dios y el rechazo del hombre”. "Pues
donde están tus riquezas, ahí también estará
tu corazón". "No
den las cosas sagradas a los perros, ni echen sus joyas a los cerdos". “Porque
de lo que rebosa el corazón habla su boca”. "En
ese mismo momento, Jesús, movido por el Espíritu Santo,
se estremeció de alegría y dijo: <<Yo te bendigo,
Padre, porque has ocultado estas cosas a los sabios e inteligentes y
se las has mostrado a los pequeñitos. Sí, Padre, así
te pareció bien>>". "...el
saber infla al hombre, mientras que el amor edifica". "Yo
planté, Apolo regó, pero Dios hizo crecer. Y no cuentan
ni el que planta, ni el que riega, sino Dios que hace crecer". “No
hagas a otro lo que a ti no te agrada. "No
hay memoria de los ancianos; “Toda
sabiduría viene del Señor y con Él permanece eternamente”. “El
hombre prudente medita los proverbios, un oído atento es el anhelo
del sabio”. “La
sabiduría se revela en la palabra, y la educación en la
forma de hablar”. “Si
te gusta escuchar, aprenderás, si inclinas tu oído, serás
sabio”. “Antes
de recriminar, infórmate; reflexiona primero y censura después”. “Antes
de responder, escucha, y no interrumpas al que tiene la palabra”. “Día
de bienes, olvido de males, “Dichoso
el hombre que medita sobre sus caminos, y reflexiona sobre sus secretos”. “Hay
quien calla y pasa por sabio, “Hay
quien calla por no tener respuesta, “El
sabio guarda silencio hasta el momento oportuno, pero el fanfarrón
y el insensato siempre se adelantan”. “¿No
mitiga el rocío el viento sofocante? “El
charlatán se hace insoportable, y el que pretende imponerse se
hace odioso”. "Si
estás entre insensatos, cuenta tus minutos, pero quédate
sin temor con las personas reflexivas. La conversación de los
tontos es odiosa, su risa proviene de la grosería". "Dame,
Señor, la Sabiduría que comparte tu trono, y no me rechaces
del número de tus hijos. Porque soy tu servidor y el hijo de
tu sierva, hombre débil y de vida pasajera, incapaz de comprender
la justicia y las leyes. En efecto, al más perfecto entre los
hombres, si le falta la Sabiduría que viene de Ti, no merece
ninguna consideración". “La
sabiduría que viene de lo alto es, en primer lugar, pura, además
pacífica, complaciente, dócil, llena de compansión
y buenos frutos, imparcial y sin hipocresía”. "No
el mucho saber harta y satisface el ánima, mas el sentir y gustar
de las cosas internamente". “El
mejor servidor tuyo es aquel que no desea tanto oír de tí
lo que él quiere como querer lo que de ti oyere”. "Señor,
dame valor para cambiar lo que pueda cambiarse; “Más
vale ignorar bien que saber mal”. "Persuadido
como estoy que Dios no me pide lo imposible, prosigo lisa y llanamente
sin inquietarme". "Si
hay que ayunar, se ayuna; y si hay perdiz para comer, se come perdiz".
“Decís
vosotros que los tiempos son malos, sed vosotros mejores y los tiempos
serán mejores: vosotros sois el tiempo”. "Todo
queda por decir cuando creemos haberlo dicho todo". "Sólo
cuando tus raíces son profundas, tus frutos pueden ser abundantes". "Es
más fácil querer que dejar ser querido. En el querer hay
poder". “Nunca
dar por conocida a la otra persona”. “Si
hay alguna posibilidad de solución, no es hora de abandonarse,
sino de poner en acción todas las energías para lograr
la solución. Pero si no hay nada que hacer, porque las cosas
son insolubles en si mismas o la solución no está en nuestras
manos, entonces llegó la hora de abandonarse. Abandonar ¿qué?
La rebeldía mental: llegó la hora de silenciar la mente,
inclinar la cabeza, depositar los imposibles en manos de Dios Padre
y entregarse". "Relativizar". "Lo
bueno, si breve, dos veces bueno". "Lo
que puedes cambiar, cámbialo, "Uno
de los derechos fundamentales del hombre es el derecho a equivocarse". "La
estrella más importante es aquella que aún no he descubierto". "Hay
muchas más diferencias entre las almas que entre los rostros". "La
parte más rica de nuestra vida es la que no hemos vivido".
"El
pasado pertenece al hombre. El futuro a Dios". “El
concepto de cambio denota un rasgo de violencia porque, de alguna manera,
implica pasar de algo a otra cosa totalmente distinta. Además,
podría también involucrar un sentido de falta de autoaceptación
profunda, y así expresar un rechazo hacia lo que uno es. Por
el contrario, la idea de transformación señala claramente
un proceso, a partir de lo que uno es y para lograr la plenitud de lo
propio. Así, si el cambio denota el paso de a a b, la transformación
busca la plenitud de a”. “El
cambio es el resultado del proceso de transformación. La tarea
humana es dejar espacio para que el Espíritu del Señor
vaya transformando y resaltando lo más auténtico de uno,
en medio de todas las debilidades propias, para que el Padre nos cambie
en imágenes humanas de su Hijo, siendo dóciles a la acción
creativa del Espíritu”. “La
transformación no es la creación de algo distinto, sino
la recuperación de lo más auténtico en uno”. "No
ir más rápido ni más lento que lo que el Espíritu
nos guía y nos dice". "No
tenemos en nuestras manos las soluciones para los problemas del mundo,
pero frente a los problemas del mundo, tenemos nuestras manos".
"Lo
escucho y lo olvido "En
cuanto a mí, sólo sé que no sé nada". “No
se puede desatar un nudo sin saber cómo está hecho”. “Piensa
como piensan los sabios, mas habla como habla la gente sencilla”.
“Nada
hay tan importante como el momento presente”. "Muchas
palabras nunca indican mucha sabiduría". “Se
breve, a fin de que lo que hayas que decir, las almas lo perciban dóciles
y lo retengan fieles”. “Nada
grande se ha realizado en el mundo sin pasión”. "De
lo que no podemos hablar, mejor es callar". “La
vida se vive hacia delante, pero se comprende hacia atrás”. “Señor,
dame la serenidad para aceptar las cosas que no puedo cambiar, valor
para cambiar las cosas que puedo y sabiduría para poder diferenciarlas”. “La
conversación es la imagen del espíritu. Según es
el hombre, así es la charla”. “Donde
hay fuerza de hecho, se pierde cualquier derecho”. “Solo
se recorre lo que se acepta”. “El
zapato que va bien a una persona es estrecho para otra: no hay receta
de la vida que vaya bien para todos”. “Nunca
la grandeza es absoluta; ni aumenta ni disminuye sino por comparación.
La misma nave que en un río parece grande, en el mar, apenas
se ve”. "Decir
lo que sentimos. Sentir lo que decimos. Concordar las palabras con la
vida". "Reírse
de todo es propio de tontos, pero no reírse de nada es de estúpidos".
“Nuestra
recompensa se encuentra en el esfuerzo y no en el resultado. Un esfuerzo
total es una victoria completa”. “La
tortuga tiene más que contar del camino que la liebre”. "Qué
difícil cuando todos bajan no bajar también". "Se
arriesga poco con ser indulgente, se arriesga mucho con no serlo". "Lo
comprenderemos todo un día; "Cuando
uno ha arraigado en Dios, el resto de las cosas, por importantes que
sean, no son más que eso, el resto... y el humor recupera sus
derechos". “Hemos
aprendido a volar como los pájaros, a nadar como los peces; pero
no hemos aprendido el sencillo arte de vivir como hermanos”. “Todos
somos muy ignorantes. Lo que ocurre es que no todos ignoramos las mismas
cosas”. "No
hay cosas pequeñas, sino una manera pequeña de hacer las
cosas". “El
intelectual tiene derecho a equivocarse, pero no a mentir”. “Es
sólo con el corazón como se ve correctamente. Lo esencial
es invisible a los ojos”. “El
que no sabe gozar de la ventura que le viene, no se debe quejar si le
pasa”. “Miserable
cosa es pensar en ser maestro el que nunca fue discípulo”. “El
hombre se complace en enumerar sus pesares, pero no enumera sus alegrías”.
"No
existen tareas grandes ni chicas para Dios". "Es
mejor orientarse por la brújula que por el reloj". "Si
la juventud supiera, si la vejez pudiera". “Home
isn´t where you live - it´s where they understand you”. “Don´t
take on more than you can handle”. “Escuchad
el consejo del que mucho sabe; pero sobre todo escuchad el consejo de
quien os mucho os ama”. “Pensamientos
tontos los tenemos todos, pero el sabio se los calla”. “El
hombre nunca es demasiado viejo para aprender”. "Procuremos
más ser padres de nuestro porvenir que hijos de nuestro pasado". "Cuando
creía saber todas las respuestas de la vida, me cambiaron todas
las preguntas". “La
lectura hace al hombre docto; la conversación lo hace desenvuelto;
el arte de escribir, exacto”. “Diferencias
honestas son a menudo un saludable signo de progreso”. “Como
el rostro es la imagen del alma, sus ojos son sus delatores”. “Los
hechos no dejan de existir solo porque se los ignore”. “Pedimos
consejo, pero buscamos aprobación”. “El
consejo rara vez es bien recibido, porque el que más lo necesita
es el que menos lo desea”. “No
hay cosa más fácil que dar consejo ni más difícil
que saberlo tomar”. “Por
bien que uno hable, cuando habla de más acaba siempre por decir
una necedad”. “Ara
bien hondo mientras el perezoso duerme”. “En
el rocío de las pequeñas cosas el corazón encuentra
su mañana y toma su frescura”. “Un
hijo es una pregunta que le hacemos al destino”. “De
aquel que opina que el dinero puede hacerlo todo, cabe sospechar con
“Duermas
o veles, de noche y de día, la semilla germina y crece sin que
tú sepas cómo”. “No
todo lo grande es bueno, mas todo lo bueno es grande”. “La
discreción en las palabras vale más que la elocuencia”. "Hemos
aprendido a volar como los pájaros y a nadar como los peces,
pero no hemos aprendido el sencillo arte de vivir juntos como hermanos". "Sabio
es aquel que constantemente se maravilla". "Todo
lo que manda el Rey, pero va contra lo que Dios manda, no tiene valor
de Ley, ni es Rey quien así se desmanda". "Nada
se olvida más despacio que una ofensa; y nada, más rápido
que un favor". "Hemos
aprendido a volar como los pájaros y a nadar como los peces,
pero no hemos aprendido el sencillo arte de vivir juntos como hermanos".
"Dios
está para lo imposible. Lo posible es lo humano". "En
tierras extrañas, aunque se ceba los ojos, no se satisface el
corazón". "Dos
son las cosas que hacen madurar al hombre: el amor y el sufrimiento".
"Sed
apasionados por la exactitud. Veinte cosas a medio hacer no valen por
lo que una hecha del todo". "Algunas
personas nunca aprenderán nada por la sencilla razón de
que lo entienden todo demasiado pronto". "Los
ríos más profundos son siempre los más silenciosos". “Aquel
que quiera construir torres altas, deberá permanecer largo tiempo
en los fundamentos”. "Maravillarse
es el primer paso para un descubrimiento". “La
verdadera educación consiste en sacar a la luz lo mejor de una
persona”. “Vale
más consumir vanidades de la vida, que consumir la vida en vanidades”. “Haz
por ser semejante a un promontorio. Las olas del mar se estrellan contra
él de continuo, y él se mantiene inmóvil hasta
que en torno suyo se abonanzan las aguas”. “El
necio se sienta a la orilla del río a esperar que acabe de pasar
el agua. Pero esta fluye, y continuará pasando eternamente”.
“Una
vida en que no cae una lágrima es como uno de esos desiertos
en que no cae una gota de agua: sólo engendran serpientes”.
“Me
llama la atención cómo a veces un pequeño gesto,
puede hacer cambiar una opinión, una actitud”. “El
que no se equivoca nunca, es porque nunca hace nada.” “La
mayor parte del tiempo no podemos controlar lo que nos sucede. Pero
siempre podemos controlar cómo reaccionar ante lo que nos sucede” “El
mensaje fundamental del Salmo 23 no es que nunca nos sucederán
cosas malas, sino que no tendremos que enfrentar esas cosas solos, <<porque
Tú estás comigo>>”. “Esperar
que el mundo nos trate con justicia por ser buenas personas era como
esperar que el toro no nos acometa porque somos vegetarianos”. "La
mitad de nuestras equivocaciones nacen de que cuando debemos pensar,
sentimos, y cuando debemos sentir, pensamos". "Gobierna
tu casa y sabrás lo que cuestan la leña y el arroz; educa
a tus hijos y sabrás lo que debes a tu padre y a tu madre". “No
desprecies a la serpiente por no tener cuernos, quizás algún
día pueda reencarnarse en dragón”. “Los
premios de la vida se encuentran al final de cada jornada y no cerca
del comienzo”. "El
hombre maduro es aquel que ha sabido reconciliarse con su pasado".
“Quien no es capaz de disfrutar acabará volviéndose insoportable”. “Cuando en África muere un anciano, una biblioteca se quema." "La más importante de las cosas es la que no se ve a primera vista". "La sabiduría consiste, pues, en hacer una pregunta; esto que me molesta ¿Puedo remediarlo? "Variety is the very spice of life". "Look before you leap". "Don't put all your eggs in one basket". "Cuando todo parecía terminado, es cuando todo comienza". "Lo que nosotros sabemos es una gota de agua, lo que ignoramos es el océano". “De nada sirve correr, lo que sirve es partir a tiempo”. “Los ríos hondos corren en silencio, los arroyos son ruidosos”. "Lo que nosotros hacemos no es más que una gota comparada con el mar. Pero si faltase, el mar lo notaría". “La
verdadera dimensión del hombre no reside en lo que logra, sino
en lo que ansía lograr”. "Cuando
des limosna, que no sepa tu mano izquierda lo que hace tu derecha". “No
dar como caridad lo que se debe dar como justicia”. “La
caridad es obra de Dios en nosotros mediante su Espíritu”. "La
caridad comienza donde termina la justicia". “No
podemos decir: <<Dios mío, da de comer a quienes tienen
hambre>> si no les damos de comewr nosotros mismos”. “Porqué
no se detuvieron el sacerdote y el levita. El hombre herido, el hombre
que yace en el camino entre Jerusalén y Jericó, es una
amenaza. ¿Qué les va a suceder, si se detienen? "Al
que tenía mucho no le sobraba, “¿No
saben cual es el ayuno que me agrada? “El
Evangelio dice más bien que no tiene vida en sí mismo
- vida verdadera -, quien no sale de su camino - de su modo de vida
-, para aproximarse a quien tiene necesidad de ser ayudado, herido al
borde de los caminos (Lc 10,25,37)”. “El
hombre justo no es el que no comete ninguna injusticia, sino el que,
pudiendo “Un
hombre no trata de verse en el agua que corre, sino en el agua tranquila,
porque solamente lo que en sí es tranquilo puede dar tranquilidad
a otros”. "El
que contesta antes de escuchar muestra su torpeza para vergüenza
suya". “Hablar
puede traer gloria y deshonra, porque la lengua es la ruina del hombre”. “En
tiempo de abundancia recuerda la carestía, y en tiempo de riqueza,
piensa en la pobreza y la indigencia”. “¿Has
oído algo? ¡Sepúltalo dentro de ti! "Hablar
poco y tarde, oír largo y con gusto... la despedida presta y
graciosa". “Calla
siempre cuando sientas dentro de ti el bullir de la indignación.
Y esto, aunque estés justísimamente airado. Porque a pesar
de tu discreción, en esos instantes siempre dices más
de lo que quisieras”. “No
reveles a tu amigo todos los secretos que poseas. ¿Qué
sabes tú si con el “Las
palabras son como las hojas. Cuando abundan, poco fruto hay en ellas”. "Piensa
todo lo que digas, “La
palabra salida de la boca no vuelve a encerrarse dentro de ella”. “El
sabio no dice nunca todo lo que piensa; pero siempre piensa todo lo
que dice”. “No
hablaríamos tanto en sociedad si nos diéramos cuenta del
poco caso que hacen los demás de lo que decimos”. “Necio
y muy necio es el que, descubriendo un secreto a otro, le pide “Si
revelas tus secretos al viento, no culpes al viento por revelarlos a
los árboles”. “La
verdadera elocuencia consiste en no decir más de lo que es preciso”. “Un
hombre debe vivir cerca de sus superiores como cerca del fuego: ni tan
cerca “El
más dañino de todos los animales salvajes es el murmurador;
y de los animales domésticos, el adulador”. “No
te enfrentes con el poder si no tienes la seguridad de vencerlo”. “El
que sabe callar siempre es el más fuerte”. “Cuando
veas un gigante, examina antes la posición del sol, no vaya a
ser la sombra de un pigmeo”. “El
hombre sabio es por naturaleza indeciso. "Muchas
veces lo que se calla hace más impresión que lo que se
dice". “Creer
que un enemigo débil no puede dañarnos es creer que una
chispa no puede incendiar un bosque”. “Nadie
prueba la profundidad del río con ambos pies”. “No
abras los labios si no estás seguro de que lo que vas a decir
es más hermoso que el silencio”. "Luego
que has soltado la palabra, ésta te domina. Pero mientras no
la has soltado, eres su dominador". "No
abras los labios si no estás seguro de que lo que vas a decir
es más hermoso que el silencio". “Nadie
pone más en evidencia su torpeza y mala crianza, que el que empieza
a hablar antes de que su interlocutor haya concluido”. “Hay
tres cosas que nunca vuelven atrás: la palabra pronunciada, la
flecha lanzada y la oportunidad perdida”. "El
habla es plata; el silencio es oro". “No
digas nunca, cuando es a veces; ni todas cuando son algunas”. “La
fuerza no proviene de la capacidad corporal sino de una voluntad férrea”. “Si
permaneces en el bien, se alejará de ti la tristeza”. "Vencerse
a sí mismo un hombre es tan grande hazaña, que sólo
el que es grande puede atreverse a ejecutarla". "La
gloria no estriba en no fracasar nunca sino en levantarse cada vez que
caigas". “Si
permaneces en el bien, se alejará de ti la tristeza”. “Si
la persona no se esfuerza constantemente por llevar una vida libre de
pecado, y por dominar sus pasiones desordenadas, ningún método
de oración lo va a hacer avanzar de verdad. Puede que recoja
alguno que otro fruto aparente, pero, al final, llegará a constatar
por experiencia propia que va por mal camino”. “Es
la paciencia de la araña que vuelve a empezar indefinidamente
su tela cada vez que la ve destruída. Es una tenacidad, íntima,
secreta y dócil, en los antípodas de la testarudez, de
la rigidez o del entusiasmo. Es una virtud profundamente humilde, y
recíprocamente la humildad es profundamente perseverante, no
se desanima nunca. Sólo el orgullo y solo él es el que
se desamina”. "La
gloria no estriba en no fracasar nunca sino en levantarse cada vez que
caigas". “Si
te caes siete veces, levántate ocho”. “No
faltes al temor del Señor, ni te acerques a Él con doblez
de corazón”. “Los
que temen al Señor no desobedecen sus palabras, los que le aman
guardan sus caminos”. “El
don del temor de Dios nos recuerda que siempre le debemos al Padre un
profundo y auténtico respeto”. “El
temor de Dios expresa el estar consciente de poseer un tesoro muy valioso,
pero que se puede profanar o perder”. “Es
reconocer la obra de la gracia en uno mismo y, por ello, la importancia
de cuidarla”. “Una
vida espiritual sin disciplina es imposible”. “La
práctica de una disciplina espiritual nos hace más sensibles
a la voz débil y suave de Dios”. “La
vida espiritual requiere disciplina, porque necesitamos aprender a escuchar
a Dios, que nos habla constantemente, pero al cual escuchamos pocas
veces”. “Bendición:
<<benedicere>> en latín. Significa hablar bien, o
decir cosas buenas de alguien”. “A
menudo, la gente dice cosas buenas de nosotros, pero las despreciamos
con comentarios como: <<No vale la pena, olvídalo, no es
nada...>> o cosas parecidas. Estos comentarios pueden parecer
expresiones de humildad, pero de hecho, son señales que no estábamos
realmente preparados para recibir las bendiciones que nos daban”. “En
todo dad gracias, pues esto es lo que Dios, en Cristo Jesús,
quiere de vosotros”. “El
agradecimiento significa corresponder con el mismo amor con que somos
amados”. “Es
bueno alabar a Dios por lo que ha hecho en mí”. “...
actúa con dulzura en todo lo que hagas, y te querrán mañana
más que al hombre generoso”. “Los
cerros podrán correrse y moverse las lomas; mas Yo no retiraré
mi amor, ni se romperá mi alianza de paz contigo; lo afirma Yahvé,
que se compadece de ti”. “La
castidad es la alegría de ser el bien de Dios. Esta alegría
nos inspira la necesidad de ocultarnos para pertenecerle, para que Él
sea el único que goce con nosotros; no revelarse a los demás,
sino en la medida que Él mismo nos lo pide. El espíritu
de castidades, pues, es el alma del silencio. Toda revelación
inútil de nosotros mismos es ya algo impuro”. IV “Cuando
se sabe unirse a Dios y a su santa voluntad, aceptando todo lo que El
quiere, se es feliz y se posee todo”. "El
hombre sólo puede ser feliz si logra acceder al manantial de
vida que brota en lo más profundo de su alma". "Depender
de otra persona para estar alegre o triste es ir contra la realidad.
La felicidad y la alegría no pueden venirme desde afuera. "Cuando
queremos ser algo diferente a aquello que Dios quiere de nosotros, estamos
deseando algo que, de hecho, no nos hará felices". “La
esencia de la felicidad consiste en que aceptes ser el que eres”. “La
felicidad no consiste en desear cosas sino en ser libre”. “La
felicidad es aquí en la tierra para el hombre un sueño
imposible, y de ella sólo puede conocer pálidos reflejos”. "Hacer
felices a otros hombres: no hay nada mejor ni más bello".
"Muchas
personas se pierden las pequeñas alegrías mientras aguardan
la gran felicidad". “La
verdadera felicidad consiste en hacer el bien”. “Apenas
ha habido días felices en mi vida”. “Si
estamos en un cuarto oscuro y decimos que no hay luz es porque alguna
vez hemos visto la luz. Algo parecido sucede con la felicidad”. “Nunca
somos tan felices ni tan infelices como pensamos”. "El
secreto de la felicidad no está en hacer siempre lo que se quiere,
sino en querer lo que se hace". "Una
de las ventajas de no ser feliz es que se puede desear la felicidad". "Cuando
el Espíritu de Dios desciende sobre un hombre y lo cubre con
su sombra, inundándolo con su plenitud, entonces su alma se desborda
con una alegría indescriptible, pues el Espíritu Santo
transforma en alegría todo lo que toca”. “Una
sola alegría hace que desaparezcan cien tristezas”. “Yo
gozaré y me alegraré de tu bondad, porque has mirado mi
miseria y conoces mis angustias”. "El
gozo espiritual es la mejor señal de que la gracia habita en
un alma". “Las
personas gozosas no necesitan contar chistes, reirse a carcajadas, ni
siquiera sonreírse. No son necesariamente personas con una visión
optimista de la vista, capaces de relativizar siempre la seriedad de
un momento o de un hecho. No, las personas gozosas ven con los ojos
abiertos la dura realidad de la existencia humana, pero no se sienten
prisioneras de ella. No se hacen ilusiones acerca de los poderes del
mal que rondan a nuestro alrededor <<buscando a quien devorar>>
(1 Pe 5, 8), pero también saben que la muerte no es el final
de todo. Sufren con los que sufren, pero no se quedan anclados en el
sufrimiento. Apuntan, por encima de esa realidad, hacia un gozo eterno”. "Cristo
nos liberó para que fuéramos realmente libres". "Guarda
en todas partes tu libertad de espíritu, y ante cualquier situación
no hagas acepción de nadie, sino mantén siempre tu libertad
de espíritu frente a la contrariedad; y no la pierdas debido
a algún impedimento: en eso no falles nunca". “Al
perfeccionar interiormente nuestro espíritu, el Espíritu
Santo le comunica un dinamismo nuevo - la gracia -, de manera que el
cristiano se abstiene del mal por amor, como si la ley divina se lo
ordenara. Y de este modo es libre no porque no esté sometido
a la ley divina, sino porque su dinamismo interior le lleva a hacer
lo que prescribe la ley divina”. “Los
seres humanos se hacen más libres en la medida en que se someten
a la gracia y a la libertad de Dios”. “La
máxima libertad es entregarle a Dios la libertad”. “Dios
no actúa,..., suplantando la libertad humana, sino convocándola;
es decir con la atracción o la solicitación, no sólo
haciendo posible, sino preservándole y sosteniéndola.
Hablando antropológicamente, ella supone un riesgo para Dios:
el riesgo de que la creatura se niegue a aceptar su ofrecimiento y le
impida realizar su intención. Pero supone también la oportunidad
única para la expansión libre de la acción creadora.
Por eso el hombre, como por desgracia lo estamos viendo cada día,
puede interferir negativamente en la creación, destruyendo la
naturaleza y explotando o matando al hermano. Pero también puede
prolongarla positivamente, colaborando con Dios en su contínuo
afán salvador al fomentar el bien y remediar el mal, amando al
prójimo, creando cadenas de solidaridad, trabajando por una humanidad
más libre, justa y fraternal, así como por una tierra
más habitable”. “Todos
somos libres para rechazar el amor de Dios”. “Porque
es amor en su forma más pura, Dios nos deja libres, porque el
amor verdadero nunca se impone”. “Forzar
a alguien o someterle a presiones son impurezas que degradan el amor
y que son totalmente ajenas a Dios”. “Puesto
que Dios siente un infinito respeto por nosotros, nos deja en total
libertad”. “Dios
nunca nos forzará”. “Nuestra
libertad para rechazar el amor divino, al que debemos nuestra misma
existencia, es uno de los misterios más asombrosos de la creación”. “Somos
libres para aceptar y rechazar a Aquel que nos ama inmensamente y a
quien debemos nuestro mismo ser”. "Nadie
esclavo de su cuerpo es libre". “No
hay camino hacia la libertad, la libertad es el camino”. "Podrás
encadenar mis manos y aherrojar mis pies; podrás incluso arrojarme
a una oscura prisión, pero no podrás esclavizar mi pensamiento,
porque es libre". "Si
quieres ser libre debes de luchar contigo mismo". "¡Vamos!,
fortalezcan su corazón, todos los que esperan en el Señor". “Crea
en mí, oh Dios, un corazón puro, “El
espíritu de la fortaleza, consiste en el don de la fuerza para
poder cumplir la voluntad del Padre, sobre todo en los tiempos difíciles,
de cansancio, de prueba”. “En
verdad, en verdad os digo: si el grano de trigo no cae en tierra y muere,
queda él solo; pero, si muere, da mucho fruto”. “Lo
mismo que el sarmiento no puede dar fruto por sí mismo, si no
permanece en la vid; así tampoco vosotros si no permanecéis
en Mí”. “El
que permanece en Mí y Yo en él, ése da mucho fruto;
porque separados de Mí no podéis hacer nada”. "Ustedes
no me escogieron a Mí. Soy Yo quien los escogí a ustedes
y los he puesto para que vayan y produzcan fruto, y ese fruto permanezca.
Y quiero que todo lo que pidan al Padre en mi Nombre, Él se los
dé". “Sólo
en un <<sí>> a Dios puede mi vida ser realmente fecunda
y edificar el Reino de Dios”. “Hay
personas que realizan mucho, aunque dan poco fruto; del mismo modo que
hay personas que realizan poco, pero son muy fecundas”. “Pensemos
en María, la persona más fecunda de la humanidad, pues
Jesús fue el fruto de su vientre; y, sin embargo, no realizó
mucho”. “Nuestra
vida, con todas sus actividades, sólo puede ser fecunda en sentido
bíblico si dejamos que la acción de Dios impregne nuestra
acción humana”. “A
diferencia de la cosecha de un campo o de un huerto, en el Reino de
Dios la fecundidad muchas veces no puede medirse. Normalmente permanece
incalculable y oculta, conocida sólo por el Todopoderoso, <<que
ve lo escondido>> (Mt 6, 4. 6, 18)”. “En
la fecundidad hay espacio para el misterio. No sabemos cómo echa
raíces, crece y produce fruto la semilla; y, por otra parte,
es muy poca la influencia que nosotros podemos tener en este proceso”. “La
fecundidad tiene lugar en lo oculto y en la confianza”. “La
fecundidad es como un misterio en el que nos instalamos. Por el contrario,
quien busca el éxito quiere tenerlo todo bajo control, en la
medida que sea humanamente posible”. “El
gran misterio de la fecundidad, es que se hace visible donde renunciamos
a nuestros instintos de controlar la vida y asumimos el riesgo de dejar
que revele su propio impulso interior. Cuando confiemos y nos abandonemos
en el Dios del amor, los frutos aumentarán. Los frutos sólo
pueden crecer en el terreno del amor íntimo. Ni se fabrican ni
son resultados de acciones humanas específicas que puedan volver
a repetirse”. “La
eficacia de la misión sacerdotal depende de su gratuidad, que
no busca recompensa ni éxito. Los <<frutos>> no crecen
por decreto, sino normalmente por sí mismos”. “En
el momento de mayor fecundidad Jesús está solo. Resucita
en soledad”. “Gratuidad
significa que no hago las cosas para o porque me las agradezcan, me
recompensen, me alaben, sino con la generosidad que me da el sentirme
previamente amado”. “La
gratuidad hace nuestra vida transparente para que se pueda percibir
su origen; es el modo práctico de mostrar que nuestra vida es
gratuita, que es puro don, sin cálculo; un don, sólo porque
Dios halla su alegría en nuestro existir. Y porque es mero don,
nosotros, a cambio, también daremos con libertad, gratuitamente”.
"El
tiempo es lo que necesita Dios para convertir, purificar, iluminar y
liberar a los seres humanos". “Paciencia
traducida literalmente, significa: mantenerse debajo, no arrojar la
carga, sino llevarla”. “La
paz de Dios habita en los pacientes”. “La
tribulación engendra la paciencia”. “Las
cosas tienen su tiempo; los tiempos del Espíritu no son tiempos
cronológicos”. "Cuando
terminó de lavarles los pies y se volvió a poner el manto,
se sentó a la mesa y dijo: ¿Entienden lo que he hecho
con ustedes? Ustedes me llaman el Señor y el Maestro, y dicen
verdad, pues lo soy. Si yo, siendo el Señor y el Maestro, les
he lavado los pies, también ustedes deben lavarse los pies unos
a otros". “Pienso
que a nosotros, los apóstoles, Dios nos ha asignado el último
lugar”. “Revístanse
todos de humildad para ser sirvientes de los demás”. "Hijo
mío, en tus asuntos procede con humildad y te querrán
más que al hombre generoso. Hazte pequeño en las grandezas
humanas, y alcanzarás el favor de Dios". "Será
en verdad más grande el que en esta vida se hace más pequeño". "Por
la infinita gracia (del Señor) más disposición
hallo en mí para bajarme en todo, que excusarme en parte, pareciéndome
mayor gloria suya... "Por
tanto, para que fuera curada la causa de todas las enfermedades, es
decir la soberbia, descendió y se hizo humilde el Hijo de Dios... “La
humildad es el primer grado de la sabiduría”. “Cuando
no practicáis la virtud, no habéis de creer nunca que
es debido a una causa natural, como la enfermedad, el tiempo o el malhumor.
Debéis buscar un gran motivo de humillación y colocaros
entre las almas pequeñas, puesto que no podéis practicar
la virtud, sino de una manera tan débil. Lo que ahora necesitáis
no es practicar las virtudes heroicas, sino adquirir la humildad. Para
ello será necesario que vuestras victorias vayan siempre mezcladas
con algunas derrotas, de suerte que no podáis complaceros en
ellas. Por el contrario, su recuerdo os humillará mostrándoos
que no sois un alma grande. Hay algunas almas que mientras están
en este mundo no tienen nunca alegría de verse apreciadas de
las criaturas, lo cual les impide creer que tienen la virtud que ellas
admiran en otras”. “En
su humildad, tenía en nada las obras que había realizado,
y sólo estimaba el amor que las había inspirado”. “Ya
véis, madre amadísima, que soy un alma muy pequeña
que sólo puede ofrecer a Dios cosas muy pequeñas. Y aún
me sucede muchas veces dejar escapar algunos de estos pequeños
sacrificios, que tanta paz llevan al alma. Pero no me desanimo por eso;
me resigno a tener un poco menos de paz y procuro estar más alerta
en otra ocasión”. "La
humildad nos provoca la semejanza con Cristo, la paz del alma, la santidad
y la unión íntima con Dios". “<<Hijo
mío, en tus asuntos procede con humildad y te querrán
más que al hombre generoso. Hazte pequeño en las grandezas
humanas, y alcanzarás el favor de Dios>>. (Si 3, 17-18).
Es evidente que estas palabras van contra corriente, pues la mentalidad
del mundo impulsa a sobresalir, a abrirse camino, incluso con astucia
y sin escrúpulos, afirmándose a sí mismos y sus
propios intereses. En el Reino de Dios se premian la modestia y la humildad.
Por el contrario, en los asuntos terrenos triunfan a menudo el arribismo
y la prepotencia; las consecuencias están a la vista de todos:
rivalidades, abusos y frustraciones”. "La
humildad que conoce los motivos poco limpios de nuestro obrar y sin
embargo intenta servir a Dios y al hombre, produce mucho fruto, mientras
que el rigorismo no da nada y nos hace morir de hambre". "Humildad
es reconocer que todo viene de Dios". “La
humildad consiste en dejarse fascinar por la belleza, la grandeza y
la bondad de Dios, así como en un deseo de estar con Jesús
en sus padecimientos y en su gloria”. “Las
personas humildes nunca son rivales; no ceden a la competitividad, que,
obviamente, está basada en la comparación constante; son
hacedores de paz, no porque suavicen los constrastes o cedan a toda
costa, sino porque viven en armonía con Dios, y de su Abba extraen
los sentimientos auténticos de su valor personal. Esto les proporciona
Shalom a ellos y, a través de ellos, a los demás”. “La
humildad no debe confundirse con los sentimientos de inferioridad, con
una baja autoestima o con la timidez”. “En
Nazaret aprendemos que es el último lugar el que debemos buscar
si queremos encontrarnos cerca de Cristo”. “Cristo
nos hace ver que el Reino de Dios se construye en la humildad, buscando
el último lugar, no el primero”. “En
último término, la humildad significa centrarse más
en Dios o en Jesús que en uno mismo”. “Nos
falta vernos en la dimensión de creatura”. “La
humildad significa centrarse más en Dios o en Jesucristo que
en uno mismo”. “Ser
humilde es no hacer comparaciones”. “La
humildad no es aceptar humillaciones o rebajarse como personas, sino
colocarse en el propio sitio, conociendo y aceptando la propia condición
humana”. ”La
apuesta del cristiano tiene que ser siempre por los que pierden en este
mundo, por duro que parezca la frase”. “La
humildad significa centrarse más en Dios o en Jesucristo que
en uno mismo”. “Ser
humilde es no hacer comparaciones”. ”La
apuesta del cristiano tiene que ser siempre por los que pierden en este
mundo, por duro que parezca la frase”. “Solo
el humilde es capaz de conocerse a sí mismo”. “El
no poder subir tiene todavía una ventaja para vos, es el permanecer
toda la vida en la humildad, mientras que si vuestros esfuerzos fueran
coronados de éxito, no alcanzaríais piedad de Jesús,
os dejaría subir sola y habría peligro de que cayéseis
al complaceros en vos misma”. “Este
es el verdadero fundamento de la humildad cristiana: la convicción
de que todo es un don”. “Cuanto
más grandes somos en humildad, tanto más cerca estamos
de la grandeza”. "Sólo
soy una pobre alma extraviada que se esfuerza en ser totalmente buena".
"Es
verdad que no siempre se cree a los humildes, sobre todo cuando anuncian
lo increíble". "Hierbecita,
¡qué grande eres!, pues a tus pies, tienes sujeta la Tierra". “Ser
humilde es no hacer comparaciones”. “La
persona humilde aprende más que enseña”. “El
orgullo divide a la humanidad, la humildad la une”. “Entro
en los Ejercicios Espirituales con disponibilidad, esperanza, abierto,
expectante. A escuchar al Señor”. "Todas
las acciones cumplidas sin ostentación y sin testigos me parecen
más loables". "Dichoso
el que ama la sencillez, el Reino de Dios está en él". "...las
personas que parecen tener una relación muy profunda con Jesús
son las que poseen una especie sencillez de comportamiento que las acerca
a los niños". “La
sencillez consiste en hacer el viaje de la vida llevando sólo
el equipaje necesario”. "Sigue
siendo sencillo". “Guárdate
de desplegar tu justicia ante los otros para ser admirado. Que tu vida
interior no te de un aire triste, como aquél que ostenta un rostro
descompuesto para que los demás lo vean. Unge tu cabeza, lava
tu cara a fin de que sólo tu Padre que ve en lo secreto conozca
la intención de tu corazón”. “En
nuestra sociedad sobran los así llamados realistas y escasean
los soñadores. El idealismo ya no se encuentra de moda; aún
más, hoy ha llegado a ser más bien una crítica,
ya que el ser idealista significa el ser desubicado. Pero esta tendencia
es muy peligrosa porque cuando uno no está dispuesto a cambiar
la realidad, entonces la realidad lo cambia a uno. No hay alternativa:
o empeñarse a cambiar la realidad o dejarse cambiar por ella”. "La
transparencia es una virtud que va en dos direcciones. Por la primera
nos abrimos y nos exponemos sin poner obstáculos sin ocultar
nada, a la luz de su palabra que desea llegar a lo más profundo
de nuestra alma. Por la segunda no le mentimos a Jesús - que
es mentirnos a nosotros mismos - al querer negar o disimular las sombras
que su luz revela en nuestro interior. Sin transparencia, sin sinceridad
con el Señor, su espíritu no puede penetrarnos para convertirnos
a Él y disipar esas sombras que no nos permiten acceder a la
libertad de espíritu. "El
Espíritu quiere hacer de nosotros seres completamente transparentes,
como un cielo de primavera". "Amigo,
felicidades por haberte equivocado, porque al equivocarte has dado algo
de lo que era verdaderamente tu vida". "Alguien
me ha pedido que defina la autenticidad. "¿Hay
alguien que sea en todo momento auténtico? No. No estropeen la
realidad por soñar demasiado alto. Todos tenemos momentos en
que no lo somos, en que quedamos atrapados". "Cuando
nos equivocamos es cuando somos más auténticos, porque
si tenemos siempre cuidado de decir lo que es correcto e importante
para no equivocarse nunca, bueno pues quédate en casa, cierra
la boca y no hagas nada". “Quienes
viven en armonía con su conciencia muestran siempre un semblante
hermoso”. “Tened
el valor de equivocaros”. "Les
aseguro que si no cambian y vuelven a ser como niños, no podrán
entrar al Reino de los Cielos". "¿Quién
subirá hasta el monte del Señor? "Al
que no lo han engañado nunca, es porque no ha hecho el bien". "Ustedes
aceptaron a Cristo Jesús como el Señor; vivan por tanto
de acuerdo con lo que es El. Permanezcan arraigados y edificados en
El, apoyados en la fe, tal como fueron instruidos, y siempre dando gracias". "Finalmente,
sean agradecidos". “¿Qué
le daré al Señor por todos los favores que me ha hecho?". "Si,
alma mía, bendice al Señor, y no olvides tantos beneficios
de su mano". "Se
nos olvida dar las gracias porque no sabemos descubrir las maravillas
de Dios en nuestra vida y en el mundo". "El
que sabe mirar su vida como el lugar, como el sacramento de la presencia
de Dios, sabe que nada es más urgente ni necesario que la acción
de gracias". “La
gratitud brota del reconocimiento de que todo lo que existe es un don
divino, fruto del amor, y que nos ha sido entregado libremente para
que nos sintamos agradecidos por el don y lo compartamos con los demás”. "Gratitud:
Tres Pasos: Lo recibido, es beneficioso para mí. "No
ser agradecido, es no reconocer que el Señor actúa en
mi historia personal". "Sin
merecer significa, recibir del Señor por puro amor". "Recuerda
los prodigios que Dios ha hecho para ti..., siempre". "Suscitar
un sentimiento de gratitud hacia Dios es un paso fundamental para una
nueva aceptación de la vida". “Alegraos
con los que se alegran; llorad con los que lloran”. "Como
un hijo a quien consuela su madre, así Yo los consolaré
a ustedes". "Ese
fue mi consuelo en las angustias: "Si
el Señor no me hubiere ayudado, "Fijemos
siempre la mirada en la herida del Corazón de Jesús y
leeremos ahí con caracteres de sangre la anchura y profundidad
del amor que Él nos tiene, y sentiremos siempre y en todas partes
el consuelo de esperar todo de su infinita bondad". “Quienes
nos ofrecen alivio y consuelo estando y permaneciendo con nosotros en
momentos de enfermedad, angustia psicológica, u oscuridad espiritual
llegan a menudo a sernos tan próximos como aquellos que están
unidos a nosotros por vínculos biológicos”. “Poca
duda hay de que los discípulos de Jesús entendieron su
llamado como un llamado a hacer presente en este mundo la compasión
de Dios tomando con Jesús posiciones de servidumbre”. “Los
afligidos son llamados bienaventurados no porque la aflicción
sea buena, sino porquwe serán consolados” “Habrá
días oscuros, días de pérdida y días de
fracaso, pero no durarán para siempre. La luz siempre volverá
para echar a la sombra, el sol siempre sale después de la lluvia,
y el espíritu humano siempre se eleva después de un fracaso.
El temor nos asaltará, pero no temeremos, porque <<Tú
estás conmigo>>”. "Dichosos
los que esperan en medio de las frustraciones; en medio de la cruz,
en medio de las dificultades, porque en medio de esto - y no más
allá, no después de la muerte -, y a causa de esto, tendrán
el consuelo del Espíritu...". “Cuando
ponemos nuestro brazo alrededor de otra persona o sobre sus hombros,
sobre todo cuando la estamos consolando de algún dolor, le estamos
aportando algo difícil de medir, pero de lo cual ella o él
jamás se olvidan”. “Cuando
la gente nos decepciona, cuando no pueden darnos lo que necesitamos,
ya sea porque nuestras necesidades son demasiado grandes o porque sus
recursos emocionales son demasiado débiles, Dios es nuestro amigo
confiable, la fuente inextinguible de amor y fortaleza”. “Hijo,
en cuanto te sea posible, trátate bien, y presenta dignamente
tus ofrendas al Señor”. “No
te prives de pasar un día feliz, no dejes escapar un deseo legítimo”. "Hija
mía, busca entre mis palabras las que respiren más amor;
escríbelas, y luego, guardándolas como preciosas reliquias,
procura leerlas con frecuencia. Cuando un amigo quiere reavivar en el
corazón de su amigo el fuego de su primer afecto, le dice: Acuerdate
de lo que sentiste al decirme un día tal o cual palabra. O bien:
¿Te acuerdas de tus sentimientos en tal época, en tal
día, en tal lugar...? Créeme, hija: las reliquias más
preciosas que de mí quedan en la tierra son las palabras de mi
amor, las palabras salidas de mi dulcísimo Corazón". “Cuando
una palabra no nace del silencio interior y de la experiencia de las
cosas, es vana, se parece al viento, al vaho, como dice la Escritura”. “(Santa
Teresa de Lisieux). Al escribir, se sitúa ante Dios fijando los
movimientos de su acción en ella para conservar espiritualmente
el recuerdo de ella y juzgar de la dirección que le imprime”. "La
palabra, morada del ser". "Cada
palabra dice lo que dice y además más, y otra cosa". V “En
el bautismo hemos sido poseídos por el poder del Espíritu,
que ha hecho su morada en nosotros y nos ha identificado con Cristo
vivo, convirtiéndonos en hijos adoptivos del Padre y en templos
de la Trinidad santa”. “Tú
cuando ores, entra en tu cámara y, cerrando la puerta, ora a
tu Padre que está en lo secreto y tu Padre que ve en lo escondido
te recompensará”. “Y
todo cuanto pidáis con fe en la oración, lo reciberéis”. "De
madrugada, cuando todavía estaba muy oscuro, Jesús se
levantó, salió y fue a un lugar solitario, donde se puso
a orar". "Jesús
respondió: <<Tengan fe en Dios. Les aseguro que el que
diga a este cerro: ¡Levántate de ahí y tírate
al mar!, si no duda en su corazón y cree que sucederá
como dice, se le concederá. Por eso les digo: todo lo que pidan
en la oración, crean que ya lo han recibido y lo tendrán>>". “Pero
Él se retiraba a los lugares solitarios, donde oraba”. “Hay
que orar siempre sin desfallecer”. “Orad
constantemente”. “Nadie
puede decir: «¡Jesús es Señor!» sino
con el Espíritu Santo”. "En
cualquier circunstancia recurran a la oración y a la súplica,
junto a la acción de gracias, para presentar sus peticiones a
Dios". “El
Señor está cerca. No os inquetéis por cosa alguna;
antes bien, en toda ocasión presentad a Dios vuestras peticiones,
mediante la oración y la súplica, acompañadas de
la acción de gracias. Y la paz de Dios, que supera toda inteligencia
custodiará vuestros corazones y vuestras mentes en Cristo Jesús”. “Si
alguno ve a su hermano cometer un pecado..., que ore por él y
le dará la vida”. “Entonces,
cuando ustedes me invoquen y vengan a suplicarme, Yo los escucharé;
cuando me busquen, me encontrarán, porque me buscarán
de todo corazón, y Yo me dejaré encontrar por ustedes”. "Piensa
en Mí y yo pensaré en ti". "Si
dirigimos todas las cosas a Dios, todo será oración". “Todo
es oración”. “Cuando
el hombre se enfrenta con las exigencias del Evangelio (perdonar a sus
enemigos, ser casto, ser pobre), se descubre radicalmente incapaz, entonces
queda una única solución, recurrir a Dios en una súplica
confiada, humilde y perseverante”. “La
oración es la fuerza del hombre y la debilidad de Dios”. "La
oración es el encuentro de la sed de Dios y de la sed del hombre". "La
oración es luz del alma, verdadero conocimiento de Dios, mediadora
entre Dios y los hombres. Por ella nuestro espíritu, elevado
hasta el cielo, abraza a Dios con abrazos inefables; por ella nuestro
espíritu espera el cumplimiento de sus propios anhelos y recibe
unos bienes que superan todo lo natural y visible". “Dios
da el don de oración al que hora”. "La
oración es la elevación de nuestro corazón a Dios,
una dulce conversación entre la criatura y su Creador". "Hemos
de orar con frecuencia, pero debemos redoblar nuestras oraciones en
las horas de prueba, en los momentos en que sentimos el ataque de la
tentación". “Cuando
el Espíritu Santo establece su morada en el corazón de
un hombre, éste no puede dejar de orar..., ya coma, se entregue
a diversas actividades, duerma o vele, la oración no se separa
jamás de su alma”. “El
alma no va a la oración par fatigarse, sino para relajarse”. "Lo
que Dios obra en el alma durante las horas de oración interior
escapa a la mirada humana. Es pura gracia. Todas las restantes horas
de la vida son agradecimiento por lo anterior". "No
os pido tanto que miréis a Cristo en la oración como que
toméis conciencia de que Él, vuestro esposo, no cesa un
instante de miraros". "Si
te das a la oración conseguirás que Dios se te manifieste
y te enamores de Él. En la oración nuestra alma lo busca,
y si es con ansias de conocerlo y amarlo, Jesús levanta un tanto
su velo que lo encubre y muestra su divina Faz radiante de hermosura
y suavidad. Otras veces, abre la herida de su corazón y nos señala
los tesoros de sus infinitas bondades y de su amor. Y otras veces, deja
oír su dulce voz que deja al alma deshecha en amor y arrepentimiento". “Todos
los bienes me han venido por la oración”. “¿Qué
será de él? ¿Morirá de pena al verse tan
impotente?... ¡Oh no! El pajarillo ni siquiera se afligirá.
Con audaz abandono, quiere seguir mirando a su divino Sol...”. “Lo
que atrae mayores gracias es el agradecimiento, pues si le damos gracias
por un beneficio, se conmueve y se apresura a hacernos otros diez, y
si le damos gracias con la misma efusión, ¡qué multiplicación
incalculable de gracias! He hecho la experiencia, probad y lo veréis”. “Para
mí, la oración es un impulso del corazón, una simple
mirada dirigida al cielo, un grito de agradecimiento y de amor, tanto
en medio de la tribulación como en medio de la alegría.
En fin, es algo grande, algo sobrenatural, que me dilata el alma y me
une con Jesús”. “Hago
como los niños que no saben leer: digo a Dios con toda sencillez
lo que quiero decirle, sin componer bellas frases, y siempre me entiende...”. “Para
el que ama a Jesús, la oración, aun la oración
con sequedad, es la dulzura que pone siempre fin a las penas”. “Cuando
llamas a María, responde Dios”. "Ces
rapports doivent être intimes, sans formalisme. L'ami entre à
toutes les heures à la maison de son ami: ils parlent de tout
et de rien". “Orar
es estar con Dios”. “La
oración… es la conversación íntima con el
Amado. Lo miras, le dices que lo amas, te sientes feliz de estar a sus
pies y le dices que quieres vivir y morir allí”. “De
cuando en cuando, baja tus ojos hacia tu pecho, recógete un cuarto
de minuto y di: <<Tú estás aquí, Dios mío,
te amo>>. "Yo
le miro y Él me mira, es la más perfecta de las oraciones". "Antes
de hablar, es preciso que escuches, Dios habla en el silencio del corazón". “La
oración ensancha el corazón, hasta hacerlo capaz de contener
el don de Dios. Sin Él, no podemos nada. “Reza
sin pausa quien une la oración con las obras y las obras con
la oración”. “Es
cierto que toda buena acción hecha en el nombre de Cristo confiere
la gracia del Espíritu Santo, pero la oración más
que cualquier otra cosa, con la ventaja de que está siempre a
nuestra disposición”. “Sólo
hay que orar hasta el momento en que el Espíritu Santo descienda
sobre nosotros y nos concede, en cierta medida conocida sólo
por Él, su gracia celestial. Cuando Él nos visita hay
que dejar de orar”. “El
alma en la oración habla y profiere palabras. Pero cuando baja
el Espíritu Santo, conviene estar en absoluto silencio, para
que el alma pueda oir con claridad las palabras de vida eterna que Él
se digna entonces traer”. “Cuando
tu intelecto, movido por un gran deseo de Dios, se desprenda poco a
poco, por así decir, de la carne y rechace todos los pensamientos
procedentes de la sensación, de la memoria o del temperamento,
y al mismo tiempo se encuentre lleno de piedad y alegría, entonces
piensa que estás ya en el ámbito de la oración”. “El
Espíritu Santo, compadeciéndose de nuestra debilidad,
nos visita aun siendo impuros todavía, y con sólo hallar
nuestro intelecto orando con amor sincero, entra en él, desvanece
todo el ejército de razonamientos y pensamientos que lo envuelve,
y lo empuja al amor de la oración espiritual”. “No
podrás orar con pureza, si te atas a las cosas materiales y estás
agitado por continuas preocupaciones; porque la oración es supresión
de los pensamientos”. “Aquel
que, cada día, se esfuerza por perseverar en la oración
es consumido por el amor espiritual de un deseo divino e inflamado,
de una ardiente languidez de Dios, y recibe la gracia espiritual de
la perfección santificante”. "La
oración es la relación viva de los hijos de Dios con su
Padre infinitamente bueno, con su Hijo Jesucristo y con el Espíritu
Santo". “La
oración continua es más fácil en la vida activa,
en la que uno se siente hostigado por todas partes, que en una vida
contemplativa, donde no existen preocupaciones”. “Las
pruebas, las angustias, los sufrimientos y los peligros es lo que engendra
la perseverancia, la cual nos impulsa a la oración incesante”. “La
oración es buscar nuestro hogar donde Dios lo ha construido -
en la intimidad de nuestros corazones - ”. “La
oración es la manera más concreta de edificar nuestro
hogar en Dios”. “La
oración nos impulsa a realizar un viaje interior, al corazón,
ese hogar íntimo donde tiene lugar una incesante conversación
de amor”. “La
oración no es lo hecho por nosotros, sino, muy al contrario,
lo hecho en nosotros por el Espíritu Santo”. “La
oración… implica la decisión de reservar cada día
un tiempo para estar a solas con Dios y escuchar el Espíritu”. “La
oración por los demás… es el verdadero latido de
un corazón compasivo”. “Orar
por los demás significa permitir que sus dolores y sufrimientos,
sus ansiedades y soledades, su confusión y sus miedos resuenen
en lo más íntimo de nosotros”. “Probablemente
no haya oración más poderosa que la oración por
nuestros enemigos. Pero es también la oración más
difícil, por ser la más contraria a nuestros impulsos.
Esto explica por qué algunos santos consideran la oración
por los enemigos como el supremo criterio de santidad”. “Si
la oración nos lleva a una más profunda unidad con el
Cristo compasivo, nos llevará también a asumir actos concretos
de servicio”. “Si
los actos concretos de servicio nos llevan realmente a una más
profunda solidaridad con los pobres, los hambrientos, los enfermos,
los moribundos y los oprimidos, nos llevarán también a
la oración”. “El
que ora... se hace uno con el Padre y el Hijo”. “Orar
es dejarse amar por Dios o, más exactamente, dejar a Dios ser
Dios (porque Dios es Amor)”. “La
base de toda vida de oración es la convicción de que Dios
es infinitamente fiel y no nos abandonará jamás, hagamos
lo que hagamos, y que no cesa de amarnos tal como somos”. “Ser
persona de oración es estar atento, esperar a Dios, vaciarse
interiormente y hacer silencio”. “El
momento de oración es un tiempo destinado a la contemplación
de Jesús”. “El
mayor servicio que podríamos prestar a nuestro prójimo
(y ciertamente también el menos apreciado) bien podría
ser el de nuestra oración”. “Orar
es dejarse amar por Dios, dejarse inundar por el sol de su amor, contemplar
la gloria de Dios en Jesús y, de este modo, ser profundamente
transformado (cf. 2 Cor 3, 18); es aprender a conocer mejor a Cristo
para mejor amarle y servirle”. “Orar
significa siempre comparecer ante Dios con el corazón abierto
y las manos abiertas”. “Orar
significa abrirme ante Dios, estar dispuesto a que Dios penetre cada
vez más en mi vida”. “Orar
es entregarse al amor de Dios, abandonarse a uno mismo y decir de todo
corazón y sin temor: <<Que venga tu Reino; que se haga
tu voluntad>>”. “...este
es el significado de la oración: que nos abrimos a la actividad
del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo”. “Cuando
realmente nos sentimos a gusto con Él no tenemos que estar todo
el tiempo hablando, sino que podemos limitarnos a estar con Él”. "Por
mucho que avances en la oración, lleva siempre contigo una provisión
permanente de oraciones vocales que siempre has de necesitar en el largo
camino". "En
suma, si bien es sabido que vivimos según rezamos, es igualmente
verdad que rezamos según vivimos". "La
oración, en un mundo de barullo, nos inserta en el silencio,
nos sitúa delante de Dios, nos lleva a la raíz de nuestro
yo profundo en medio de tanta superficialidad". "La
oración supera la rutina de la existencia por el descubrimiento
de la novedad, de algo más profundo, del sentido radical y siempre
nuevo de la vida". "La
oración permite que experimentemos que Dios es Padre". "La
oración pertenece al mundo de la gratuidad, del misterio, de
lo no verificable". "La
oración despierta nuestra esperanza". "Dios,
en su infinita bondad, vuelto a nosotros, seres humanos, quiere comunicarse
con nosotros al máximo. Los impedimentos se encuentran de nuestro
lado". "Se
sabe cómo San Ignacio invitaba a sus hijos a <<hallar a
Dios en todas las cosas>>, porque pensaba que cuando todo apunta
hacia Dios, todo es oración". “Lo
que caracteriza a la oración cristiana es dejar que el Espíritu
Santo rece en nosotros y reavive nuestra espera”. “Hoy,
más quizá que en un cercano pasado, se nos ha hecho claro
que la fe no es algo adquirido de una vez para siempre, sino que puede
debilitarse y hasta perderse, y necesita ser renovada, alimentada y
fortalecida constantemente. De ahí que vivir nuestra fe y nuestra
esperanza a la intemperie "expuestos a la prueba de la increencia
y de la injusticia", requiera de nosotros más que nunca
la oración que pide esa fe, que tiene que sernos dada en cada
momento. La oración nos da a nosotros nuestra propia medida,
destierra seguridades puramente humanas y dogmatismos polarizantes y
nos prepara así, en humildad y sencillez, a que nos sea comunicada
la revelación que se hace únicamente a los pequeños”. "Cuanto
más absorto está un hombre en la oración, menos
conciencia tiene de que ora..., porque permanece oculto a su propia
mirada." “La
oración es verdaderamente la vida eterna... la eternidad prendida
en el corazón del tiempo”. “Cada
vez que se trata de la oración en el Evangelio, se trata de la
oración de petición”. “La
oración es una gracia”. “Cuando
nosotros oramos no hacemos más que responder a una súplica
de Dios: <<Me quieres?>>. “Nuestro
corazón se parece a una locomotora un poco enmohecida; hay que
devolverle el gusto de la oración. Se suplica una vez, se suplica
dos veces; en un momento dado, se convierte en una respiración
casi permanente, como lo dice san Pablo: <<Orad y suplicad en
todo tiempo>>.” “Para
vivir continuamente en Dios, es necesario sobre todo guardar el corazón
en el recogimiento de la oración”. “Cada
vez que un hombre es llamado a recogerse, es decir, a llevar su atención
a Dios que vive en Él, es movido interiormente por el Espíritu
de Dios. Si es fiel dejando crecer en él ese deseo, si se pone
a la escucha de esa inspiración, permite que la vida divina se
desarrolle en él”. “El
deseo de orar es el indicio de un estado de ánimo natural en
el cristiano, profundo estado del alma de una persona divinizada por
la gracia y que percibe conscientemente los misteriosos ecos de la presencia
divina”. “La
oración es una actividad fundamental para que la vida divina
pueda crecer en el corazón del cristiano”. "La
oración es... requisito para que crezca en nosotros el deseo
de Dios”. “La
oración del cristiano no es otra cosa que la oración de
Cristo en él”. “Orar
es en primer lugar ponerse en situación de acogida para recibir
en uno mismo la palabra de Dios”. “Es
mantenerse largamente ante Él esperando que quiera dirigirnos
la Palabra”. “Es
perseverar en la súplica cuando parece callarse y hacerse lejano”. “El
que un día ha recibido la gracia de la oración o el don
de la plegaria sabe muy bien que ha encontrado la perla preciosa del
Evangelio y vende cuanto posee para comprar este tesoro oculto en el
campo del Reino. Sabe por experiencia que es la fuente de la única
dicha verdadera, de un gozo que puede compararse sin dificultad con
la embriaguez espiritual de los apóstoles la mañana de
Pentecostés”. “La
oración…, no tiene nada que ver con las alegrías
de la tierra que el mundo da, ya que es un gusto anticipado del cielo
para el corazón que se entrega a ella”. “Si
no rezas en tu trabajo, en tus encuentros, en tus momentos de descanso
y en tu ir y venir, difícilmente encontrarás la oración
cuando te pongas a orar, porque la oración como el amor es totalitaria;
quiere invadir toda tu existencia, y sobre todo tu sueño”. “En
la decisión de consagrarte a la oración entran en juego
varios elementos. Está en primer lugar la llamada que percibes
en ti confusamente y, en ciertos días, con toda claridad, como
si el Espíritu Santo oculto en tu corazón abriera una
brecha en tu caparazón de mármol (el corazón de
piedra) y respirara al aire libre. Esta llamada se traduce en un deseo
de orar, como dice Pablo: <<Los que viven según el Espíritu
piensan en las cosas espirituales>> (Rom 8,5). Pero muy pronto
experimentarás que no basta el deseo, porque la ley del Espíritu
es combatida en ti por la ley de la carne, frenando la oración
en tu corazón. El mismo san Pablo dice que este deseo ha de hacerse
efectivo por el poder del Espíritu, <<a fin de que pueda
cumplirse en ti la justicia de la ley>> (Rom 8,4) y, por fin,
puedas orar libremente”. “La
oración es un don y que has de mendigarlo todos los días,
dando gracias al Espíritu por haber depositado este deseo en
ti”. “He
experimentado en mí y en otros muchos que una oración
hecha con humildad, confianza y perseverancia es siempre escuchada”. “Si
el Espíritu te hace desear y gustar la oración hesicasta
y si te consagras, aunque sólo sea muy poco, regular e intensamente,
a la oración a Jesús, has de saber que se trata de la
obra más ardua de la vida espiritual y que van a acontecerte
algunas <<cositas>>: “No
buscarías el rostro de Cristo en la oración si no hubieras
ya sentido su mirada posarse en ti”. “Si
<<orar bien>> no depende de tu destreza, jamás debes
cesar de orar para pedir el don de la oración”. “Sobre
todo no comiences nunca tu oración utilizando la inteligencia
para reflexionar sobre Dios, ni tu voluntad para quedarte en silencio;
sería perder tus energías; comiénzala arrojándote
literalmente en la súplica y lanzando un grito hacia el Padre.
Pídele su Espíritu. <<Padre, en nombre de Jesús,
concédeme tu Espíritu>>”. “No
depende de ti <<orar bien>> y llegar a la oración
pura, porque es un don gratuito del Espíritu Santo; pero si depende
de ti cuidar los comienzos y pasar el primer cuarto de hora de oración
suplicando al Espíritu que venga a orar en ti; luego te las compondrás
con Él”. “Si
el Espíritu Santo pone en tu corazón un gran deseo de
oración, has de saber que quiere realizarlo en ti, pues Dios
no te hace esperar o desear nada sin que quiera concedértelo”. “Si
deseas la oración y no cesas de desear que invada toda tu vida
como un mar de fondo, has de saber que el Espíritu Santo actúa
en tu corazón”. “El
hombre que reza siempre está seguro - y esta convicción
crece sin cesar en él - de que hace por el mundo, por la Iglesia
y por sus amigos algo más importante que lo que pudiera producir
cualquier otro tipo de actividad, sea cual sea”. “Cuanto
más rezas, más te adentras en la tiniebla de la inevidencia.
No sabes rezar; más aún, en ciertos momentos ni siquiera
sientes deseo de hacerlo y tienes la impresión -digo bien, la
impresión- de que pierdes el tiempo, porque no sabes adónde
va tu oración y a quién aprovecha. Y al mismo tiempo,
y con idéntica fuerza, sientes el deseo de orar siempre, porque
presientes que es la verdadera vida y que no puedes hace nada más
útil por el mundo de los hombres. Cuanto más avanzas en
la oración, más tienes la impresión d fracasar
lamentablemente, y más oras y tienes confianza en la oración.
He ahí la paradoja: eres un hombre de oración y no lo
sabes, porque tu oración permanece oculta a tus mismos ojos...
Esa es la miseria y la grandeza de tu oración”. “Has
de saber también que esta ley de certeza y de inevidencia tiene
repercusiones concretas en tu vida de oración. Así, el
Espíritu Santo no te concederá reposo y te acuciará
de una manera punzante, sobre todo en los momentos en que pierdes el
tiempo, para incitarte a orar. Y cuando estés en oración,
hasta en los mejores momentos en que el Padre se haga presente, sentirás
la tentación de huir o de abreviar tu oración. No busques
escapar a esta tensión, pues ella es la que te empuja adelante
y no te dará ningún reposo hasta el momento en que hayas
entrado del todo en la oración”. “Jamás
serás hombre de oración si buscas ser visto o apreciado
por los hombres”. “Hay
una incompatibilidad radical entre <<ser visto por los hombres>>
y <<ser visto por el Padre>>. "<<Cuando
reces, cierra la puerta con llave>>; procede de forma que tu oración
no sea vista ni oída por los hombres; enciérrate con doble
vuelta de llave en tu corazón, al menos en tu intención
y en tu conciencia”. "La
repetición es la ciencia de la oración". “La
oración es el comienzo del cielo en tu alma”. “Esto
que te digo es el fin último de la oración y de la vida
eterna. Lo que harás un día en el cielo has de hacerlo
desde el presente: dormirte en brazos de Dios para despertarte en su
ternura”. “Eres
un hombre de oración cuando tienes el valor suficiente de arrojarte,
a lo largo de tu vida, en ese misterioso silencio de Dios sin recibir
en apariencia otra respuesta que la fuerza de creer, de esperar, de
amar a Dios y a tus hermanos, y que a fin de cuentas, sigues orando”. “El
lugar de la oración, es tu corazón es decir el centro
de tu ser, allí donde eres tú mismo con plena libertad,
donde te abres o cierras a Dios”. “Cuanto
más avances en la vida de oración, más pobre, despojado
y sencillo serás. Entonces harás oración con el
fondo de tu ser, más allá de las palabras”. “Ven
a la oración sencillamente con el vehemente y pacificado deseo
de estar allí con Dios, para Dios, en presencia de Dios”. “Reserva
en tu jornada tiempos fuertes para sumergirte en Dios, aunque sean muy
breves, aunque no duren más que el tiempo de una respiración,
que abren a Dios el acceso a las profundidades más secretas de
tu vida”. “No
dejes de pasar una semana sin reservar un tiempo largo a la oración
silenciosa y la contemplación prolongada de la Palabra de Dios”. “Orar,
es dejar a Jesucristo que diga en el interior de tu corazón:
<<Padre>> en el dinamismo de su Espíritu”. “Si
no sabes acudir una y otra vez a los mismos textos de la Escritura o
de autores espirituales, nunca sabrás orar bien; te parecerás
al turista que quiere ver todo y no se molesta en contemplar, es decir
en mirar con amor y admiración lo que ve”. “Toda
oración verdadera debe llevarte un día a no encontrar
alegría más que en Dios”. “No
te descompongas si tu oración es desértica, así
aprenderás a amar a Dios por sí mismo y no por las alegrías
que sacas de ella”. “Lejos
de ser un replegarte sobre ti, la oración, como el verdadero
amor, es al contrario salida de ti para ir hacia el otro”. “Cuando
te descubres pecador y pobre, tu oración baja siendo así
que debería ser más intensa”. “Orar,
es dejar que Cristo viva y ore en ti a su Padre”. “Si
sabes hacerte solidario de todo hombre y del mundo entero asumiéndolo
en profundidad y no solamente deteniendo tu curiosidad en la corteza
de los acontecimientos, harás de tu vida una oración continua,
pues experimentarás la presencia oculta de Dios en el corazón
de los acontecimientos y, cuando estés en oración, te
bastará entrar todavía más profundamente en estas
situaciones para hacer tuya la voz de tus hermanos”. “Cuanto
más avanzas en la oración, menor es tu sentimiento de
que progresas, más aún, algunos días te parece
que retrocedes. Te pareces, entonces, al submarinista que, a medida
que se adentra más profundamente en el océano y más
intensamente goza de su belleza, descubre al mismo tiempo, con asombro,
que es impenetrable”. “Para
dejar que el Espíritu tenga libertad para hablarte, no es bueno
estar atado a una sola forma de oración”. “En
cuanto un hombre ora verdaderamente con el corazón, Dios se compromete
a hablarle al corazón”. “La
oración es el reflejo exacto de la vida espiritual”. “La
oración y la súplica son medios privilegiados para adquirir
el Espíritu”. “La
oración, más que ninguna otra cosa, hace brotar en nosotros
la gracia del Espíritu de Dios y, más que todas las demás
actividades, está siempre a nuestro alcance, para hacernos velar
en la espera de la plenitud de los dones del Espíritu”. “Estoy
persuadido que la razón fundamental por la que oramos tan poco
y tan mal, es precisamente esta falta de profundidad; y por eso, oramos
de labios afuera, o con nuestra inteligencia o nuestra voluntad, pero
no con lo más profundo de nuestro corazón”. “La
palabra plegaria viene de <<precare>>, que quiere decir
suplicar”. “La
grandeza del hombre, es que es un ser capaz de interrogarse y de orar.
La interrogación es intelectual, y la oración espiritual”. “Hay
días en los que no sabemos orar, cuando estamos bloqueados por
el sufrimiento o por el pecado. Algunos hombres no quieren orar. Están
entonces en una situación semejante a la de los sordomudos o
ciegos del Evangelio. No ven la misericordia de Dios en el rostro de
Jesús y no escuchan su llamada a la conversión. Es necesaria
entonces una manifestación especial del amor de Dios para arrancarlos
de ese estado y hundirlos en la humildad. Dios responde a todas las
llamadas, pero cuando no hay llamada, hace falta una nueva irrupción
de la gloria del Resucitado en el mundo de la miseria, para devolver
la palabra a estos mudos que no saben ya dialogar y orar”. “Toda
oración cristiana se sitúa al interior de esta tensión
en la que se le suplica al Padre que escuche nuestro deseo, pero al
final, se abandona a lo que Él quiere”. “Las
oración es más importante q ue la reflexión, a
condición de que no se convierta en un nuevo circuito, para rtranquilizarnos,
sino en una ventana abierta sobre el infinito de Dios”. “Tal
vez a causa de cierta formación de tipo dualista, que ha separado
el cuerpo del alma, tenemos muchas dificultades para comprender la meditación
en el sentido en que lo entiende la Escritura. Pertenecemos a una generación
formada en las disciplinas modernas y no hemos aprendido a trabajar
más que con nuestra inteligencia y nuestra lógica. Entonces,
abordamos a la Biblia, la literartura patrística o espiritual,
con nuestra lógica y reflexionamos sobre Dios o sobre Cristo,
pero no les hablamos sino muy raramente”. "Debemos
rezar los unos por los otros". “La
oración es presentarse como un ser necesitado frente al Creador;
es ponerse indefenso ante Dios”. “La
oración alimenta la esperanza, haciéndola constante y
firme”. “La
oración es una de las pocas veces en la cual uno se atreve a
ser totalmente honesto consigo mismo, porque, tal como enseñó
Jesús a sus discípulos cuando le pidieron que les enseñara
a rezar, en la oración uno se coloca delante de su Padre a partir
de sus verdaderas necesidades”. “El
amor a Dios en el prójimo y el amor al prójimo en Dios,
son el fruto de la oración”. “La
oración no es tanto mirar a Jesús, cuanto dejarse mirar
por Él; no es tanto amar a Jesús, cuanto dejarse amar
por Él para aprender amar como Él; no es tanto leer el
Evangelio, cuanto dejarse leer por el Evangelio”. “El
Espíritu de Cristo obra en nosotros la transformación,
pero de nosotros depende la disposición para abrirnos y ser dóciles
a su acción”. “El
Señor premia la perseverancia en la oración con las pequeñas
o las grandes intuiciones que resultan indispensables en el camino de
seguimiento de Jesús el Cristo”. “Se
escucha decir que el trabajo es oración. Quizás esto es
posible en una sociedad donde todos comparten la misma fe. Pero hoy
en día, ¿no sería mejor reformular esta frase para
que no nos sirva de excusa? ¿No sería más correcto
afirmar que el primer trabajo es la oración? Sólo cuando
se penetra profundamente en la actitud orante podrá el trabajo
convertirse también en oración”. "No
he logrado nada solo. Millones de personas en todo el mundo ansiaban
la paz. Por eso digo que no hay que minusvalorar el poder de la oración".
“La
meta de la oración no es doblegar la intención de Dios,
sino ahondar más y más en el corazón del hombre,
para abrirlo a lo que Dios le quiere dar”. “Ora
como puedas y no trates de orar como no puedas”. “Hacer
silencio, ponerse a la escucha, y quizás hablar. A la escucha
y hablar: esto es sin duda un resumen de lo que es la oración.
El diálogo es una palabra actualmente muy de moda. Y, en realidad,
la oración es un diálogo. Se dialoga con alguien. Alguien
vivo. Alguien que es Dios. Alguien vivo pero que es invisible y que
es preciso descubrir en la fe”. “Por
tres cosas oro: por verte más claramente, por amarte más
tiernamente y por seguirte más de cerca, día a día”. “El
misterio de Dios se encuentra en la oración”. “La
pausa ignaciana es para entrar en contacto con Dios”. “En
la oración de petición debemos dejar espacio a Dios y
pedir y no imponer. Pedir, pero dejando en manos de Dios la última
palabra. Trascender lo que inquieta en el momento para ir más
allá rogando de modo que se haga lo mejor para la persona objeto
de nuestra oración, que puede ser uno mismo”. “En
verdad es la oración lo que me calma”. “Cada
vez me contento más al rezar las oraciones que Tú mismo,
Señor, me has inspirado. Son hechas a mi medida”. “La
oración es volver a casa”. “Antes
de pedir perdón, es sano pedir ayuda al Señor”. “La
oración es un antídoto para no fallar a Dios, para no
sucumbir a las debilidades, a las tentaciones” “La
oración de Jesús interior y constante es la invocación
continua e ininterrumpida del nombre de Jesús con los labios,
el corazón y la inteligencia, con el sentimiento de su presencia,
en todo lugar y en todo tiempo, aun durante el sueño. Esa oración
se expresa con estas palabras: ¡Señor Jesucristo, ten piedad
de mí!”. "Tenemos que aprender a vivir la oración en medio de la acción". "Recordar el pasado puede ser una oración cuando procuramos reconocer la obra de Dios y darle gracias". "El Padre busca a quienes entren en contacto íntimo y personal con Él". "Dios no necesita de nuestros rezos, sino la nobleza de nuestro espíritu". “Felices
los que hablan con Dios, porque sabrán entender a los hombres”. "Exercicios
spirituales, se entiende todo modo de examinar la consciencia, de meditar,
de contemplar, de orar vocal y mental, y de otras spirituales operaciones,
según que adelante se dirá. Porque así como el
pasear, caminar y correr son exercicios corporales, por la mesma manera
todo modo de preparar y disponer el ánima, para quitar de sí
todas las afecciones desordenadas, y después de quitadas para
buscar y hallar la voluntad divina en la disposición de su vida
para la salud del ánima, se llaman exercicios spirituales". “Exercicios
espirituales para vencer a si mismo y ordenar su vida, sin determinarse
por affeccion alguna que desordenada sea”. "Hay
que dejar que el Creador se manifieste y se comunique directamente con
la creatura". “Me
lanzó a velas desplegadas por los mares de la confianza y el
amor”. “En
los Ejercicios, Dios es el más activo, el que nos toma de la
mano, el que nos transforma. En las meditaciones, le cedemos el tiempo
y el espacio para dejarle actuar en nosotros”. “Esta
es la actividad fundamental de los Ejercicios: dejarse alcanzar por
Cristo, que quiere hacernos suyos. A través del espacio que le
damos, le permitimos tomar nuestra vida y configurarla conforme a las
exigencias evangélicas”. “Hacer
los Ejercicios es emprender un peregrinaje en la búsqueda de
la voluntad de Dios, en la senda para lograr una libertad interior que
me haga disponible como primer paso, para luego convertirme en un apasionado
por el Reino y por el seguimiento de Jesús”. “La
dinámica de de los Ejercicios Espirituales de san Ignacio de
Loyola gira en torno al eje de la elección, la decisión
y el compromiso como respuesta a la experiencia del encuentro con Dios”. “La
experiencia de los Ejercicios Espirituales es un proceso de crecer en
libertad frente a Dios y a uno mismo, mediante el quitar de sí
todas las affecciones desordenadas y así buscar y hallar la voluntad
divina”. “La
finalidad de los Ejercicios Espirituales de San Ignacio de Loyola consiste
en hacerse profundamente libre para buscar, hallar y cumplir la voluntad
de Dios en la historia humana, personal y social”. “Los
Ejercicios Ignacianos presuponen una persona capaz de tener grandes
deseos, grandes sueños, ya que la confianza está depositada
en la acción de Dios en uno”. “La
idea clave de los treinta días de Ejercicios Espirituales de
san Ignacio es distinguir lo que Dios quiere que hagamos de lo que nosotros
queremos hacer por Dios”. “¿Cuál
es el fruto que se espera de los Ejercicios? No es otro sino Cristo,
es llenarnos de Cristo, amarlo cada vez más, escuchar su llamamiento,
convertirnos de todas las redes y cadenas que nos aprisionan y que nos
impiden seguirlo”. “Lo
que se espera de los Ejercicios es Cristo, Cristo y sólo Cristo;
que seamos otro Cristo; y, por lo mismo, comunicadores del Evangelio
de Cristo a los demás”. “Los
Ejercicios Espirituales son para ayudar a la persona que los hace, a
sí mismo, pero también para ayudar a los demás”. “Los
Ejercicios Espirituales son una larga contemplación de la vida
de Cristo, para que seamos sus testigos”. “Los
Ejercicios Espirituales buscan transformar la vida... después
de los Ejercicios”. “En
los Ejercicios Espirituales, San Ignacio recomienda que cada persona
se exponga largamente al contagio de la persona de Jesús. Quiere
que en largas y repetidas horas de contemplación de los diversos
<<misterios>> de su vida se deje afectar, conmover, enamorar,
transformar hondamente por Jesús. Se trata de rogarle insistentemente
que nos cambie el corazón y los afectos para amar lo que Él
ama y cómo Él ama confiando en que Él tiene el
poder de cambiar los corazones y los afectos. Se trata de rogarle que
se digne enseñorearse de eso más hondo nuestro, de esa
sed de amor infinito con la que el Padre nos dotó al crearnos;
ese fondo insondable desde donde aflora la corriente de la vida en nuestros
corazones de criaturas”. "Los
Ejercicios son <<para vencer a sí mismo y ordenar su vida...>>
[EE 21]; son para <<investigar y...demandar en qué vida
o estado de nosotros se quiere servir su Divina Majestad>> [EE
135]; son escuela eximia para sentir y responder a la llamada de Dios,
para vivir la vida en escucha y respuesta generosa al Señor que
nos llama y envía. Los Ejercicios nos preparan a vivir la vida
como <<vocación - respuesta>>". “¡Bendito
sea el Señor, que hizo maravillas! Mi corazón se ha vuelto
una ciudad fuerte”. "Tú
nos hiciste para Ti, oh Dios, y nuestro corazón no estará
tranquilo hasta que descanse en Ti". "Nuestros
corazones fueron creados para Ti, Señor, y no descansarán
hasta descansar en Ti". "Nuestro
corazón estará siempre inquieto, Señor, mientras
no descanse en Ti". “Es
el más profundo centro del hombre, donde Dios no cesa de llamarle
para que consienta en su amor creador”. “Es
el lugar de la libertad, la <<profundidad de las profundidades>>
que está a menudo oculto, rodeado por una especie de caparazón
de piedra”. “Es
precisamente esta profundidad, el <<corazón>> lo
que está en los orígenes de nuestro ser”. “Lo
que le interesa a Dios es el corazón”. “Llevamos
en lo hondo de nuestro corazón un <<vestigio de Dios>>”. “La
espiritualidad es la vida según el Espíritu”. “En
los comienzos de la vida espiritual, se busca el sobre todo amar a Dios;
al final, se comprende que basta con dejarse amar por Él”. "Acompañamiento
espiritual: <<Ayuda que un cristiano da a otro para hacerle capaz
de escuchar la comunicación de Dios, de crecer en familiaridad
con este Dios y de traducir las consecuencias de esta relación>>". "Las
tareas del acompañante son: "El
acompañamiento no es: “Somos
peregrinos de principio a fin, caminantes, y, cuando hacemos el camino
solos, podemos caer fácilmente en manos de asaltantes”. “Necesitamos
ser acompañados, es un derecho que todo cristiano tiene”. “Toda
persona necesita de alguien que sea capaz de mirarlo en su ser y de
reflejar lo que ve”. "El
acompañante es un contemplativo de la historia vital de un hermano
en su encuentro con Dios". "Es
indispensable aprender a mirar largamente y esto nos cuesta, somos hombres
y mujeres de juicio rápido: <<esto es bueno>>; <<aquello
es malo>>. Nos cuesta darnos tiempo y cercanía para discernir,
preferimos aplicar preferentemente la inteligencia para aconsejar". "Discernir
es reconocer, distinguir, elucidar la manera como el Espíritu
de Dios actúa en el acompañado". "La
tarea del acompañante es respetar las decisiones y elecciones
que hace el acompañado". "El
acompañante tiene que contribuir a la formación de la
conciencia del acompañado, y, en ocasiones, es importante indicar
que esto o aquello no puede hacerse o es necesario vivirlo de manera
distinta, (conductas económicas, sexuales, etc.)". "El
acompañante es un compañero de camino del acompañado,
ni mejor ni superior, sólo distinto". "No
se requiere ser perfecto para ser un acompañante sino sólo
ser peregrino". "Acompañamiento:
En cuanto a lo que pasa en la entrevista y en la relación de
acompañamiento, cabe tener siempre una actitud de gran discreción.
Ni siquiera comentar que tal persona vino hablar conmigo, que se está
dirigiendo conmigo". "Acompañamiento
= Los discípulos de Emaús, (Lc 24, 13 - 55)". "Acompañamiento
= El Buen Pastor, (Jn 10, 1 - 16)”. "Al
acompañar no basta con reconocer las sugerencias y mociones del
Espíritu, también tenemos que aprender a reconocer al
mal espíritu, al espíritu del maligno". "El
acompañante es un testigo del paso de Dios por la vida de un
hombre o de una mujer; es alguien que descubre el misterio de la vida
que habita en la profundidad del acompañado y lo hace con los
ojos de Dios para amarlo con el corazón de Dios y acompañarlo
en su búsqueda incesante de vivir". "El
acompañamiento es una experiencia profundamente humana de cercanía,
de conocimiento, de intercambio, de ternura, en la que el acompañado
pone su historia, sus sueños, sus búsquedas en las manos
del acompañante". "El
acompañamiento es una experiencia religiosa de encuentro en el
que el acompañado plantea qué está pasando en el
hoy de su vida, para que junto con el acompañante pueda reconocer
quién es, qué quiere y dónde se encuentra en el
camino que lo lleva a la adultez en Cristo". "En
el acompañamiento lo que importa es la persona más que
los problemas que presenta". "El
experto se centra en los problemas, el acompañante en la persona". "Todo
acompañante ha de avanzar con profundo respeto, como de puntilla,
sabiendo que se mueve en tierra sagrada". "El
Espíritu es el principio de vida y único guía de
una cristiana o de un cristiano. El es quien señala el camino,
quien conduce y quien da fuerzas para la jornada... Nadie le puede suplantar". "...Cuando
hablamos de vida espiritual y de espiritualidad, no hemos de olvidar
que nos referimos a toda la vida de la persona. Todo el campo de acción
del Espíritu es <<espiritual>>: vida individual y
colectiva, vida interior y relaciones con la sociedad, asuntos explícitamente
relacionados con la fe (oración, sacramentos, virtudes, etc.)
y asuntos profanos (economía, cultura, política, etc.).
Por consiguiente, el acompañamiento no ha de circunscribirse
al campo de la vida interior, sino que ha de extenderse a todas aquellas
zonas de la vida que son dominio del Espíritu de Jesús.
Este fue conducido por el Espíritu a la oración y a la
liberación de los oprimidos, a la convivencia pacífica
y al enfrentamiento, incluso a la tentación, etc.". "Para
emprender la colaboración del acompañamiento se impone
la confianza recíproca. Según una orientación ignaciana
en sus Ejercicios Espirituales (que son una experiencia de diálogo
espiritual), esta confianza consiste en la tendencia a interpretar siempre
bien lo que la otra persona dice o manifiesta. Cuando una interpretación
en buen sentido no es posible, antes de rectificarla (y menos aun condenarla)
conviene preguntar como entiende la otra persona lo que ha manifestado.
Con esto sólo a buen seguro que la mayor parte de malentendidos
se eliminan. Sin embargo, si todavía no se disipa el malentendido,
o quizá aparece un claro error, entonces es el momento de entrar
en un diálogo más a fondo. Esta actitud, naturalmente
es recíproca". "El
acompañante,..., es <<el que no juzga nunca>>". "El
acompañamiento espiritual,..., tiene que ver con lo más
íntimo, personal e inviolable de la persona". "El
objetivo del acompañamiento espiritual es que Cristo vaya creciendo
<<se vaya formando>> (cf. Gal 4, 19) en la persona acompañada". "Quien
desempeña la tarea de acompañante sólo puede hacerlo
desde la absoluta modestia de sentir que se le permite la entrada, desde
la humildad de quien sabe que se le invita a participar, y sólo
como acompañante, en el camino del Espíritu que recorre
la persona acompañada". "La
persona que busca el acompañamiento espiritual tiene el deseo
de crecer en una relación profunda con el Señor, una vida
en el Espíritu". "Actitud
básica del acompañamiento espiritual: la acogida". "Más
que recetas hechas, frases aprendidas o argumentos de autoridad, enriquecerá
mucho mi trabajo de acompañante el dejarme llevar por mis propias
intuiciones". "Durante
toda su vida la conversación espiritual será el carisma
de Ignacio". "El
acompañante espiritual no decide, sino que deja al otro libre,
para decidir por sí mismo". "El
más importante presupuesto del acompañante espiritual
para su servicio es, en mi opinión, que la fe se haya hecho de
tal manera carne y sangre en él, que haya llegado a una alta
dosis de aceptación de sí mismo". “La
dirección espiritual es una relación en la cual el director
ofrece apoyo, guía e iluminación con respecto a la experiencia
de Dios del dirigido”. “La
dirección espiritual se centra en ayudar a que la persona entienda
su experiencia religiosa y su relación con Dios”. “La
dirección espiritual se centra más en el curso de la vida,
particularmente en relación a la llamada de Dios, la terapia
se centra en trabajar los problemas de la vida y la disconformidad subjetiva
que tales dificultades acarrean”. “Un
director espiritual jesuita debe hacer todos los esfuerzos para resistir
cualquier tentación de asumir el rol de terapeuta cuando trata
a un dirigido”. “Nosotros
no necesitamos sólo animar decisiones morales sanas y bien pensadas
de parte de aquellos a quienes aconsejamos, sino también debemos
ayudarlos a discernir la fragilidad humana que acompaña toda
toma de decisiones”. “La
dirección espiritual puede ser definida como una relación
interpersonal que promueve el descubrimiento y el enrequicimiento de
los aspectos trascendentales e espirituales de nuestras vidas”. “Un
acompañante espiritual ignaciano fundamenta su escucha en: “Lo
que está en juego en el acompañamiento espiritual, es
<<ayudar a alguien a reconocerse ante Dios como perdonado y a
la vez pecador, como quien recibe su vida de Dios y al mismo tiempo
lo esquiva>>. “Es
bueno que el acompañante confirme, el paso del Señor y
sus gracias, por la vida del acompañado”. "Es
algo muy serio confiar su alma a otro". “La
consejería pastoral está enfocada en ayudar a la gente
a clarificar, hacer sentido de, o encontrar significado en sus problemas
personales del diario vivir, especialmente en aquellas dificultades
relativas a sus caminos de fe”. “Debemos
<<recoger>> las huellas, los indicios, las invitaciones,
las órdenes de la voluntad de Dios, como el agricultor recoge
la cosecha en el granero, como el sabio recoge el fruto de una experiencia”. "Alaben
al Señor sus servidores,..., porque no ha despreciado al pobre
en su miseria, no le ha vuelto la cara y a sus invocaciones le hizo
caso". “Es
todo un proceso de acallar ruidos, la propia palabra, hasta llegar a
la escucha en el hombre interior del mensaje de todos los seres y del
Señor de todos los seres. Es un vacío, no lleno de nada,
lleno de presencias que están allí aunque no les prestemos
atención. No es una evasión de la realidad y de la dureza
de la vida diaria por domesticarla. Es un entrar en lo más profundo
de la realidad misma. Es un viaje al interior de las cosas, de las personas,
de la vida. Un renunciar, siquiera temporalmente, a revolotear en la
superficie de las mismas”. “La
libertad personal se reconquista desde el interior de uno mismo palmo
a palmo. El silencio es atmósfera imprescindible para soldar
fracturas de personas descoyuntadas entre decisiones y contradicciones.
La extroversión hecha hábito, hace que dé miedo
y vértigo el vacío del silencio y se rebuscan dosis de
ruido y acción, como el drogadicto las busca de droga. Nos debe
mover la voluntad de ser libres y de experimentar esta libertad. Es
necesaria la familiaridad con el silencio de la contemplación
para alcanzar amor, para ser apóstol capaz de acoger, educar
y redimir a las personas”. “Silencio
que acoge para dar, como María en la Encarnación. Silencio
admirativo, admirador de todo lo que es vida, allí donde esté.
La capacidad de admiración es uno de los síntomas más
claros de la juventud de espíritu”. “El
silencio es también una manera de palabra cristiana necesaria
ante el misterio, ante el dolor propio o ajeno, ante la violencia y
la injusticia que se nos inflinjen”. “¡No
malgastemos la Buena Nueva en palabras que no han nacido del silencio!”. “Cada
vez me convenzo más en que permanecer en silencio con los amigos
es tan importante como hablar con ellos”. “Siento
un deseo cada vez más fuerte de permanecer en silencio con los
amigos. No hay por qué contar todos los acontecimientos, ni compartir
todas las ideas. Una vez que hay un atmósfera de confianza mutua,
podemos permanecer en silencio y dejar que sea el Señor el que
hable, amable y suavemente”. "El
silencio es una de las artes más grandes de la conversación". "En
el silencio se forjan las personas". “Un
tiempo para el silencio, para el recogimiento, para la poesía,
es un tiempo eminentemente humano”. “El
silencio interior activo es un importante objetivo a perseguir por quien
aspira al mayor conocimiento y realización personal, porque es
el mejor y más auténtico lugar de encuentro consigo mismo
donde descubrir la verdad sobre sí mismo”. “Acallar
es posponer la ocupación de la mente sobre todo aquello que no
es puro encuentro con uno mismo”. “Hacer
silencio es escuchar a Dios; es suprimir todo lo que nos impide escuchar
u oír a Dios”. "El
gozo del cielo será igual para todos. "No
pensemos que entraremos en el cielo, antes de haber entrado en nuestra
alma". “Mi
cielo está en estar siempre delante de Él, está
en llamarlo Padre, en ser creatura suya: entre los brazos divinos no
temo la tempestad y mi única ley es el abandono total”. “Todos
los que beben de esta agua, volverán a tener sed; pero el que
beba del agua que Yo le daré, nunca volverá a tener sed.
Porque el agua que Yo le daré brotará en él como
un manantial de vida eterna”. "Mi
alma te desea por la noche y mi espíritu dentro de mí
te busca". "Como
anhela la cierva "Cuando
yo me adhiera a Ti con todo mi ser, "La
vida es para buscar a Dios, “El
Señor nos ha concedido una gracia al hacernos sentir un vacío
ante todo lo que no es Él”. "Yo
te he sentido". "Nadie
ha visto a Dios, pero lo grande es sentirlo". VI "No
es digno de Mí, el que no toma su cruz, para seguirme". "Si
alguno quiere seguirme, que se niegue a sí mismo, tome su cruz
y sígame. Pues quien quiera asegurar su vida la perderá;
y quien sacrifique su vida por Mí y por el Evangelio, se salvará". "If
anyone wishes to come after me, he must deny himself and take up his
cross daily and follow Me". “Ustedes
no pueden servir al mismo tiempo a Dios y al dios dinero”. “Todo
lo tengo al presente por pérdida, en comparación con la
gran ventaja de conocer a Cristo Jesús, mi Señor. Por
su amor acepté perderlo todo y lo considero como basura. Ya no
me importa más que ganar a Cristo y encontrarme en El, desprovisto
de todo mérito o santidad que fuera mío, no por haber
cumplido la Ley, sino por aquel mérito o santidad que es el premio
de la fe y que Dios da por medio de la fe en Cristo Jesús”. "¿Dónde
me queréis, Señor, llevar? "Vamos
hacia Dios, no caminando, sino amando". "No
anteponer nunca nada a Jesucristo". <<Nihil
amori Christi praeponere>>, <<No anteponer nada al amor
de Cristo>>. "Pongamos
nuestras manos en las manos del Hijo de Dios, pronunciemos nuestro <<Sí>>
en respuesta a su <<Sígueme>> y entonces seremos
cosa suya y su vida divina podrá rebosar libremente en nosotros". “¿Por
qué no te entregas a Dios de una vez..., de verdad...¡ahora!?”. "Queridos
jóvenes, también hoy creer en Jesús, seguir a Jesús
tras las huellas de Pedro, de Tomás, de los primeros Apóstoles
y testigos, conlleva una opción por Él y, no pocas veces,
es como un nuevo martirio: el martirio de quien, hoy como ayer, es llamado
a ir contra corriente para seguir al divino Maestro", para seguir
al Cordero a donde quiera que vaya, (Ap. 14, 4)... Quizás a vosotros
no se os pedirá la sangre, pero sí ciertamente la fidelidad
a Cristo. Una fidelidad que se ha de vivir en las situaciones de cada
día". "Seguir
a Jesús, pues, no es andar preocupados por la propia perfección,
como si su amor y amistad fuesen fruto de nuestro esfuerzo y buen comportamiento,
sino caminar tras sus huellas, intentando hacer de la propia vida una
ofrenda, como Él hizo la suya, para ponerla al servicio de Dios
y de los hermanos. Lo que importa, más allá de las limitaciones
y debilidades, es jugarse la vida por los demás, esperando que
Dios realice su obra de manera gratuita. Y para vivir la gratuidad de
la salvación nada hay mejor que el reconocimiento de la propia
menesterosidad e impotencia, a través de las múltiples
fallas e incoherencias personales". "No
se trata de imitar a Jesús, (estático). “¿Qué
es ordenado? ¿Qué es desordenado? “Para
reflejar a Cristo, debemos estar dispuestos a seguir el camino de la
cruz”. “Dios
no nos ama por lo que somos, sino que somos porque Él nos ama”. "Vivir
el Evangelio es imposible. Reconocer esto es el comienzo. Sino, ¿para
qué Dios vino a salvarnos?". “En medio de la dispersión de una civilización de lo efímero y lo pasajero, el seguidor de Jesús se siente llamado a cuidar lo esencial, a inclinarse por lo que es verdaderamente profundo, más allá de las apariencias de lo espectacular, a elegir la cordialidad en medio de una cultura racionalizada, a preferir la sabidu |